Al darnos la vuelta para salir Richard le disparó a Eros por la
espalda y hullo.
Yo intenté que no se fuera, llamaron a la ambulancia pero en su
último respiro me dijo
—Al menos te devolví las olas de tu mar por unos instantes— y
me sonrió mientras moria
No solo me había devuelto las olas si no que también me había
dado un pequeño delfin que tendría que cuidar por siempre...
Al día de hoy lo sigo esperando en la orilla del mar en UN
VERANO ESCARCHADO y se que algún día vendrá en forma
de una gran ola...
FIN