El viaje de Belu y Athos

El viaje. Buen trabajo. El grupo de cuatro. Rumbo al reino Elfo. Athos sabe de sus compañeras y enemigos.

El viaje. Buen trabajo. El grupo de cuatro. Rumbo al reino Elfo. Athos sabe de sus compañeras y enemigos.

Ser aventurero es un medio de subsistencia, aunque se confronta el peligro, y más aún si quieren tu cabeza. –

Al despertar se sintió frígido y vacío el ambiente de la habitación.

Regresamos del bosque casi a media noche. Zemina se llevó a Cristina. Algunos aventureros veían que llegábamos y se sorprendieron.

  • ¿Creíamos que habían perdido la vida allí?

Athos de forma seca no dirigió siquiera la palabra. Fuimos a declarar los logros. Algunos miraron serios. Athos de una bolsa sacó la cabeza del hongo líder, y detrás la cabeza de un gorila.

  • ¿Ja? ¿No puede ser posible? ¿Ustedes dos…
  • Tuvimos la ayuda de dos aventureras – Explicó Athos – Quiero que le den la mitad a ellas. Se han retirado por asuntos personales a descansar
  • ¡Je! Bien! – se mantenía paralizada sin explicación alguna
  • ¿Algún problema?
  • ¡je! No puedo creerlo - ¿Quién rayos son esta pareja? – Se preguntaba ella

Algunos hablaban murmurando entre ellos a escondidas. Claramente los escuchamos y dirigimos nuestras miradas con cansancio. Una extenuación bastante drástica. Y pronto se produjo un silencio nato.

Recibimos el pago y unas firmas.

  • ¿Si eso es todo, nos retiramos? Hasta mañana
  • Eh… - Expresa la recepcionista queriendo realizar un comentario, mientras contemplaba la cabeza del hongo.
  • ¿Sí?
  • No..nada

Salimos de la casa central del gremio a cenar.

Algunos aventureros se acercaron al trofeo.

  • Jamás había visto a uno de estos monstruos.
  • El famoso hongo que se cobró tantas vidas
  • Es increíble. Ese tipo es un verdadero héroe
  • U otro monstruo.
  • Confesó que fue la maga la que hizo todo el trabajo.
  • ¿Quemaron todo el bosque venenoso?
  • Eso sí, es una gran noticia. Han abierto el campo a mayor exploración.
  • Aún no lo puedo asimilar.

Así se fueron desarrollando habladurías de todo tipo.

  • ¿Vieron esos dos aventureros?
  • Si el hombre de cicatrices y la mujer de ojos verdes.
  • ¡Es increíble!

Los comentarios sobre la misión continuaron. Fue tal que se expandió por todo el gremio.

Bespasio enviaba mensajes a Efraín sobre la búsqueda de Athos.

  • ¡No hay novedad!
  • Más te vale darme buenas noticias. Ya es demasiada la espera.
  • Es que es como buscar un grano de arena en el desierto.
  • Tonto! Es solo una ciudad. ¡Dame resultados!
  • De acuerdo.

En la mañana siguiente, Re y Ilina fueron a una misión a las afueras de la ciudad. Una manada de lobos bestia que asechaba el campo de una familia.

  • ¿Es aquí?
  • Así parece.

Una niña jugaba tranquilamente y las vió a ambas. Se acercó de inmediato por una curiosidad latente.

  • Oh! – Exclamaba, maravillada.

Ilina la observaba extrañada. A decir verdad no estaba acostumbrada a que fue un centro de atención entre sus pares y menos de los hominidos. Aunque el mundo desde afuera se veía mucho mejor de lo que suele ser. Re se encontraba distraída con otras cuestiones totalmente diferentes. El trabajo que habían recibido era prioridad, pero encontrar a Athos antes que el clan de Bespario era imperativo. Ilina pensaba lo mismo, y su amor por su hermano no la despojaba de tal pensamiento.

  • ¿Eres una heroína? – Pregunta la niña a Ilina
  • ¿heroína? - ¿Qué es eso?
  • ¿Eh? ¿No sabes? …¿eh?

Ilina conocía poco del mundo humano y no estaba familiarizada con determinados términos que confundían su pensamiento. Y la niña se maravilló al verla con un atuendo de guerrera formidable que brillaba como aquellos caballeros de esos cuentos de hadas mágicos que su madre le narraba a la hora de ir a descansar en la noche.

  • Pequeña..¿Ahí es el pueblo? – Se acercó Re preguntando – Somos aventureras, venimos por encargo que requirieron en el gremio de la ciudad
  • ¡¿En serio?!
  • Si. Venimos por el trabajo de limpieza de especies peligrosas.
  • Siii..vinieron ayudarnos – Comentó la niña feliz. –
  • No es que deba ser tan complicado, en cargarse de unos animales dañinos.

Una mujer que debería ser la madre del infante se acercó

  • ¡Amelia! ¡Ven aquí!
  • Mama..vinieron las aventureras – Y las remarca

Re, e Ilina se miraron extrañadas. Se acercaron otras personas del pueblo como si fueran heroínas que llegaron a salvarlos a todos.

  • Vengan por favor – ¡Es por aquí!

Un contingente de Aldeanos se había reunido en medio del centro de un pequeño poblado, parecían un poco abrumados.

  • Nuestro problema, proviene del bosque.
  • ¿Este pueblo se encuentra demacrado? – Se pregunta Ilina.

Uno de los hombres comentaba a Re sobre los sucesos que ocurrieron. Eran lobos que atacaban a los animales de corral. Los pocos que tenían. El nivel de pobreza era tal que sucedida que los habían abandonado por no pertenecer a la jurisdicción.

  • ¿En qué condiciones se encuentran hoy en día?
  • Como verá no tenemos nada.
  • Y el reinado.
  • Estamos fuera de su patria. Nuestro pueblo quedó abandonado a las afueras.
  • Entiendo – Comenta Re. – Quizás no debería preguntar..¿Pero a quien rinden tributos de protección?
  • El reino de Isengar
  • ¿Isengar?
  • E-es el reino de los Elfos. Ellos se llevan a veces mujeres y niños para trabajar.
  • ¿Ellos le dan la protección?

Una de las mujeres asintió.

  • ¡Ya veo!

Ilina se acercó a Re.

  • ¿Notaste en las condiciones en las que se encuentran?
  • Totalmente. Es como si estuvieran esperando perecer poco a poco.
  • ¿Qué sugieres?
  • Primero, nos encargaremos de la manada de lobos. Es en definitiva el trabajo que nos pidieron ellos por medio del gremio.




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