Al llegar a la posada ví a mi madre charlar con sus amigas
de seguro eran cuchicheos del barrio, entre deje las cosas
y me senté para ver al mar ese que siempre me había
llamado la atención y que sin darme cuenta pasaba horas
investigando
—Hija ya estás aquí— pronuncio mi madre tan contenta
—si madre ya le dejé las cosas a la abuela— le dije
mirando al mar y las gaviotas soñando con que un día
vería los albatros en las islas galapagos
—Tengo que decirte algo— me dijo sería pero esa
seriedad como si fuera a lastimar a alguien
—que cosa madre—
—Mañana por la noche tengo una cita con el hombre que
he estado hablando— y vendrá su hijo—
Me quedé paralizada no creo que eso fuera a funcionar
pero estaba contenta por ella porque se merecía ser feliz
claro papá había muerto hacia 5 años y desde entonces
nunca había tenido una cita y estaba feliz por ella lo malo
es que tendría un hermanastro.