El Umbral Del Olvido

El Nuevo Dueño

La pantalla permaneció encendida.

Nadie estaba frente a ella.

Nadie debería haber podido activarla.

El laboratorio había sido destruido.

Los archivos habían sido eliminados.

Las puertas habían sido cerradas.

Pero algo seguía esperando.

---

La persona frente a la cámara no hablaba.

Solo observaba.

Como si hubiera estado mirando durante mucho tiempo.

Como si hubiera esperado exactamente ese momento.

---

El sistema mostró un nuevo registro.

**USUARIO DETECTADO.**

Después:

**IDENTIDAD: DESCONOCIDA.**

---

La figura sonrió.

—Tardaron demasiado.

La voz era humana.

Demasiado humana.

---

En otra parte de la ciudad, Daniel despertó sobresaltado.

No había tenido una pesadilla.

No había escuchado voces.

Pero algo lo había sacado del sueño.

Una sensación.

Como si alguien hubiera pronunciado su nombre desde muy lejos.

---

Se levantó y caminó hasta la ventana.

La ciudad dormía.

Todo parecía normal.

Pero Daniel ya conocía esa sensación.

La calma antes de una ruptura.

---

Sobre la mesa estaba la hoja que había encontrado en la carretera.

La tomó.

La frase de Samuel seguía ahí.

**"No mires atrás demasiado tiempo."**

Pero debajo había algo nuevo.

Una segunda línea.

Una línea que no estaba antes.

**"Tampoco ignores lo que viene."**

---

Daniel dejó caer la hoja.

No podía ser.

Las puertas habían terminado.

El experimento había terminado.

Él había elegido aceptar.

---

Entonces su teléfono sonó.

Un número desconocido.

Por un instante pensó en ignorarlo.

Antes habría contestado inmediatamente.

Antes habría perseguido cualquier pista.

Pero ahora dudó.

Porque había aprendido que no toda puerta debía abrirse.

---

El teléfono dejó de sonar.

Después llegó un mensaje.

Solo una palabra:

**"Vega."**

---

Daniel sintió un escalofrío.

Adrián Vega estaba muerto.

La puerta se había cerrado.

Entonces, ¿por qué alguien usaba su nombre?

---

Minutos después recibió otro mensaje.

Esta vez era una ubicación.

Un lugar que reconoció.

El antiguo observatorio donde Vega había realizado sus primeros estudios.

Un lugar que nunca había aparecido en ningún archivo.

---

Daniel sabía que no debía ir.

Sabía que ese era exactamente el tipo de decisión que antes lo había llevado al desastre.

Pero había una diferencia.

Antes buscaba recuperar algo.

Ahora buscaba proteger lo que había conseguido.

---

Al llegar al observatorio encontró la puerta abierta.

No había señales de entrada forzada.

Como si alguien lo hubiera estado esperando.

---

Dentro encontró una sala pequeña.

Sin máquinas.

Sin pantallas.

Sin tecnología.

Solo una mesa.

Y encima de ella, un cuaderno.

---

Daniel lo abrió.

La primera página tenía una frase:

**"Si estás leyendo esto, significa que sobreviviste a la primera parte."**

---

La letra no era de Vega.

No era suya.

Era de alguien más.

---

Pasó la página.

Había dibujos.

Diagramas.

Mapas de puertas.

Pero había algo que llamó su atención.

Una fecha.

Una fecha futura.

---

Y debajo de ella:

**DÍA DE LA APERTURA FINAL.**

---

Daniel cerró el cuaderno.

—No.

La voz salió de él como una negación.

No por miedo.

Por cansancio.

---

Una voz respondió desde la oscuridad.

—Eso mismo dijo Vega.

Daniel se giró.

Al fondo de la sala había una persona.

La misma de la pantalla.



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En el texto hay: misterio, suspense, ciencia-ficción

Editado: 28.07.2026

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