El viaje. No nos separaremos de nuevo. ¿Y ahora? Te persiguen.
El viaje. No nos separaremos de nuevo. ¿Y ahora? Te persiguen.
El señor Athos es el villano más heroico de la historia
El impacto de la caída del reino oscuro de los Elfos del rey IggBram, fue aturdidor. Todos hablaban de quienes entraron a destrozaron a toda la población en el especial uno de ellos.
Fue un pacto de silencio entre todos. Milena se encargó de los rehenes que irían al poblado en el cual Re e Ilina fueron. Vinieron las autoridades a verificar todo, ¿Preguntando qué había sucedido?
La respuesta a los interrogatorios fue la siguiente….Dispuestas, fuego y gritos.
Ingresaron al poblado de los elfos, pero se habían esfumado. Tenían tanto terror a los humanos que se alejaron de allí para siempre a los bosques peligrosos de los monstruos demoniacos. Con suerte podrán sobrevivir, pero más allá de ello, nadie penetra en esos sitios. Para la señora, era menos competencia, y para el administrador del rey un cliente menos. Hicieron una requisa de todas las pruebas habidas. El señor Athos se mantuvo en el poblado alejado, para evitar problemas, mientras tanto. Me quedé a su lado, pero tenían dos personas que me vigilaban con recelo y envidia, y no sabía cómo contestarles. Re e Ilina. Ambas eran como si tuviera un enemigo feroz; asechándome sin tregua. –
- ¡Je! ¡Je! – ¿Supongo que son familiares del señor Athos? – Pregunté en cuanto estábamos en una habitación de una de las casas del poblado
- ¡Hmmmm! – Miraban con destellos en sus ojos ambas. - ¡Una homínido que tiene los rasgos de Athos! ¡¡Grr!!
- ¡¡Gr!! - Eran gruñidos poco amigables. -
- ¿Por qué hueles como Athos? – Preguntó Ilina
- De acuerdo a lo que digas… ¡¡Grr!!- Expresó Re
Ambas se fueron aproximando y yo me agaché del miedo. El pánico que producían aquellas mujeres era terrible. Un horror recorrió mi cuerpo. Una de ellas sacó su espada.
Inmediatamente se presentó el señor Athos, cuya sangre hervía hasta el punto que sus ojos se colocaron en el peor matiz rojizo.
- ¡¡Ya basta!! ¡Ni se atrevan a tocarla! ¡¿Escucharon bien?! – Se presentó Athos
- ¡Athos! – Se sorprenden
- ¡Hermano!
- ¡Señor Athos! – Y me alejé de ellas y fui directo a esconderme detrás de él.
- ¿Por qué la defienden a la humana? – Pregunta con cierto recelo Re. –
- ¡¿Hermano que te ha pasado?! – Esa mujer tiene tu olor, y tu sangre… ¿Acaso tu? – Titubeó preocupada Ilina. -
- ¿Qué ya se olvidaron? - Athos fue firme con sus palabras
- No nos importa.
- Tampoco hicieron algo para evitar que me expulsaran del clan y de nuestro mundo. ¡Nadie, absolutamente nadie! ¡Nadie hizo algo al respecto! Solo me incriminaban más todos.
- ¡¡No es como dices!!
- ¡Estas equivocado!
- ¡Vinimos al mundo humano a buscarte!
- ¡Llegamos hasta aquí por tu aroma!
Ambas se esforzaban por explicarle a Athos. Era una historia que no conocía para nada. Al final de cuentas solo era un tercero neutro en una novela extraña al parecer. –
- Y te encontramos… yendo al lado de esa mujer homínida
- Esa mujer homínida fue la única que me creyó cuando nadie lo hizo. ¡¡Tuvo confianza en mí, y no miedo!! ¡¡Y claro que compartí mi sangre con ella!!
- ¿¿QUEEEE?? – Se sorprendieron ambas –
- E-eso..es un crimen para los clanes demonicos. Mezclarse con otras razas.
- ¡H-ermano!..¿Qué has hecho?
- Ya no formo parte de los clanes, ni tampoco pienso regresar al mundo subterráneo de los demonicos. ¡¡Ellos mismos lo dijeron!! Soy solo un paria, y he de vivir así.
- ¡¡Pero….!!
- Ustedes pueden hacer lo que les de la gana!
- Lo siento Belu.. ¿Seguro tendrás demasiadas preguntas? - ¡Si me disculpan nos vamos! –
- ¡¡Aguarda Athos!! – Expresó Re – No pienso retirarme. ¡Llegué hasta aquí por ti!
- ¡¡Ni…Ni yo hermano!!
- ¡Hagan lo que les de la gana! Pero no pienso entrometerme con ustedes
- ¡¡No sabes lo que dices!! …. ¡¡No pudimos hacer nada..Nadie!!
- Y algo más… Bespario, Efrain y los otros te están buscando..
- ¿QUEEEEÉ? ¡Eso es imposible! ¿Para ellos que valor tendría?
- ¡No lo sabemos!
- Pero será cuestión de tiempo para que te encuentren…Y no podrás solo..siquiera la humana que te acompaña contigo..
- ¡¡Uf!! - El señor Athos se tomó un respiro de todas esas noticias adyacentes que se estaban acumulando en su cabeza. Era demasiadas y peligrosas también. Inmediatamente su mano derecha despedía el vapor oscuro como queriendo enfrentar lo peor.
- ¡Señor Athos!
- Lo siento – Y se calmó de forma serena, cuando coloqué mi mano por detrás de su espalda. Ambas mujeres seguían con ese recelo hacia mí persona. Una espina clavada en sus corazones significaba el que estuviere con Athos.
- ¡Nos retiramos Belle! ¡Debemos regresar a la ciudad!
- Athos… ¿A dónde iras? ¡Es peligroso!
- ¡Hermano, por favor entra en razón!
- ¡Ya no estoy atado a nada, ni nadie! Si ellos vienen les daré pelea y mi venganza sin tener que buscarlos. Y si los demás clanes deciden ir por mí, tendrán la misma fortuna. ¡El Athos que conocieron ya no existe!