Embriagame con tu amor

Capítulo 16

Punto de vista de David Roux

Maldecía interiormente a Javier, era un gran tipo, pero esa sonrisa de galán y sus chistes tontos para atraer a las chicas me desagradaban, normalmente no me importaría.  Pero estaba tratando de conquistar a Amber. Ahora aborrecía el momento en el que invitar a salir a Jacki para darle celos a Amber parecía buena idea. Claro que Jacki menciono a su atractivo hermano y lo afectado que había quedado por la belleza de Amber.

Lo admitiré, junto a Jacki tuve mi primer romance. A la corta edad de trece años, dimos nuestro primer beso ocultos en las caballerizas, fue algo inocente y dulce. Salimos ese corto periodo de tiempo, cuando regrese a los dieciséis ya estaba tomado por Amber y Jacki se dio cuenta de que los chicos no eran lo suyo.

cabalgábamos a través del viñedo, mis manos sujetaban con fuerza las riendas de mi caballo Black. Si, porque era negro. Los celos calaban como espinas, frente a mi una Amber risueña reía a carcajadas y se aferraba al torso de Javier. El cual no perdía oportunidad para impresionarla con alguna hazaña personal.

—Estas echando humo.

Susurro en mi oído Jackelin.

—No, para nada, me importa en lo más mínimo si esos dos se agrandan o no.

Jackelin rio por lo alto, capturando la atención de Amber, espero eso le causara celos. Esta solo planto su mirada con brevedad y regreso su vista al frente, aferrándose con mas contacto a Javier. Me retaba con acciones.

Había tratado de olvidar mis sentimientos por ella, pero la llevaba tatuada en el alma. El día que nos besamos, mi orgullo se debilito, pero de inmediato lo recompuse. No debía caer en sus juegos, decía que me amaba, pero después de que pasamos la mejor noche de nuestras vidas, me abandonaba sin más. Una persona que te ama no actúa de esa manera.

Llegamos hasta el final del viñedo, continuando por el campo verdoso. El sol estaba ocultándose y la noche cayendo de a poco. La vista del ocaso fue hermosa como siempre. Veía la sonrisa de Amber iluminando su rostro, mirando con emoción a Javier por la belleza del cambio del día a la noche.

Odiaba cuando sonreía a otros de esa manera, deseaba compartir todo lo que le emocionase con ella, porque olvidarla era una batalla que había dado por perdida. Perdonarla por otra parte, aún era una opción que debía pensar con detenimiento. Mi corazón ya había sido roto en tres ocasiones, no creía soportar una cuarta.

—Creo que a Amber le agrada mi hermano.

—Si tú lo dices.

Maldito Javier.

—¿Qué sucede entre ustedes?

—¿De que hablas?

—No nací ayer, te conozco desde siempre, es obvio que tenían algo ¿o me equivoco?

—Es una larga y complicada historia Jacki.

—Tengo tiempo para escucharla.

Comento la morena con la curiosidad brillando en sus ojos.

—Claro que lo tienes.

Respondí con ironía, a Jacki le encantaba saber todo acerca de todo mundo. Al ver como clavaba su mirada en espera de la historia comencé a narrarle todo.

El hecho de como éramos mejores amigos desde los quince y como había estado enamorado de ella desde los doce años. Como ella se negó a aceptar mis sentimientos y el drama que siguió de eso. Incluso la parte actual de como termino de destrozar mi corazón.

 Jackelin no daba crédito a mis palabras, después de pensar durante prolongados minutos una respuesta dijo.

—Creo que estas exagerando la situación, si ella trato de hablar y explicar algo, debe de haber un motivo ¿No has intentado escuchar su versión?

—No creo que exista otro motivo mas que, solo se quería burlar de mí.

—Pero vamos, dices que es tu mejor amiga desde hace años, la conoces ¿Crees que ella haría algo así?

Me quede pensando en esas palabras, porque era cierto. Tal vez Amber se merecía el derecho de la duda. Esta noche hablaría con ella. Aunque me moría de temor porque estaba acostumbrado a que todo salía mal entre nosotros. Esperaba los encantos de Javier no cambiaran los sentimientos que profesaba Amber por mí. Si lo hacía, entonces tal vez era nuestro jodido destino el no estar juntos.

—Esta oscureciendo, creo que es hora de terminar el paseo.

Grite a los dos, que se habían alejado unos metros de nosotros. La sangre me hervía al ver como Javier sostenía de las caderas a Amber para que esta montase al caballo. Después el subió detrás de ella dándole el acceso a las riendas. Y el aprovechaba la posición para sujetarse de su cintura. Maldito Javier, vaya que tenia sus trucos. Amber reía al escuchar cada palabra que este le susurraba en el oído.

Trepe a mi potro y le di la mano a Jackelin, esta se subió a mis espaldas.

—Tranquilo David, mi hermano no esta interesado en una chica como Amber, esta perdidamente enamorado de alguien mas.

—¿Entonces porque hiciste el comentario de que se había cautivado por Amber?

—No eres nada observados David, el esta enamorado de tu prima Alina. ¿Recuerdas que eran novios en prescolar?

—Claro, como olvidarlo, se la pasaban todos los recreos de la mano y ustedes venían de visita junto a tu familia, solo para que ellos pasaran el tiempo.

—Bueno, aunque crecieron y no se convirtieron en una pareja real, como todos imaginábamos. El continua enamorado de ella. Solo hice el comentario porque Alina estaba presente, quería saber si aun tenía sentimientos por el.

—Y ¿Lograste tu objetivo?

Ella asintió con emoción y señalo un arbusto grueso a nuestras espaldas.  Había una yegua atada.

—Ella nos siguió, esta oculta detrás del árbol ¿Por qué crees que lo hizo?

—También deseaba pasear supongo.

Dije restándole importancia, no entendía en absoluto a las mujeres.

—Tonto. Es obvio que deseaba ver si Javier tenía interés en Amber.

— Claro, entonces a Alina le importa Javier.

—Vaya, hasta que dices algo coherente, amigo mío.




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