Empezando a través del sol

Capítulo 32

-Por fin te tengo para mi solo, aunque disfrute mucho de la fiesta, quería dejar de compartirte.

-Sabes que soy tuya para siempre. Quiero agradecerte por esta noche maravillosa, nunca me había sentido tan bien en una fiesta.

-Todavía tengo una sorpresa más para darte, pero será cuando entremos en nuestra casa.

-Porque haces estas cosas por mi, hoy ya me has dado mucho.

-Para mi amada todo es poco, además ya te dije que quiero hacerte feliz de todas las maneras que pueda.

Paul

Ya llegamos a nuestro hogar, que por ahora será la que era la casa de Diana. Espero que hayan podido preparar lo que pedí para poder sorprenderla. Bajamos del auto y antes de entrar a la casa la tomó en brazos.

-Paul no hace falta que en entres así, puedo hacerlo sola.

-No señora, la tradición dice que el esposo debe entrar a la esposa en brazos la primera vez. Para ser sincero me gusta mucho esta tradición.

-A mi me encanta estar en tus protectores brazos.

Diana

Me baja en la puerta de nuestra habitación. Me rodea con sus brazos para atraerme a su cuerpo, me besa con mucho amor.

-Quiero que cierres los ojos para la sorpresa que tengo para vos y no los abras hasta que te diga.

-A la orden señor.

-No me hagas trampa.

-Prometo que me portare bien.

Paul

Cierra los ojos, abro la puerta y la ayudó a entrar en la habitación. La paró frente a la cama, me quedo parado a su lado, no me quiero perder su cara cuando abra los ojos y vea todo.

-Puedes abrir los ojos amor.

Diana

No doy crédito a lo que ven mis ojos. Hay flores por todas partes, la cama está cubierta por pétalos de rosas rojos.

-Para mi bella esposa las flores más hermosas son una pequeña forma de mostrarte todo mi amor.

-Esto es muy hermoso, es un detalle muy bonito de tu parte. No necesitas mostrármelo porque se que me amas al aceptarme tal cual soy. Ahora yo quisiera hacer algo para vos.

-No hace falta que hagas nada, ya te he dicho más de una vez que eres hermosa y te lo diré todas las veces que sean necesarias.

-Esto lo voy a hacer por los dos. Solo necesito que me bajes el cierre del vestido.

Paul

La ayudó con el cierre del vestido, si gira y me lleva hasta el borde de la cama, hace que me siente. Ella se distancia un poco de mi, mientras se para enfrente yo me quito el saco.

-Quiero mostrarte que gracias a tu amor ya no tengo miedo a mostrarte mi cuerpo.

Lentamente va deslizando el vestido por su brazos y lo deja caer al suelo. Tiene un corset  color piel que le queda increíble. Se acerca, se coloca entre mis piernas, toma mi cara con sus manos y me besa, la abrazó y el beso se vuelve pura pasión. Cuando comienza a sacarse el corset  yo la detengo.

-Déjame sacártelo a mi, quiero disfrutar de este momento.

Recorro el borde del corset con mis labios, comienzo a desabrochar lentamente. Cuando terminó lo dejó caer al piso. Me levanto con ella y la recuesto en la cama, le sacó la bombacha y me colocó a su lado.

-Señora Spector usted se ve muy hermosa y ahora voy a disfrutar de hacerle el amor.

Diana

Recorre con su mano todo mi cuerpo, siento como su dedo índice pasa por mi cicatriz, sin darme cuenta contraigo el cuerpo, el se da cuenta porque me acaricia el rostro y me besa tiernamente. Con sus labios desciende por mi cuello, por mi pecho e introduce un pezón en su boca, lo chupa con fuerza mientras rodea con sus dedos el otro. Siento relámpagos que recorren mi cuerpo. Mi pezón se endurece con trato y luego hace lo mismo con el otro. Sigue su recorrido por mi vientre hasta la cicatriz, la besa toda pero el éxtasis que siento me hace olvidar mi incomodidad. Sopla sobre mi vello púbico, el tacto de su lengua sobre mi clítoris me hace estremecer, mi cuerpo comienza a moverse sin mi control, cuando introduce su dedo en la vagina, me arqueo y tiro la cabeza hacia atrás. Me aferró a las sabanas cuando siento que llegó al orgasmo.

-Todavía quiero más de usted bella señora. Pero quiero que me tomes tu.

Paul

Me acuesto y la ayudó a que se ponga a horcajadas sobre mi. Ella toma mi pene y lo introduce en su vagina. La tomó de las manos para ayudarla a subir y bajar, empieza despacio. Sus ojos irradian una pasión que nunca había visto en ella y me la transmite a mi. La tomó por la cintura y ella se aferra a mis brazos. La veo transformarse en una diosa que está disfrutando del momento sin temores. Cuando ella empieza a moverse más rápido la sorprendo al sentarme, quedamos cara a cara, la abrazo y colmo más su interior que abraza mi miembro. La llevó a un orgasmo que la hace gemir muy alto con la vista al cielo. Yo la sigo pronunciando su nombre cuando alcanzó el éxtasis total de estar dentro de ella. Sin deshacer nuestra unión me acuesto con ella sobre mi pecho. Nos quedamos un rato así, le acarició la espalda, ella se ve muy tranquila. Aunque quisiera estar así siempre con ella salgo y la colocó a mi lado sin dejar de abrazarla. Me doy cuenta que esta cansada luego de una largo día de muchas emociones. Nos tapó a los dos con el edredón.




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