Empezando a través del sol

Capítulo 4

Unos días después 
-Miriam mañana nos vamos de viaje así que hoy tenemos que hablar con Paul, no se como lo va tomar, espero que no haya problemas. 
- Francisco vayamos juntos pero déjame hablar primero con el, creo que puedo convencerlo de que no lo vamos a abandonar y que solo es un viaje de negocios al cual te acompaño. 
-Esta bien lo haremos como tu dices, pero estaré a tu lado para apoyarte. 
-Vayamos ahora. 
Paul 
Otro día de vida, oscuro y lúgubre como mi alma. Sigo en pie para no entristecer a mis padres, ya les hice mucho daño con mis acciones. Pero desde que perdí a mi gran amor mi vida no tiene sentido, solo estoy en este mundo porque todavía respiro. 
-Paul podemos pasar, somos tus padres. 
-Si, pasen. 
-Hola hijo. Cómo te encuentras? 
-Cómo siempre mamá, sentado mirando por la ventana. 
-Hijo tienes que empezar a salir no puedes seguir acá encerrado, la vida sigue y tu eres muy joven. 
-Lo se, pero todavía no puedo. 
-Vinimos a comunicarte que tu padre tiene que hacer un viaje de negocios y yo lo voy a acompañar. 
-Me parece bien que viajen juntos. 
-Igual no te vamos a dejar solo, tu padre contrato una acompañante terapéutica para que este con vos mientras nosotros no estemos. 
-No hace falta que nadie se quede a cuidarme, soy adulto y puedo hacerme solo las cosas. 
-Si. No podría estar tranquila sabiendo que te dejó solo y voy a estar lejos. Necesito que aceptes que esta chica se quede con vos. Por favor hazlo por mi tranquilidad, sabes que te quiero mucho y eres muy importante para mi. 
-Esta bien mamá, lo aceptó por vos. Lo único que te pido es que tenga el mínimo contacto conmigo. 
-Muchas gracias hijo por acceder, sabes que con tu madre queremos lo mejor para vos y no haríamos nada que te afectará. 
-Lo se papá, yo también los quiero. Perdón por los malos momentos que les hago pasar. Viajen tranquilos que me voy a portar bien. 
Mi madre me mira y veo lágrimas, sin pensarlo la abrazo, también se une mi padre. A veces olvido lo bueno que es recibir un poco de cariño a través de estos simples gestos. Luego de eso se van y me quedo nuevamente solo. Tendré que hacer un sacrificio por mis padres y soportar que alguien me supervise mientras ellos nos estén. Ahora voy a intentar dormir, aunque hace mucho tiempo que no logró hacerlo muy bien. 
Al día siguiente 
-Buenos días Diana, por favor pasa. 
-Buenos días señora Spector, muchas gracias. 
-Por favor llámame por mi nombre, Miriam. Trajiste todo lo que necesitas. 
-Si, en esta valija tengo todo lo que necesito. 
-Ven que te hago un recorrido por la casa para que la conozcas. 
Miriam 
Comienzo el recorrido para mostrarle la casa a Diana, le muestro el living comedor, la cocina, le muestro el piso superior donde están las habitaciones. Primero la llevó a la que va a ser su habitación, luego le muestro nuestro dormitorio y por ultimo la llevó a que conozca a mi hijo. 
-Este es el cuarto de nuestro hijo, ahora te lo voy a presentar. El no sale de su habitación para nada, te será muy fácil cuidarlo. 
-No se preocupe Miriam que estoy acostumbrada a lidiar con diferentes tipos de pacientes, a veces es fácil y otras cuesta un poco más. 
Golpeo la puerta y paso sin esperar su respuesta. 
-Hola hijo, vengo a presentarte a tu acompañante terapéutica, se llama Diana Prince. 
Diana 
Cuando entró en la habitación veo a un hombre sentado mirando por la ventana, al escuchar a su madre se para y me quedo mirándolo, es alto y bien parecido a pesar de estar algo desaliñado. Tiene unos ojos azules que reflejan la tristeza de su corazón. Se acerca muy despacio hasta nosotras. 
-Hola madre. Señorita Prince encantado de conocerla. 
-Lo mismo digo, encantada de conocerlo señor Spector. 
Paul 
La verdad que pensé que sería una mujer mayor, pero es más joven que yo o por lo menos eso parece. Se ve agradable, pero seguro es porque yo soy alguien de quien se tiene que ocupar, digamos un cliente más. 
-Los dejó un instante para que se vayan conociendo, voy a ver que Francisco haya guardado todas sus cosas, no quiero que se olvide nada. 
-Ve tranquila madre, no te preocupes que solo charlaremos con la señorita Prince. 
-Señor Spector tendría que decirme bien los horarios para que le prepare las comidas, si toma algún medicamento cuándo lo hace, debo preparar un cronograma con todas sus actividades. 
-No se preocupe que de mis medicamentos me ocupó yo. Las comidas no tengo horarios, cuando las prepare para usted las hace para mi y me las trae, yo no salgo para nada de mi habitación. 
Al parecer no fue tan mal el comienzo al conocerse, pero será siempre así o solo fue para que sus padres se fueran tranquilos? 




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