El viaje de regreso a mi hogar

Capítulo 2: Hogar

Volví, a mi hogar, donde yo nací, crecí y madure, aquí en el pueblo nadie me juzgaría a excesion de mi madre ella tiene todo el permiso de hacerlo, ella lo vio desde el principio que Josh no era una buena persona pero yo no le hice caso y le lleve la contraria

Yo si fuera mi madre no me aceptaría de vuelva por el error que cometí en confía en el, pero no soy mi madre y ella me aceptó que volviera con ella hasta que me sintiera lista para volver a mi trabajo en la ciudad

Podía ver un viejo molino a lo lejos, antes aquel lograba soltar un viento tan fuerte que llegaba a mi ventana y me asustaba que la pudiera quebrar

Los animales corrían por los montes y las plantas crecían sin ningún obstáculo, baje del camión que se ofreció llevarme, solo traje una maleta con ropa, nada que pudiera recordarme a Josh

La maleta pesaba pero no quise pedir ayuda, camine por el pueblo recordando los momentos que pase, las casas seguían igual de viejas, los vecinos seguían ahí con su presencia el pueblo era agradable

Cuando llegue a la casa me detuve en la puerta, será esto lo correcto pensé, antes que pudiera pensar en marcharme mi madre abrió la puerta y me invitó a pasar

—Puedes quedarte el tiempo que quieras, Susan tu habitación sigue igual que la última vez que la dejaste, todo está ahí— Fue hacia la cocina, desapareciendo de mi vista

—Gracias madre, planeo quedarme por un corto tiempo, solo hasta que pueda asimilar todo lo que ocurrió—me siento miserable—Tenias razón madre, Josh no era un buen hombre pero lo vi demasiado tarde

—Te lastimó?—Salió con una taza de té en las manos

—Solo un poco—baje la manga de mi chaqueta, dejando visibles las marcas, estaban oscuras por la fuerza que ejerció
—Me divorcie, hice lo correcto? Debería sentirme feliz pero por alguna razón me siento miserable, sucia, estúpida

Madre se sentó a mi lado y me abrazó—Es normal sentirse así, lo que hiciste fue lo correcto, como se atrevió ese maldito a lastimarte, aquí estás a salvo

Quería ser fuerte frente a mi madre pero me rompí, llore como no lo había hecho esa noche—Perdóname madre, no te escuché cuando me advertiste, fui una tonta— Los brazos de mi madre eran reconfortantes

—Te perdono, Susan pero prométeme que no volverás a cometer el mismo error dos veces, escúchame cuando te diga que ese hombre no es bueno—me tocó la frente —Sera mejor que descanses o te dará fiebre de llorar tanto

—Debo guardar mis cosas

—Yo lo hago tu descansa

—Quiero ir a mi habitación, quiero descansar

Madre me tomo de los hombros y nos dirigimos a mi habitación y como ella dijo estaba igual que cuando me fui, mi cama, las decoraciones todo era igual que en aquel entonces

Me recosté y sin entenderlo me quedé dormida, quizás era todo el peso que cargue por dos años que por fin se había ido

No eres suficientemente buena, por eso te dejo, te traicionó porque no eras bonita

Me senté en la cama, la ventana también seguía siendo la misma, sin rejas dejándome la oportunidad de escaparme, abrí la ventana y Salí había algo que me faltaba por resolver

Recordé que aquí había una cascada, una pequeña la cual estaba algo escondida, aquella era el lugar perfecto, camine por el pueblo a oscuras, faltaba poco para que el pueblo se sumiera en una oscuridad aterradora

La cascada no estaba tan lejos pero el camino igual era cansador, tuve que subir una pequeña montaña, me costó pero con el tiempo podría volver a acostumbrarme

El agua corría con tranquilidad y el viento soplaba despacio, era el lugar perfecto para encontrar calma

Esos pensamientos volvieron a mi mente, será que no fui lo suficientemente buena, quizás no soy tan bonita y por eso me engañó.

No aguante más y solté un grito el cual de alguna forma de sintió liberador

Escuché unos pasos acercarse, estaba ya algo oscuro así que no podía ver de dónde provenían

De unos arbustos salió un chico con un palo en las manos—Que susto señorita, no grite así cuando está tan oscuro, pensé que era un fantasma—Soltó un suspiro de alivio

—Perdona, quería desahogarme—mire al chico, por su altura y su voz se podría decir que era casi un adulto—Oye te puedo hacer una pregunta?

—Claro, que desea saber?—Me acerque al chico para verlo mejor pero la oscuridad no copero

—Te parezco bonita?—Solte esperando una respuesta—Pero el muchacho se quedó sin habla eso me decepcionó

—Si? Es que no podría decirlo ya que la oscuridad ya le cubrió el rostro pero yo asumo que es muy hermosa—Me aleje ya que no me sonó muy sincero

Me acerqué a la orilla de la cascada sintiendo el frío recorrer mis pies

—Gracias por responder—me acerque más a la orilla

—Señorita nosé que esté tramando pero acercarse tanto a la orilla es peligroso, le recomendaría que se alejara un poco

—Gracias por el aviso, pero esto quiero hacerlo—brinque hacia abajo esperando el golpe de agua

—Estas loca como se te ocurre hacer esto—el muchacho sujetaba mi cabello haciendo que me doliera y que no cayera aún, cascada abajo

—Si te digo que me duele me soltaras?—El muchacho no tuvo tiempo de responder pues su fuerza no era lo suficiente y caímos

El frío del agua era peor del que imaginaba, me congelaba los huesos, el impacto no fue tan fuerte, estaba viva y con una mano aún en mi cabello




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