Elizabeth

Capítulo 10

"La primera cita es algo que se marca en el corazón y no poder gritar al mundo cuanto te amo, es una marca aún más grande, pero amar en secreto por ahora es la opción correcta"

Capítulo 10

Hoy en la mañana me desperté debido al sonido de mí teléfono, al parecer era una llamada, contesté y dije:

- Hola quien habla, dije adormilada

- Buenos días princesa dormilona.

- Buenos días, que necesitas, si no es urgente llámame más tarde para que pueda seguir durmiendo.

- Bueno necesito que despiertes bien y te arregles.

- Para que sí todavía es muy temprano, dije haciendo berrinche.

- Para tener nuestra primera cita, dijo riendo.

- Espera, acabas de decir primera cita, pero si tú y yo hemos salido millones de veces.

- Enserio no puedo creer lo que acabas de decir, es nuestra primera cita como novios, dijo indignado.

- Es cierto, perdón es la costumbre, dije avergonzada.

- Está bien mugrosa te recojo a las 10 a.m. de acuerdo.

- Está bien, te veo en un rato, nos despedimos y colgué el teléfono.

Cuando revisé mi reloj eran las 8 am y como siempre comencé a alterarme porque no sabía cómo arreglarme o que ponerme, realmente parecía una loca hasta que lily entró, por suerte ya había regresado de sus vacaciones por las fiestas y al ver todo mi desastre me dijo:

- Que sucede mi niña.

- No sé qué ponerme, dije preocupada.

- Para que necesitas arreglarte tanto, dijo confundida.

- Es mi primera cita con Emilio, dije buscando por todos lados ropa.

- Ahora entiendo de donde viene tanta preocupación, dijo riendo.

- Necesito tu ayuda.

Lily asintió con la cabeza y comenzó a buscar entre mi ropa, después de todo ella fue la primera en enterarse de que Emilio me pidió que saliera con él, ella era una cómplice más de esto y por ahora ella cubrirá mi relación con Emilio.

Después de un buen rato ella sacó una linda falda a cuadros café con un saco de este y una blusa de cuello y manga larga, se veía muy lindo y al parecer jamás lo había utilizado así que me lo puse y me quedaba muy bien, coloqué unos tenis cómodos y comencé a arreglar mi cabello lo ondule un poco, me coloque un poco de maquillaje no suelo usarlo, pero creo que era un buen momento.

Sin darme cuenta ya casi era la hora así que acomodé mis cosas y baje a la cocina, solo comí una galleta por que los nervios no me dejaban comer más, después fui a la sala y me senté un rato a esperar que diera la hora y en un abrir y cerrar de ojos él ya estaba tocando mi puerta, la abrí y ahí estaba él, con un abrigo negro, un pantalón de mezclilla y una playera de cuello y manga larga ya que hacia un poco de frio debido a la temporada. Al verme sonrió y me dijo:

- Que linda te vez, dijo sonrojado.

- Gracias, dije sonriente.

- ¿Lista?, dijo extendiendo su mano hasta mí.

- Lista, dije dándole la mano.

Él tomó mi mano y la guardo en su bolcillo de su abrigo ya que tenía las manos muy heladas, durante el camino estuvimos hablando de muchas cosas hasta que él se detuvo y me dijó que esperara ahí, era un gran parque con muchos árboles muy lindos con niños jugando alrededor de todo el parque, me quedé observando unos minutos hasta que Emilio regresó y me llevó a un lugar con muchas mesas de madera y ahí nos estaba esperando una mesa con un mantel a cuadros y una canasta llena de comida, en ese momento estaba muy conmovida ya que no podía creer que lo había preparado todo para mí, él me miró a los ojos y dijo:

- Le gustaría pasar a la mesa señorita, dijo sonriente.

- Claro que sí, dije riendo.

Nos sentamos, comenzamos a comer y hablar sobre todo lo que nos gusta hacer, también de algunos temas nuevos al igual que algunos malos chistes que solo entendemos nosotros, en ese momento él me dijo:

- Tengo un regalo para tí.

Si dejarme decir una sola palabra saco de la canasta unas cámaras de rollo y algunas calcomanías muy lindas de cosas que nos gustaban, mientras yo observaba la cámara él siguió hablando:

- Quiero que recordemos a través de fotos todas nuestras aventuras y experiencias, así que siempre que salgamos debemos traer esas cámaras con nosotros, al igual que la cámara de video, quiero tener los mayores recuerdos posibles contigo.

- Me parece excelente, me encantaría recordar mí vida contigo– dije emocionada.

- Yo también quiero recordar toda mí vida contigo niña, dijo dándome una sonrisa

Ambos sonreímos, decoramos la cámara de cada uno, para después comer, al terminar nos dirigimos a los juegos donde había un montón de niños, así que yo decidí ir a jugar a los columpios, así que comencé a columpiarme, Emilio siempre me miraba con una gran sonrisa, el sacó su cámara y comenzó a tomarme fotos, así que pare de columpiarme y yo también comencé a tomarle fotos, parecía que jugábamos a las atrapadas, nos detuvimos hasta que no pudimos correr más, reímos a carcajadas.

Esta era la vida que siempre había querido, tener a una persona que me amara, alguien que me siguiera en todas mis locuras, que a pesar de crecer jugar como niños de vez en cuando no está mal, pero sobre todo que pueda apoyarme y ser apoyado, porque el amor debe de ser como una vez le dije a Emilio, a la persona que ames la debes de ayudar a salir a flote no hundirla más.

Después de correr por el parque nos sentamos en una banca a escuchar música hasta que cuando vimos el reloj ya eran las 3 de la tarde así que decidimos ir a comer, caminamos unas cuantas calles hacia un pequeño restaurante donde servían una de las mejores pastas, entramos, pedimos y comimos mucha pasta, después de salir caminamos hasta que nos topamos con un pequeño puesto de flores, Emilio me dijo que esperara, él se acercó al puesto y compró un ramo de tulipanes amarillos, se acercó y me dijo:




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