Esa noche hice dormir al bebé y nos sentamos a hablar como
personas adultas
—Y bien cuál es tu explicación— le dije a Eros
—No sabías que eras hija del hombre que mató mi padre lo
descubrí el día que tú abuelo lo confesó—
—Claro no sabías y por eso te debo tener lastima— le dije con
furia
—No quiero tu lastima quiero tu amor— esa confesión me dejó
paralizada en el instante
—Mi amor por ti se fue junto con las olas del mar como cuando
baja la marea y ese verano fue un invierno donde mi corazón
se escarcho por tanta nieve que callo—
El solo lloro y antes de irse me preguntó
—Apolo es mi hijo?— con los ojos llorosos
—Si—le respondi
Entonces se fue creí que para siempre....