El viaje. Buen trabajo. El grupo de cuatro. Rumbo al reino Elfo. Athos sabe de sus compañeras y enemigos.
Ser aventurero es un medio de subsistencia, aunque se confronta el peligro, y más aún si quieren tu cabeza. –
Al despertar se sintió frígido y vacío el ambiente de la habitación.
Regresamos del bosque casi a media noche. Zemina se llevó a Cristina. Algunos aventureros veían que llegábamos y se sorprendieron.
Athos de forma seca no dirigió siquiera la palabra. Fuimos a declarar los logros. Algunos miraron serios. Athos de una bolsa sacó la cabeza del hongo líder, y detrás la cabeza de un gorila.
Algunos hablaban murmurando entre ellos a escondidas. Claramente los escuchamos y dirigimos nuestras miradas con cansancio. Una extenuación bastante drástica. Y pronto se produjo un silencio nato.
Recibimos el pago y unas firmas.
Salimos de la casa central del gremio a cenar.
Algunos aventureros se acercaron al trofeo.
Así se fueron desarrollando habladurías de todo tipo.
Los comentarios sobre la misión continuaron. Fue tal que se expandió por todo el gremio.
Bespasio enviaba mensajes a Efraín sobre la búsqueda de Athos.
En la mañana siguiente, Re y Ilina fueron a una misión a las afueras de la ciudad. Una manada de lobos bestia que asechaba el campo de una familia.
Una niña jugaba tranquilamente y las vió a ambas. Se acercó de inmediato por una curiosidad latente.
Ilina la observaba extrañada. A decir verdad no estaba acostumbrada a que fue un centro de atención entre sus pares y menos de los hominidos. Aunque el mundo desde afuera se veía mucho mejor de lo que suele ser. Re se encontraba distraída con otras cuestiones totalmente diferentes. El trabajo que habían recibido era prioridad, pero encontrar a Athos antes que el clan de Bespario era imperativo. Ilina pensaba lo mismo, y su amor por su hermano no la despojaba de tal pensamiento.
Ilina conocía poco del mundo humano y no estaba familiarizada con determinados términos que confundían su pensamiento. Y la niña se maravilló al verla con un atuendo de guerrera formidable que brillaba como aquellos caballeros de esos cuentos de hadas mágicos que su madre le narraba a la hora de ir a descansar en la noche.
Una mujer que debería ser la madre del infante se acercó
Re, e Ilina se miraron extrañadas. Se acercaron otras personas del pueblo como si fueran heroínas que llegaron a salvarlos a todos.
Un contingente de Aldeanos se había reunido en medio del centro de un pequeño poblado, parecían un poco abrumados.
Uno de los hombres comentaba a Re sobre los sucesos que ocurrieron. Eran lobos que atacaban a los animales de corral. Los pocos que tenían. El nivel de pobreza era tal que sucedida que los habían abandonado por no pertenecer a la jurisdicción.
Una de las mujeres asintió.
Ilina se acercó a Re.
#3410 en Fantasía
#1330 en Personajes sobrenaturales
fantasia oscura y gore, fantasia humor magia parejas decepcion, fantasía drama romance acción misterio
Editado: 21.12.2025