El viaje.

Capitulo 2. Memoria.

Si, como pueden ver tome un tren. Lo decidí al instante  pues no sabia si tomar este o el tren subterráneo, pensé mucho en el hecho de que las demás personas me vieran, al fin y al cabo era una persona mas, pero estar en este tren me aseguraba de que podría parar en cualquier lado, el tren hace paradas en las estaciones en cambio en el otro tendría que estar sentada por un largo rato y posiblemente ya en ese momento mis padres hayan llegado y me estuvieran buscando, ademas, el paisaje es mas precioso de lo que pensaba.

No les puedo decir con seguridad para donde ire, ni yo sabia donde depararía pero tenia unas coordenadas, mas que eso, una corazonada que me guiaba por el camino. Mis razones por las que me fui fueron mas que obvias pero creo que mis padres nunca las entendieron, ellos estaban sumisos en su trauma con mi hermano, tal vez el se fue por otras razones, nunca me llego a decir pero yo creo que fue por su novia Tania, ella fue a cumplir sus sueños como fotógrafa y ella lo invito a ser parte de su futuro. Mis padres no lo permitieron, lo encerraron en su cuarto con sus cosas y pocas veces el salia con sus amigos, con el tiempo el perdió el animo y ya ni salia a comer, mi madre le dejaba la comida en la puerta y en la mayoría de veces se quedaba allí hasta el día siguiente.

Yo veía cambio de ánimos en el, mis padres nunca lo notaron, entonces un día entre a su cuarto y encontré muchas fotos regadas en su cama, el se dio cuenta que había entrado a su cuarto y me saco a empujones. Ese día me sentí sola, pero luego escuche un golpe en la puerta y era el. Estaba temblando pero lo sabia disimular, me abrazo y me susurro las siguientes palabras "no le digas a mis padres" En ese instante me di cuenta de que planeaba, no era tonta. El me entrego una caja y la abrí con miedo a lo que habría adentro, eran imágenes, todas tomadas en diferentes lugares y en su respaldo tenían cosas escritas, era Tania recordando le que se encontrarían de nuevo y mostrando le sus recorridos por todos lugares.

No se como le llegaban las imágenes, mi casa nunca tuvo correo pero eso no me preocupaba en el momento, era el, se iba a mi lado y me dejaría sola. Llore a su lado y el me consoló, dijo que volvería por mi y que me llevaría consigo, muchas veces le trate de decir que me dejara ir con el pero sabia que no quería llevar con la carga si me llegara a pasar algo. Perdóname hermano, ahora he seguido tus pasos.

Deje ir esos recuerdos para otro momento y mire mi ventana, los bosques se hacían mas grandes y ya salia de la ciudad. Pensé dormir un rato pero si me dormía podría perder el curso de las cosas y no quería eso, ademas, cada tanto miraba la hora. Eran las cinco de la mañana.

Me levante de mi puesto y trate lo mas posible de no cruzas miradas, si me ven podrían tener testigos y me encontrarían con mas facilidad, pero si era muy discreta pensarían que hago algo raro así que preferí no cruzar mirada con nadie pero si me llegaban a mirar brindaba una cálida sonrisa. 

Es raro que diga todo esto, pensaran que estoy exagerando pero mis padres son muy controladores y mas cuando tu padre tiene un cargo en la policía, de inmediato me irían a buscar y eso no me seria conveniente.

Me baje en la estación mas cercana y cruce entre las personas pidiendo disculpas y permiso, no se imaginan lo difícil que es ir en contra de la corriente que generan cuando quieren entrar al tren. En el instante en que me senté en la banca y vi a las personas seguir su curso me sentí muy tranquila. Nadie sabia nada de mi, estaba totalmente libre en un lugar donde pude no estar.

Camine un poco mas alejado de la estación y me adentre en la ciudad, no tan diferente de donde vivía, las personas conversaban y comían en las plazas, me imagine a mi hermano regresando por mi y caminando por estas mismas calles a mi lado mientras comíamos un rico postre de fresas o un simple cafe. Mientras caminaba miraba todas las tiendas y los coloridos anuncios, entre a uno de las tiendas, una de revistas y calendarios. La señora me atendió con amabilidad, no quise comprar un mapa de la ciudad porque seria algo muy claro de que no era de aquí, no quería dejar ni una huella,  y me aseguraba de eso. Tome una libreta que incluía un bolígrafo y le pregunte el precio, ella fue muy amable en decirme que estaba en descuento porque era su primera cliente, sin dudar lo compre, no podía defraudar la bella atención de la dueña. Tome mi bolsa y así como entre a la tienda, salí. Tal vez anote en esta libreta mis aventuras y algún día la leeré a mis hijos o creo que a los hijos de mis amigos porque no pienso tener hijos.

Hablando de amigos les contare como llegue a esto, hace mucho tiempo mis amigos tomaron diferentes caminos, no hablo del destino, hablo de que se fueron a diferentes ciudades, países y muchas veces continentes gracias a la economía se decaía en aquellos tiempos, mis padres nunca tuvieron problemas en irse porque veían de una familia con dinero, pero mis amigos les costo mucho y yo los veía sufrir por eso... se fueron, nunca mas nos volvimos a ver, pero antes de irse les pregunte su estadía, donde irían y que algún día iría a verlos a todos. Muy animada les decía "prepárense, que en cualquier momento puedo llegar e invitarlos a irse" Hoy estoy para cumplir mi palabra, no importa que o quien, mis madres nunca me encontraran.



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En el texto hay: escape, aventura, amistades del pasado

Editado: 13.11.2018

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