En Búsqueda de la ciudad perdida de los Zalazares

Capítulo 5: La partida

Elanor miró dentro del tercer carro, y se quedó boquiabierta. Dentro del carro había cuatro personas más. Pero no eran personas normales. Eran personas extraordinarias. Eran personas fantásticas. Eran personas mágicas.

Una de ellas era un vampiro, pálido y elegante, con el pelo negro y los ojos rojos. Vestía un traje de color negro, y llevaba una capa de terciopelo. Tenía unos colmillos blancos, y unas uñas afiladas. Estaba sentado en un sillón, leyendo un libro. Tenía el aspecto de un noble, y una expresión de aburrimiento.

Otra era una bruja, morena y exótica, con el pelo largo y los ojos negros. Vestía una túnica de color rojo, y llevaba un sombrero de ala ancha. Tenía una verruga en la nariz, y una escoba en la mano. Estaba de pie, preparando una poción. Tenía el aspecto de una hechicera, y una expresión de malicia.

Otra era un elfo, rubio y hermoso, con el pelo corto y los ojos azules. Vestía una armadura de color blanco, y llevaba una lanza de plata. Tenía unas orejas puntiagudas, y unas alas de plumas. Estaba tumbado en una cama, tocando una lira. Tenía el aspecto de un ángel, y una expresión de dulzura.

Y la otra era una mujer lobo, peluda y salvaje, con el pelo gris y los ojos amarillos. Vestía una túnica de color verde, y llevaba un collar de dientes. Tenía unas garras negras, y una cola larga. Estaba sentada en el suelo, jugando con un hueso. Tenía el aspecto de una bestia, y una expresión de diversión.

Bilbo entró en el carro, y dijo:

  • Hola, amigos. Os presento a Elanor. Es una joven elfa, estudiante de historia antigua, y experta en los zalazares. Es la nueva miembro de la expedición.

Los cuatro miraron a Elanor con sorpresa. El vampiro fue el primero en hablar.

  • Hola, Elanor - dijo el vampiro, con voz seductora. - Soy Rácula. Soy un vampiro, y el encargado de la noche y la sangre. Espero que no seas una víctima.
  • Hola, Rácula - dijo Elanor, con voz temblorosa. - Soy Elanor. Soy una elfa, y la encargada de la historia y la investigación. Espero que no seas un asesino.
  • No seas ingenua, Elanor - dijo Bilbo. - Rácula es así. Es un vampiro. Pero en el fondo es un caballero.
  • Gracias, Bilbo - dijo Rácula, sarcástico.

La bruja fue la siguiente en hablar.

  • Hola, Elanor - dijo la bruja, con voz burlona. - Soy Agatha. Soy una bruja, y la encargada de las maldiciones y los hechizos. Espero que no seas una estorbo.
  • Hola, Agatha - dijo Elanor, con voz educada. - Soy Elanor. Soy una elfa, y la encargada de la historia y la investigación. Espero que no seas una malvada.
  • No seas hipócrita, Elanor - dijo Bilbo. - Agatha es así. Es una bruja. Pero en el fondo es una maga.
  • Gracias, Bilbo - dijo Agatha, ofendida.

El elfo fue el siguiente en hablar.

  • Hola, Elanor - dijo el elfo, con voz dulce. - Soy Legolas. Soy un elfo, y el encargado de la naturaleza y la música. Espero que no seas una extraña.
  • Hola, Legolas - dijo Elanor, con voz amistosa. - Soy Elanor. Soy una elfa, y la encargada de la historia y la investigación. Espero que no seas un solitario.
  • No seas insolente, Elanor - dijo Bilbo. - Legolas es así. Es un elfo. Pero en el fondo es un amigo.
  • Gracias, Bilbo - dijo Legolas, indiferente.

La mujer lobo fue la última en hablar.

  • Hola, Elanor - dijo la mujer lobo, con voz alegre. - Soy Lupita. Soy una mujer lobo, y la encargada de la caza y el rastreo. Espero que no seas una presa.
  • Hola, Lupita - dijo Elanor, con voz nerviosa. - Soy Elanor. Soy una elfa, y la encargada de la historia y la investigación. Espero que no seas una depredadora.
  • No seas cobarde, Elanor - dijo Bilbo. - Lupita es así. Es una mujer lobo. Pero en el fondo es una compañera.
  • Gracias, Bilbo - dijo Lupita, sonriendo.

Bilbo miró a los cuatro, y dijo:

  • Bueno, ya os habéis presentado. Ahora, os pido que seáis amables con Elanor. Es la nueva miembro de la expedición, y merece vuestro respeto y vuestra confianza. Estamos aquí para trabajar juntos, para encontrar la ciudad perdida, y para hacer historia. Así que, por favor, sed un equipo. Un equipo que va a hacer historia. Un equipo que va a encontrar la ciudad perdida.

Los cuatro asintieron, aunque con distintos grados de entusiasmo. Elanor les sonrió, aunque con distinto grado de sinceridad. Bilbo les guiñó un ojo, y dijo:

  • Bueno, pues ya está. Ya nos conocemos. Ahora, salgamos del carro, y subamos al último. Allí os presentaré al último miembro de la expedición. Es una persona muy interesante. Os gustará.

Bilbo cogió a Elanor de la mano, y la sacó del carro. Elanor lo siguió, y salió. Los otros cuatro los siguieron, y salieron. Bilbo los llevó al último carro, y abrió la cortina. Elanor miró dentro, y se quedó boquiabierta. Dentro del carro había una persona más. Pero no era una persona normal. Era una persona extraordinaria. Era una persona fantástica. Era una persona mágica. Era una persona familiar. Era una persona que conocía. Era una persona que quería. Era una persona que amaba. Era su novio.

Elanor no podía creer lo que veía. Dentro del último carro estaba su novio, sonriéndole con amor. Era un joven humano, de pelo negro y ojos marrones. Vestía una camisa blanca, unos pantalones negros, y unas botas de cuero. Llevaba una pluma en la oreja, y un cuaderno en las manos. Era un escritor, y el encargado de la crónica y la narración. Era el amor de su vida.

  • Hola, Elanor - dijo su novio, con voz dulce. - Soy Mateo. Soy un escritor, y el encargado de la crónica y la narración. Espero que no seas una sorprendida.
  • Hola, Mateo - dijo Elanor, con voz emocionada mientras agarraba su relicario que tenía en el cuello. - Soy Elanor. Soy una elfa, y la encargada de la historia y la investigación. Espero que no seas una broma.
  • No seas incrédula, Elanor - dijo Bilbo. - Mateo es así. Es un escritor. Pero en el fondo es un héroe.
  • Gracias, Bilbo - dijo Mateo, agradecido.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.