En Busca de un Hogar

Me voy

—Si crees que, por poner tu carita de niño bueno, me he de quedar más tiempo aquí, estas equivocado, tengo que ir a trabajar.

—Vamos, solo un rato más, aún es temprano y no quiero quedarme solo aún.

—Bueno, si es así, me puedes acompañar a trabajar y así no estás solo.

—Ay no, que flojera — me eche a reír mientras seguía cambiándome y alistándome para salir directo a mi trabajo.

—Está bien, no te juzgo, tampoco es como que quiera ir.

—Pues no vayas, y quédate aquí, conmigo — de nuevo regrese mi mirada a Nick, quien ponía su mirada de niño bueno, esa que siempre usaba para que yo me doblegara ante él, aunque ahora no iba a surgir efecto alguno.

—Si tú me has de pagar mi día, me quedo.

—Estás loco, en ese caso te deseo suerte y te espero aquí en la noche —Nick salto entre las cobijas, gateo en la cama hasta donde estaba sentado, abrazándome por la espalda y colocando su barbilla en mi hombro, sé que lo hacía para seguir con su convencimiento de que me quedara un rato más a su lado, pero, aunque quisiera, los regaños de mi patrón son algo que quiero evitar a toda costa.

—Bueno — dije poniéndome de pie al instante, no quería que su mañoso plan surgiera efecto—, me retiro, muchas gracias por dejarme dormir aquí esta noche chaparro, tu cama es cómoda.

—Es mas cómodo dormir contigo — ambos nos regalamos una sonrisa de lejos, mientras el silencio de la habitación nos abrazaba con una pisca de comodidad en ello —, vamos, te acompaño para abrirte y así no haya ningún problema al quererte ir, no vaya a ser que mi mamá ya este despierta y te vea.

—Cállate, no digas eso ni de broma.

Ambos reírnos en silencio, para después salir con total sigilo de la habitación de Nick, quien estaba al igual que yo, a la expectativa de que nada fuera a salir mal. Afortunadamente para mí o para él, su cuarto no estaba tan alejado de la salida, lo único que, si me ponía nervioso, es que la salida estaba a la vista de todos los cuartos de esta casa, cualquier movimiento en falso y la madre de Nick me descubriría, no me imagino siquiera como reaccionaria al verme aquí.

Mientras más observaba mi alrededor, más me gustaba este lugar, mi vista se detenía en los cuadros y decoraciones que cargaban las paredes, incluso en algunas me acercaba para admirarlas mas de cerca, pero aun con todo lo “familiar” en cada rincón, se sentía algo solitario, solo vivía aquí Nick, su madre y su hermana, de vez en cuando venía el padrastro para ver a su hija, lo que en mi causa una incógnita que no me he atrevido a preguntar desde que conocí a Nick.

—Si tanto husmeas nos van a cachar con las manos en la masa — reí un poco por la broma de Nick, aunque estaba más avergonzado de que me hayan descubierto viendo cada rincón de este lugar.

—Perdón, no fue intencional, solo soy algo curioso, es todo — Nick solo rodeo los ojos sin una pisca de molestia. Abrió rápidamente la puerta, indicándome con la mirada de que era hora de irme, no me quedo de otra que irme sin decir nada, realmente estaba algo avergonzado de que me hayan descubierto en la movida.

—Que te vaya bien en tu trabajo — dijo Nick cerrando la puerta levemente atrás de él.

—Gracias, te marco cuando ya esté desocupado, a ver si en mi casa no paso algo con lo cual me delate.

—Descuida, estoy seguro que nada paso, solamente no seas tan torpe como para dejar que te descubran — no dije nada, solo me despedí con la mano y seguí mi camino hacia mi trabajo. Mire mi reloj, iba bien.

Lunes 27 de agosto del 2003

7:45 am

Apreté el paso, mi trabajo estaba cerca de mi casa, pero no tanto de la casa de Nick, así que, si quería evitar una discusión con mi jefe, debía llegar mínimo cinco minutos antes de las ocho, que era mi hora de entrada, porque hasta por eso se enoja el señor ese.

—Afortunadamente no fui al único que se le hizo tarde.

—Baboso, me espantaste, ¿Qué haces hasta acá?, ¿no se supone que vives del otro lado?

—Lo sé, ¿quieres? — Ramiro empezó a agitar la bolsa de frituras que tenía en su mano, mientras me convencía con la mirada de que tomara más de una.

—Gracias, pero eso no responde a mi pregunta.

—Lo que pasa, es que tuve que venir a ver a una tía que vive de este lado, bueno, en si tenía que venir desde ayer en la noche, pero tenía tanta hueva, que preferí levantarme un poco más temprano para venir a ver qué era lo que necesitaba.

—Y deja adivinar — interrumpí —, se te hizo tarde por que el joven no se levantó ese “poquito temprano” — Ramiro rio fuertemente, mientras intentaba no ahogarse con la boca llena.

—Sí, tienes razón, por eso venia corriendo, pero pues vi que saliste de una casa que no era la tuya, ¿hay algo de lo que no me he enterado? — mire fijamente a Ramiro mientras analizaba todo lo que me estaba diciendo.

—De que sirve que te explique algo si de seguro ya hiciste miles de suposiciones de las cuales, mágicamente tienes razón.

—Es que soy genio — dijo encogiéndose de hombros —, lo que me hace suponer que es tu nuevo novio, ¿no es más chico que tú?

—Solo por un año.

—Entonces tiene quince años, ¿no?

—Si

—Mira nada más, vas a ser su chambelán en su fiesta — el comentario de Ramiro fue tan bueno, que me hizo ahogarme con las pocas frituras que tenía en la boca.

—Estúpido.

Ambos llegamos a la tienda de autoservicio en donde trabajábamos, aunque no nos conocimos aquí, si fue de gran ayuda para conseguir el trabajo durante el periodo vacacional, pues regresando a la escuela el tiempo con el que contare será muy limitado, y eso de cobrar por hacer tareas ya no sale tan conveniente si los maestros se ponen de payasos con la letra.

El señor Chucho, dueño de la tienda, ya estaba esperando con su camioneta encendida, se veía notoriamente molesto, en cuanto nos vio a lo lejos, saco las llaves y la caja de cartón donde traía el bolillo todas las mañanas para la venta del día. Al notar su molestia rápidamente casi por inercia, revise mi celular para comprobar la hora, diez minutos antes de que marcaran las ocho habíamos llegado, pero al parecer esta vez no fue suficiente como para que nos salváramos de un regaño.



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En el texto hay: amor gay, homosexual, romance gay

Editado: 07.04.2026

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