Milena pasó la página de su libro, pero hacía rato que no leía ,y el reloj de la biblioteca parecía moverse más lento. Al frente ,entre la sección de ciencias y filosofía , él. Ese chico que venía siempre a la misma hora , el de las camisas arremangadas y unos auriculares pequeños colgando del cuello. El que leía sin pestañear, con los dedos recorriendo las palavras del libro, como si se sintierab en la piel : Eme, aunque ella todavía no sabía su nombre y le daba más pena aún, preguntárselo.
Eme tenía ese tipo de presencia que no hacía ruido ,pero cambiaba el aire. Cabello platinado,con un leve tono ceniza. El fleco se le desordenada de una forma estética y que bien le quedaba, las mangas arremangadas dejaban ver sus antebrazos finos , tensos ,de alguien que se mueve más de lo que aparenta. Los ojos grises ,no el gris de la lluvia espesa , el gris más claro, el del metal. Cuando los levantó un instante , Milena siento que la miraban con demasiada información, y como si ya hubieran registrado ,que iba a dejar caer el libro.
Él, no tenía esa belleza escandalosa y plástica de las revistas , sino esa ,que te das cuenta tarde , cuando ya estás pensando en ella; y el modo en que sonreía ,leve ,como si pudiera silencio incluso con un gesto.
Milena ,en cambio solo se veía , a través de lo que un vidrio le devolvia, la chica con los ojos inquietos ,con un mechón de cabello suelto que no dejaba de rozarle la mejilla, que sostenía libros ,como algo muy valioso y como refugio. En ella ,había algo ordenado en su forma de sentarse , pero el temblor de sus dedos la traicionaban.
Y así, entre estantes ,polvo y reflejos del sol, dos naturalezas de vieron por segunda vez. Milena lo observaba, intentando no parecer una acosadora académica , había algo raro en él, una energía invisible que hacía que el aire se sienta distinto.
Y entonces ocurrió, una hoja de un libro viejo ,se deslizó sola del estante más alto y cayó lentamente ,girando como una pluma. Nadie la había tocado, Eme levantó la vista y sonrió. Fue ese instante donde ella lo vió, un destello cruzó sus ojos ,breve ,cálido ,como un reflejo de una llama dentro del gris de sus ojos.
El cuerpo le dió un sobresalto y el libro se le resbaló del regazo, la tapa golpeó la mesa con un sonido seco. Eme giró apenas la cabeza ,la miro desde su mesa y dijo :
–¿Te asustó el viento?
–¿Viento ?— Pero en ese lugar no corría ninguna brisa.
Él alzo una ceja y volvió a su lectura. Y aunque parezca distraído ,una sonrisa diminuta le temblaba en la comisura derecha.
Si ! Es un capítulo súper cortito pero lo necesario, para ir conociendo más del encuentro de esta parejita ❤️