El tiempo va en nuestra contra. No hay mucho que hacer con respecto a salvar a mi hermano de un posible ataque, excepto secuestrarlo. Lucinda y yo somos conscientes de que no entenderá nuestras razones y es por ello que esa es la única manera.
—Tal vez pueda ofrecerme como carnada —habla Davinne—. Fingir que van a entregarme como signo de buena voluntad para el cese de este enfrentamiento. Pedimos que sea él quien haga el intercambio y entonces, no lo llevamos.
—¿Harías eso? —cuestiono.
—¿Por qué no? —parece estupefacto por mis palabras, pues al parecer aquel sacrificio sería lo lógico.
—Porque sería la oportunidad perfecta para que dejaras de ser el preso político que todavía eres.
—Dimitry —reprendo.
—Por favor, no me digas que no lo pensaste.
Era cierto. Por supuesto que fue una contemplación en el plan. Algo que incluso en la postura de Davinne yo lo haría.
—Puedes llevar tus guardias si quieres y apuñalarme si es que los traiciono.
—Te apuñalaría aun si no nos traicionaras, Grimaldi.
—Eres un hombre muy irascible, Le Covanov.
—Basta, ambas son lindas —me mofo de ellos por su testosterona fluyendo en todo su esplendor—. Ahora, si el plan es secuestrar a mi hermano y Davinne ser el señuelo, tenemos que hacer que mi padre y Jer lo crean, y es por ello que mandaré una carta. Invitaré a mi padre a la entrega, pero estoy segura que hará que mi hermano vaya en su representación cuando que el intercambio ceda.
—Una vez que nos llevemos a tu hermano no habrá vuelta atrás, Mel. Seremos enemigos de Ryunale.
Los tres nos contemplamos en turnos porque sabemos que es cierta cada palabra. Yo regresé de manera voluntaria, pero traer a Jerico en contra de su voluntad sin duda hará el llamado a una futura confrontación bélica.
—Intentaré convencerlo de lo que hoy sabemos. De que solo estamos protegiendo a su hijo y nación misma.
«Para que descarte todo lo que dices como lo último que le espetaste» me recuerdo.
—Ahí está mi tío —Dimitry se aleja un poco para llamarlo.
—¿Estás seguro de que quieres hacerlo? —cuestiono a Davinne.
—Por supuesto, Diann.
—Espero conozcas los riesgos que implica ayudarnos. Serás considerado un traidor como todos nosotros. Tal vez podrías decir que te obligamos. Salir corriendo y solo conceder que los guardias de Dimitry hagan lo suyo y liberarte.
—¿Y volver con mi hermano? —resopla—. No, lo que él quiere es atroz. Desea que Søje sea poderoso a costa de nuestras creencias. Pensamienros paganos lo envuelven y si dices que se requiere de un sacrificio no puedo imaginar cual sería. Ahora sé que quiere apoderarse de Feralia y tal vez de Ryunale. Por eso lo enfrenté. El quería encerrarte como a todos los ferelenses por ser la esposa de uno. Por eso te pedí huir conmigo, pero entonces...
—Llegó mi esposo.
Dimit aborda mis pensamientos. Su ausencia y claro distanciamiento, el cual yace más que justificado, me aborda todos los días.
—Creí que te haría algo cruel por descubrir lo nuestro por la fama que tiene, sin embargo, estás aquí. Volviste.
—Existían muchas razones para hacerlo. Salvarlos a ustedes cuatro por ejemplo.
—¿Cuatro? —la duda le hace elevar la ceja, pues sus cuantas no conceden a contemplar a dos Dimitry.
—¿Por qué nos ayudas? —cambio el tema drásticamente—. No quiero sonar egolatra al afirmar que contemplo que yo soy una de esas razones, pero ¿son todas? Mi hermana te mintió e incluso con ello la has cuidado como nadie, como yo misma lo hubiera hecho. Eso es algo por lo que estaré en deuda cada día.
—Es tu hermana y si ella está bien tú por igual lo estás. Además la he apreciado en este tiempo. Me engañó, es cierto, sin embargo, también me ha salvado el trasero un par de veces —sonrió con una leve risa que me provoca la evocación de sus palabras—. Soy el menor de seis barones. El que me sigue es siete años mayor. Entenderás que mis lazos de hermandad yacen muy lejanos de los estándares. Mi pobre madre deseó una hija que jamás llegó y cuando la veo a ella y a ti e incluso a Jerico o la más pequeña que protegiste al aceptar el matrimonio pienso en cuanto me habría gustado tener eso, sabes. La veo como la hermana que protegería de tenerla.
—Oh Davinne —me enternece su corazón y presiono sus manos con las mías.
El acercamiento de Dimitry y su tío nos aleja y volvemos a la aventura que nos espera.
—Iré con ellos —protesto tan pronto se plantea la búsqueda de la piedra.
—Por supuesto que no.
—No te estaba pidiendo permiso —le hablo a Dimitry.
—Ni yo concediéndolo.
—Pues lo haré de igual forma y ya veremos si puedes o no detenerme.
—¿Estás retandome?
—No, pero me dejarás porque sabes que puedo ser la solución a encontrarla o ¿me equivoco? —su silencio es un aliciente a continuar—. Además, soy culpable de no poder acceder a ellas para romper lo que les afecta.
—Yo la protegeré con mi vida, Dim —su tío Cataleno habla para tranquilizarlo.
—Yo igual iré —salta Davinne—. Soy el verdadero culpable del robo por parte de los Orarianos.
—Por supuesto que no —Dimitry niega con molestia. Otorga un paso al frente—. Estás mal si piensas que te permitiré pasar un minuto más del necesario con mi esposa.
—Yo solo... —un ligero puñetazo en el diafragma le arrebata el aliento a Davinne para que deje de hablar.
—¡Dimitry! —regaño, yendo en dirección al príncipe de Søje quien se encorva tras la colisión.
—Eso es por recordarme que esos hombres casi acaban con su vida y terminaron con la de...
No se atreve a pronunciar el nombre de Trinity, pero su mente le traiciona con una memoria que es posible que nunca olvidé por el vacío en la mirada que otorga un par de segundos.
—Mañana por la mañana nos dispondremos a adentrarnos —emito en un tono cortante—. Y él irá conmigo.
Ofrezco media vuelta y me alejo de la compañia con el estómago revuelto en celos y soledad que me gustaría fuera aliviado por mi hermana, pero temo que ya ha pasado demasiado tiempo a nuestro lado, por lo que es mejor dejarla descansar en la tienda que los soldados de Feralia han colocado desde hace semanas en este sitio.
#2389 en Novela romántica
#447 en Fantasía
princesa con gemelos, matrimonio forzado principe cuestionable, mentiras secretos celos alianzas guerra
Editado: 11.07.2026