—Ya caímos no te sirve de nada agarrarme el pelo—El vestido que traía estaba todo empapado, era café y ahora parecía piel trasparente, por suerte mi chaqueta era de cuero y me cubría algo
—Tu estás loca, como se te ocurre saltar desde esa altura y con este frío—Solto mi cabello
—Para que me seguiste entonces, pudiste haberte quedado en la cima de la cascada mientras yo me daba un chapuzón
—comence a estrujar mi vestido, quitándole el exceso de agua
—Pues si encontraban tu cuerpo me echarían la culpa a mi, soy el único que pasa metido aquí—Salio del agua
—Estas exagerando, si ves bien ambos estamos vivos—me resbale al querer salir del agua pero el me ayudo, me dio la mano, consiguiendo por fin salir de las aguas frías
—Gracias, me podrías decir como te llamas?
—Es muy tarde para presentarnos, pero como soy un caballero lo dejare pasar, mucho gusto señorita mi nombre es Tomás, usted como se llama?—hizo una pequeña inclinación con la cabeza esperando mi respuesta
—Soy Susan y aunque no lo parezca vivo aquí, bueno volví hace poco, y por lo que veo ya es muy tarde así que me voy, adiós Tomás—Comence a caminar de vuelta a mi casa
Nosé que le diría a mi madre, si es posible podría volver a entrar por la ventana pero mi ropa estaba muy mojada y se daría cuenta si llego a enfermarme
—No es bueno que una señorita ande sola por la noche, la acompañaré hasta su casa—su ropa también estaba mojada y se notaba que tenía frío
—Y no es bueno seguir a extraños por la noche, te podría secuestrar sabes o quizás que cosas podría hacerte—Un tono sarcástico era bueno para este tipo de ambiente
—No somos extraños ya nos presentamos y nos creo que tengas la fuerza necesaria para vencerme, soy muy fuerte—se golpeó el pecho para verse más varonil, lástima que no podía verlo por la oscuridad
Era verdad soy débil solo pude librarme de Josh por un punto débil, pero si lo no hubiera hecho quizás que cosas el me estaría haciendo, quizás si me hago más fuerte ya no tendré que lidiar con el problema de sentirme inferior
—Tienes toda la Razón Tomás pero si hubieras sido lo suficientemente fuerte no nos habríamos caído de la cascada podrías haberme levantado con tu fuerza, pero nos dejaste caer
—No me eches la culpa tú dijiste que te dolía, pero me resbale y terminamos cayendo los dos, la rama que había tomado se quebró—Avanzo a paso veloz dejándome atrás
—Espera no lo decía enserio, NO ME DEJES SOLAAA!!
—No grites terminaras dejándome sordo, apúrate mejor, el clima de esta poniendo muy frío—me agarre de la chaqueta sin tocar mi brazo
Caminamos por el pequeño bosque, pasamos el viejo molino y llegamos a donde comenzaban a alumbrar las luces del pueblo
—Por aquí es mi casa—Ahora lo guiaba yo—Espero que mi madre siga dormida
Tomas al ver mi casa quedó con la boca abierta, nosé que es lo que lo impresionaba, yo veía un gran muro negro por la oscuridad
—Que estás intentando hacer—le sujete el brazo cuando intento tocar la puerta
—Tocar la puerta, no sabía que eras la hija de la mejor amiga de mi madre, debo dejarte para que ella vea que soy un buen muchacho—solte su brazo
—Mi madre no sabe que estoy afuera, me serviría mucho si la distrajeras mientras entro por la ventana
—Eso si puedo hacerlo—toco la puerta sin dejarme tiempo para prepararme
Corrí hacia la ventana de mi cuarto, no podía mojarlo, me quite el vestido y la chaqueta, dejándolos colgados en la ventana para que el viento los secara con su vibra helada
—Señora Isabela mi madre pregunta si le quedan velas que nos regale—desde donde yo estaba de podía escuchar su voz
—Muchacho estás no son horas de pedir cosas, hoy volvió mi hija y quiero dejarla dormir pero pasa te daré las velas, toma asiento
Me vestí con lo primero que encontré que para mí mala suerte fue un pijama de unicornio que tenía guardado 2 años, la puerta de mi cuarto se abrió de golpe, me lanze hacia mi cama velozmente
—Susan siento molestarte pero guarde unas cosas en tu pieza mientras no estabas—se puso a abrir un par de cajas que no me había fijado que estaban ahí
—Holaaa...bonito cuerno—Tomas de asomó por la puerta sin descaro de estar en casa ajena, la luz dejaba en descubierto que era más joven que yo
—Tomas es de mala educación entrar a la habitación sin permiso—opino lo mismo—Susan el es el hijo de mi mejor amiga
—Lo siento mucho, pero afuera hacía frío, un gusto soy tomas—volvio a inclinarse—que lindo unicornio yo también tenía uno cuando era pequeño
—Cual pequeño si sigues siendo un niño, cuántos tienes 15?16?—Como va a ser tan chico de ve que tiene 20
—17 señora, pero el mes que viene cumplo los 18, no me querrá de yerno—dijo mientras me miraba
—Ja jajajaja no, toma tus velas y vuelve a casa que te vas a resfriar, porque estás mojado?
—Hay es que intenté agarrar una gallina y terminé cayendo me por la cascada—que buen mentiroso
—Oh pobrecito vuelve a tu casa pronto
—Si si ya me marcho, hasta luego señorita Susan espero nos sigamos encontrarnos—yo espero que no
—Si si que le vaya bien—sacudi mi brazo alegremente para que se fuera
Este fue un día de locos bueno noche, que irá a pasar de ahora en adelante será que lograre sanar, seré capaz de vivir normalmente otra vez
Sobrepensar estaba mal pero era la única forma que podía dormir, con el sonido de la puerta cerrándose me quedé dormida