Capitulo 8:
Sebastián
Llegó al penthouse como si fuera dueña del mundo y yo me quedé con la quijada dislocada es simplemente hermosa viene con su andar divino un traje sastre azúl marino de tres piesas el pelo recogido en un moño que no tiene ni una sola ebra fuera de lugar un bolso Chanel blanco y unos tacones de tacón cuadrado un maquillaje que resalta su mirada gris es simplemente hermosa y no me canso de decirlo de momento se me olvida que estoy enfermo por su culpa le Ise una alergia tremenda ese anestésico y la mandé a buscar para que me cuide .
-Buen día señor Volcov
-Buen día señorita Carvanyolo me párese demasiado formal hoy como si ayer no me uviese dormido las bolas - suelta una risita.
-Eres un demonio blanco Kukla .
-Que quiere decir eso .- pregunto ella de curiosa.
-Aprende a hablar Ruso y ya sabrás .
-Bueno por dónde empezó bolas dormidas.
-Ahora si par ses la chica que me durmió las bolas . Puedes acomodarte ahí y leerme el informe de contabilidad de los últimos tres meses porfavor .
-Enseguida.
Así pasamos la mañana entre páginas virtuales y informes impresos hasta la hora del almuerzo.
-Alana-
-Si-
-Puedes ir por el almuerzo al restaurant de la esquina por favor .
-Si ya voy-
-Y compra unas bolsitas de té de gengibre para mí garganta y otras de té de manzanilla con limón.
-ok-
-Coge el dinero el la cartera del abrigo que está en el perchero.
-Ok-
Con eso se fue y me dejo imerso en mis pensamientos como sería si estuviera con ella segura si la veo desnuda se me pasa si seguro que si y si no cuando me acueste con ella par de veces y si me enamoro y me rompe el corazón como uso mi primer amor por el cual e dejado de creer en las mujeres y las utilizo pero dejo esos pensamientos de lado y me pongo a leer mi libro favorito hasta que ella llega echa un desastre con tantas cajas y cosas y yo explotó en una carcajada .
-Que te da gracia - dice ella yo sigo riendo.
-Tu te ves tan graciosa con todas esas cajas jaja .
De un momento a otro la tengo encima con el dedo índice apuntado mi rostro y con la otra mano extrangulandome y yo seguía riendo después me quedé fijo en sus ojos y me embelese mirando su rostro y ella empezó a aflojar su agarre en mi cuello y bajo el dedo con el que me apuntaba el rostro después poso sus manos en mi pecho y yo puse mi mano en su nuca la atraje lentamente hasta posar mis labios en los suyos y seguimos el beso nos maniseamos pero cuando quise ir más allá se apartó de golpe dejándome en shock y salió corriendo hasta la cocina después de unos quince minutos salió con dos tasas de té humeantes y se sentó delante de mi tía me tendió una taza .
-Mejor no hablar de lo de hace un momento esa es una linea que no podemos cruzar porque soy tu asistente.
Yo me límite a asentir y a pensar en como voy a hacer para doblegarla .