Embriagame con tu amor

Capítulo 11

Mi habitación era amplia, todo tenía ese aspecto rustico, clásico del campo. Las paredes eran de mármol blanco. No tenía decoración alguna. Los muebles eran de la misma madera que la superficie bajo mis zapatos. Pase la mayoría de la tarde desempacando mis cosas. Y considere con seriedad ir de compras por un par de vaqueros y botas, porque con esos vestidos, tacones y sandalias no llegaría muy lejos en este lugar.

 Por la noche me vestí con un traje formal, pantalón entallado en color café y una blusa rosa con su saco a juego. Lisa se veía jovial en un vestido veraniego naranja. Su edad no le hacia justicia, se conservaba muy bien.

Nos montamos en su automóvil, su capataz Johan, un hombre maduro, en sus cincuenta y sonrisa amable, fungía también como chofer. Tenían un establo grande, y una granja del mismo tamaño, con gallinas y cerdos. Por lo que el olor dulce de la uva y la tierra húmeda no era lo único que encontrabas en el aire. Pero no me molestaba, en mi infancia, íbamos todos los veranos al pequeño rancho que solían tener cerca de la ciudad.

Recuerdo jugar durante horas con David, escondiéndonos en el granero. Y correteando alrededor del rio.

El pueblo de Walla Walla era caracterizado por ser una región vinícola. Por lo que tenían bastantes competidores en el área. Pero la familia Roux era la más reconocida en el país y fuera del mismo. Incluso existían convenios con otros ranchos para la compra de sus cosechas. Así, ambas partes tenían ganancias.

El restaurante era local, pero elegante. Notaba como todos incluyendo comensales y servidores, conocían a la aun Sra. Roux. Lisa les dedicaba una sonrisa cortes, mientras seguíamos al mesero a la mesa.

—Bienvenida Sra. Roux, es un placer tenerla aquí esta noche. Les dejare la carta, regreso dentro de unos minutos, que disfruten su velada.

—Gracias Jackson, tan amable como siempre, envíale saludos a tu padre.

El joven asintió emocionado y se retiró a la brevedad.

—¿Frecuentas mucho este lugar?

Dije observando el restaurante, la madera traqueteaba bajo mi tacón. Las paredes tenían pinturas de distintos estilos, pero todas hermosas. Me sentía como en un museo de arte.

—Si, es mi restaurante favorito en el área. Aunque hay otros que son muy buenos.

—Es bonito y todos parecen conocerte.

—Ya sabes lo que dicen, pueblo chico…

Dejo la frase al aire, pero entendía a que se refería.

—Claro, ni me lo digas. Nueva York estará sobre poblado, pero todos saben que sucede todo el tiempo.

—Misma razón por la que deseaba reunirme contigo aquí. Los chismes viajan rápido aquí, pero, no tanto como en Nueva York, la prensa inventaría cualquier cosa para desprestigiar a mi familia y a la empresa.

—¿Entonces cuál es el motivo de tu separación?

Era amiga de la familia Roux, estaba intrigada, pero no venia a conocer el drama familiar de David, estaba aquí por trabajo y necesitaba los motivos.

—Hace un par de semanas, alguien llamo. Preguntando por Dominik.

Su voz sonaba ansiosa, como si temiera continuar con su respuesta.

—¿Era una mujer?

Pregunté, maquinando escenarios catastróficos en mi imaginación.

—No, era un joven, no dijo su nombre, pero pregunto por Dominik diciendo que era su padre.

Imposible.

—¿Dominik tiene otra familia?

Negó efusivamente con su cabeza.

—En ese momento mi primera reacción fue colgar, pensé que era una mala broma.

Dice sorbiendo su nariz, su rostro estaba hinchado por las lágrimas que salían de sus ojos. Por fortuna nuestra mesa estaba alejada de los ojos curiosos y la oscuridad de la noche era una aliada.

—Voy al baño, el mesero regresara pronto con el menú. Dile que quiero lo mismo de siempre.

Asentí en espera del mesero. Ordene como ella me indico y pedí un corte de carne con verduras, de beber solicite los mismo que acostumbraba Lisa.

—Necesitaba calmarme, discúlpame, Amber.

—No te preocupes Lisa, esto es difícil de asimilar, ni si quiera yo puedo creerlo.

Dije incrédula ante sus declaraciones.

—El no volvió a llamar, cuestione a Dominik sobre eso, pero el lo negó. Argumento no tener ningún otro hijo además de David. Como nunca más llamo, decidí confiar en mi esposo. Pero hace unas semanas me di cuenta de que alguien estaba espiándonos. Creí que era alguna empresa rival que deseaba plagiar nuestra receta. Entonces lo confronte, era un investigador privado. Pregunte quien lo enviaba y que era lo que buscaba. Su respuesta fue haber sido contratado por el hijo ilegitimo de Dominik. No dijo su nombre por confidencialidad, pero me confirmo su existencia.

—Es que esto no puede ser cierto Lisa, Dominik no es esa clase de hombre. ¿Hablaste acerca de todo esto con el?

—Si, después de solicitarle el divorcio. Esta investigando por su cuenta a ese supuesto hijo.

—¿Ya saben quién es?

De todos los posibles escenarios en mi mente, jamas pensé en un hijo. Ahora entiendo porque Lisa no deseaba que David se enterara. Esto rompería su corazón y la confianza que le tenía a su padre.

—Es un callejón sin salida, porque ni siquiera sabe quien es su madre, salió con pocas mujeres antes de mí, pero ninguna de las que contacto tiene hijos, solo hay una que aun no encuentra. Como si la tierra la hubiese devorado. El insiste en que nunca me engaño, pero no confió en él. ¿Cómo no era consciente de la existencia de un hijo? Es absurdo, estoy segura de que lo sabía.

—No soy detective Lisa, pero puedo tratar de dar con el chico. Quizás el tiene las respuestas que necesitas. No deberías precipitarte al divorcio. Quizás Dominik dice la verdad.

—Eres muy ingenua Amber, por suerte se que mi hijo no es esa clase de hombre.

Ella me observaba con tranquilidad, averiguando que sentimientos ocultaban mis ojos tormenta.

—Bueno David…El me odia. Tiene todo el derecho después de como lo deje.




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