Elizabeth

Capítulo 13

"Nunca pensé que amar a alguien se volvería todo un caos que se escapa de mis manos y no puedo controlar"

Capítulo 13
 

(Emilio)

Hoy en la tarde me dirigía a visitar a Elizabeth a su casa aún me preocupaba que no se sintiera bien, sabía que algo más le pasaba y realmente le molestaba, eso era una de las cosas que odiaba tanto, conocerla también y que no tuviera el valor de decirme, la entiendo a veces no tiene que decir todo, pero verla así me hacía estar nervioso. Antes de llegar ví a Carlos con un ramo de flores blancas, el estaba frente a la puerta intentando tocar pero sin tener el suficiente valor para hacerlo.

Él me miró sabía que iba a verla, el aún sin tocar dejo las flores fuera de su casa, comenzó a caminar hacia mí, en sus ojos se podía ver el infierno, esa era la única imagen que tuve después del primer golpe y las palabras que le dije.

(Elizabeth)

Hoy en la mañana me sentía mucho mejor, hoy por fin me daría a la tarea de darle solución a todo para poder hablar con Emilio, yo sé que Carlos es una persona cerrada a la hora de hablar los problemas pero sé que lo iba a lograr.

La casa ya estaba más vacía, ya me había quedado completamente sola, el eco era más presente y la casa parecía aún más enorme. Me levanté de mí cama y tomé a mi pingüino para bajar a desayunar, el realmente me hacía mucha compañía, lo senté en la silla de la cocina mientras preparaba el desayuno, era como tener a Emilio cerca, terminé de cocinar y me senté a ver la televisión, después de desayunar lave los platos y subí a mi habitación para ordenar un poco todo el desastre que tenía.

Así pasé mi día hoy, pude estar un rato completamente sola para pensar en las cosas y tratar de buscar una solución a todo este caos antes de que sea peor.

(Carlos)

Ya eran las 4 de la tarde, estaba dispuesto a ver a Elizabeth aúnque no lo parezca me preocupaba que mis padres se dieran cuenta de lo que pasaba, a ellos nuca les gustó que no supiera controlar una situación, porque siempre decían que si no podía controlar una situación pequeña como controlaría a su empresa, esto me dio más responsabilidad que yo no necesitaba pero el trabajo de mis padres siempre fue importante para todos en casa.

Le llevaba unas flores en disculpa por tratarla así, sin embargo ví algo que tenía que quitar de mi camino antes de verla.

Emilio venía caminando con una bolsa de papel, claramente iba a ir con ella, decidí acercarme, realmente la sangre me hervía de solo su presencia, Elizabeth lo había escogido a él y no a mí, él me quitó lo que era mío, cuando me acerque a él lo único que hice fue golpearlo en la cara, creí que se iba a defender de mi, pero mi irá era más fuerte que mi golpe lo tiro al suelo, el no hizo nada lo único que me dijo fue:

"Si realmente la quisieras tanto como yo soportarías esto y mucho más, por qué se que ella lo ha hecho por mí, ella soporta que le grites, le órdenes cosas por mí, esto es lo menos que puedo recibir, enserio perdóname por amarla tanto"

Mi cabeza perdió cordura al escucharlo, quería golpearlo más fuerte para no escuchar lo que decía, mi enojo había desaparecido, cuando lo miré estaba en el suelo solo escupía sangre y yo me alejé de ahí.

(Emilio)

Después de un rato desperté en el hospital, mi papá me dijo que el vecino me trajo aquí por qué me había visto inconsciente fuera de su casa, el se quedó a cuidarme hasta que me desperté, hablamos un poco hasta que lo llamaron a una cirugía, antes de que se fuera le dije:

- Papá, ¿podrías hacerme un favor?

- Claro hijo que quieres

- Me puedes prestar el coche para un viaje

- ¿Para un viaje?

- Sí, es que en los últimos días Elizabeth no se ha sentido muy bien porque todo el mundo la está abrumando con lo de su boda y quiero llevarla a la playa para que pueda despejar su mente por unos días

- Está bien hijo, solo por favor cuídalo mucho, ¿está bien?

- Sí, papá no te preocupes

Me dio las llaves y se fue, realmente me daba mucha emoción llevarla lejos para que pueda ser libre de vivir sin preocupaciones.

(Elizabeth)

Pasó el rato y Emilio ya me estaba preocupando, el me dijo que iba a venir en la tarde para que comiéramos juntos, intenté llamarlo pero no hubo una respuesta, decidí ir a su casa y tampoco hubo respuesta, me comunique con su mamá y me dijo algo que me dejó impactada.

Corrí lo más rápido que pude hasta el hospital de su familia, cuando llegue me dejaron pasar y el estaba ahí, en una camilla, tenía la cara llena de moretones y el labio roto, me acerqué y le dije

- Estás bien, que te pasó, dije preocupada

- No te preocupes solo tuve un problema con alguien y pues no pude defenderme

- ¿Pero quién?, ¿Fue Carlos?

- Por favor no te alteres, él me golpeó, pero estoy es mi manera de enmendar esto.

- No, está no es la forma Emilio, el no tuvo que hacerte esto, está loco, lo voy a ver y yo misma lo voy a golpear.

- Elizabeth por favor cálmate, déjalo como está y ya

- No es que yo prometí solucionarlo y esto solo lo empeora más, él lo hace más difícil y ya me cansé

- ¿Qué prometiste solucionar?

- Carlos me dijo que sabía que salíamos y por eso me desmaye y después discutimos, dije cabizbaja

- ¿por qué no lo dijiste?, dijo tomando mi mano.

- Porque yo podía controlarlo

- Elizabeth yo sé que tú eres muy capaz de hacerlo pero hay veces que la ayuda no es mala

- Lo sé pero no quería abrumarte y además Carlos era mi problema

- Jamás lo harías, sabes que te ayudo en lo que esté en mis posibilidades

- Gracias niño por siempre estar conmigo

- Lo estaré siempre, dijo dándome un beso en la mejilla

Después de un rato una enfermera se acercó y dijo que él estaba bien que no es nada grave que con medicamentos se mejoraría, mi corazón se alivio de saber que estaba bien, el conocía a todo el personal desde luego él era hijo de los mejores doctores de aquí.




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