El verano de una vida.

Capítulo uno:Los nuevos vecinos.

Es un día lluvioso, no solo estoy sin mi paraguas, si no que mi madre va a matarme si llego tarde a casa y ya son la 1 y media de la tarde. Se me hizo tarde esperando a que la lluvia parara. Decido tapar mi pelo oscuro con mi mochila mientras corro a casa, al llegar veo un camión de mudanzas y un auto rojo que nunca había visto en la casa de al lado. No sabía que los Gómez vendían su lujoso hogar. Entro con prisa a mi casa y allí estaba, mi madre, parada seria frente a mi.

- ¿Dónde estabas? - Pregunta mi madre sin gritar, pero con un tono serio.

-Está lloviendo, y vine tan rápido como pude. - Respondo temeroso.

- ¿Y tu inhalador? Deberías usarlo.-

Toco mis bolsillos y no lo encuentro. Mi madre logra ver mi cara de pánico antes de que se vuelva de tranquilidad: Me saco la mochila, la dejo sobre el sofá de la sala, la abro y saco mi inhalador.

-Casi lo pierdes, Liam. - Dice mientras me mira con un gesto intimidante en el rostro.

-No es así mamá, solo lo guarde en la mochila por la lluvia.- me defiendo antes de usarlo

Mi madre me mira sin satisfacción alguna ante mis palabras y me señala la puerta de mi cuarto, indicando que me quede allí. Siempre hace lo mismo, me castiga sin motivo alguno. “No iba a perder mi inhalador… No mientras estuviera en mi mochila.” Sé que a veces puedo ser un poco irresponsable, pero tampoco es como si no supiera que la bronquiectasia puede ser grave para mí sin mis medicamentos y mi tratamiento. La tarde pasa lenta igual que todas. A las 7 tomo mi medicación y a las 10 estoy cenando igual que todos los días. Antes de ir a dormir me digo a mí mismo.

-Mañana es otro martes de fisioterapia pulmonar…-

Sin más me duermo sin darme cuenta cuando. Todos los días son iguales para mí... Aburridos y abrumadores, lo que ciertamente no me hace estar muy tranquilo. Todo el tiempo estoy estresado o ansioso, cosa que no me ayuda mucho con la bronquiectasia.

A la mañana siguiente, en la UTU está Richard o Rich como era conocido por quienes acosaba, mirándome a lo lejos. Ya cansado de sus burlas constantes sigo caminando con gran velocidad sin voltear, desde que inició el año me molesta por tener que andar con mi inhalador por todos lados. La verdad es que solo sabe decir “¿Y tu inhalador, enfermo?” o cosas similares y se ríe cuando me ve usandolo. Ni siquiera entraré en detalles… Es solo un bravucón solitario de 16 años al que nadie quiere en el barrio ni en la UTU.

Al entrar a mi clase veo como hay una chica nueva en el salón. Las miradas de todos los fracasados están puestas en ella. Es una ricachona de pelo largo y negro con ojos marrones… se nota por su ropa cara que no va a hacerle caso a ningún baboso de los aislados sociales que le están mirando en éste momento. “Genial, casualmente se sentó justo detrás de mi asiento, otra razón para que me molesten en el recreo.” Pienso y me siento en mi asiento sin voltear a mirarla, lo que al parecer le afectó pues a mitad de la clase me pide mi goma y empieza a hablarme. “Ella quiere que me maten”. Por lo que menciona mientras hablaba sola, es mi nueva vecina… El destino quiere que muera hoy, antes de mi cita con el médico.

-Oigan, presten atención.- Nos regaña el profesor.

Yo que ni siquiera estoy hablando, me metí en mi libro de matemáticas como si fuera la cosa más interesante del mundo. No podía permitirme que me mandaran a dirección o bajaran mis calificaciones y menos con mamá sobre mí.

En el recreo como siempre me quedé en mi asiento, no necesito salir para que Rich me moleste. Detrás de mí están los 5 excluidos de la clase, además de mí, incluyendo a Aurora, una chica que es muy callada. Al parecer estos seres se acercan a ella al ver que se quedaba sola. La pregunta es ¿Por qué?... Solo es una chica cualquiera, con buena ropa, no es linda, ni tiene personalidad por lo poco que hablamos.

-Oye Emma, ¿Cómo es viajar a otro país?- Pregunta Aurora

Emma (la chica nueva) mira a los otros 5 idiotas que están a su lado… Alejandro, Lucas, Enzo, Thiago y Aurora, todos son aislados por distintas razones Alejandro viene con falda, Lucas, usa brackets y habla con la “z”, Enzo solo es un tonto que hace chistes innecesarios y saca malas calificaciones y por ultimo… Thiago, Como podría describirlo, él es un chico que es muy alto, delgado y atractivo para muchas pero la razón por la que es un excluido es difícil de explicar, simplemente se aleja de todos y es callado. Claro que ahora hay una gran excepción con Emma, parece haber reconocido que todos los raros de la clase se le acercaron. “Ah me olvido de Aurora. Ella no le importa a nadie.”

-No es nada del otro mundo… siendo sincera es un poco deprimente, no conozco a nadie.- Responde Emma.

-Pero ezo ez muy divertido zeguro, hay muchaz pozibilidadez.- Es claro que ya saben quien hablo.

-La verdad es que estoy bastante sola…-

-Tranquila ahora nos tienes a nosotros- Alejandro voltea a mirarme y dice.-¿No es así Liam?-

-A mi no me metas, raro.- Me giro sobre mi asiento para mirarlos mientras toso un poco y me pongo a buscar mi inhalador.-

- Tu eres igual de raro que yo, Lia. Así que no hables mucho de rarezas.-

Suspiro, sé que tiene razón pero no se lo pienso aceptar, a nadie. Al sacar mi inhalador, como si fuera un botón automáticamente se abre la boca de Enzo.



#4773 en Novela romántica
#1497 en Otros
#260 en Relatos cortos

En el texto hay: temas serios

Editado: 07.07.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.