En el ojo de la tormenta

Capítulo 5: Rey Morko

[Rey por la fuerza y por toda la eternidad]

-Henry -golpea su puerta- príncipe Henry -llama en regaño- me resulta peculiar que tu prometida también pidiera verte -hace silencio- pero le dije que lo haría en la fiesta de compromiso, está esperando ¿aun no piensa salir? -pregunta Clares

- ¿En serio pidió eso? -pregunta Henry, asomándose por la puerta.

Aunque fuera un poco, Clares metió la mano por el espacio para tomar el flequillo de su cabello y hacer que abra la puerta por completo, le jalo en reproche.

-Si y le dije que este compromiso es por el bien de su pueblo y por sobre todo para evitar que nos extingamos, sin ti no es posible el ritual, ¿Qué crees que estás haciendo? No seas infantil -dijo Clares, soltando su cabello.

Henry hace un puchero y acaricia el área afectado -Se que es importante, pero…

- ¿Quieres decepcionar a tu padre? Diste tu palabra, todo el pueblo invadirá el castillo para matarnos si fallas -Henry esta pensativo- toma -le lanza el mechón de cabello- ella está dispuesta a vivir entre nosotros y a casarse con quien asuma el trono ¿Quieres ser él? -Henry levanta la mirada asombrado- úsalo dentro de tu fleco o como adorno, como quieras, pero sal de una vez, te quiero listo en el salón en una hora -dijo Clares

Henry baja la cabeza y sonríe a espaldas de Clares, casi saltando de emoción, cierra la puerta para vestirse y Clares está segura que lo convenció así que va tras Alex y Syrax.

- ¿Por qué no me dejan sola? -pregunta Key limpiándose las lágrimas con el velo.

-Estamos aquí para protegerla princesa -dijo Alex, firme en su puesto

-Pero si ustedes son la amenaza -susurro Key creyendo que no la escucharían

Syrax finge estar ofendido - ¿Así? Pues usted parece una viuda chillando de esa forma.

Key ríe casi en una carcajada -Tienes razón -dijo soltando el velo con una sonrisa muda.

-Hombres porque no le dan un pañuelo -interviene Clares en la habitación- ya ensucio el velo y están llegando los invitados.

-Ah, eso era todo ese ruido -dijo Syrax

-Si tonto, ahora tendrás que ir con el rostro descubierto -dijo Clares a Key

-Así está mejor -dijo Alex

Toca su pecho -Creí que se dirigía a mi -dijo Syrax entre risas que pican el humor de Key

Se levanta -Mejor vayan a recibir a los invitados y hagan lo que el príncipe les pidió -dijo Clares a lo que ellos acataron con molestia.

-Está llegando, ese momento que tanto quería evitar -dijo Key apretando los ojos y la tela de sus rodillas con fuerza.

-No estarás sola, tus hermanos Falce y Camelot están en camino -dijo Clares

Se levanta de la silla - ¿Qué? -pregunta Key en un grito

Sus pupilas se dilatan, esquiva a Clares, lanza la mesa de te que se atraviesa en su camino y golpea la puerta con las palmas y los puños entre gritos ahogados, raspa la madera con las uñas desesperada, toma los floreros y cuadros de las paredes para romperlos con furia, jala de su cabello recién peinado y levanta la falda de su vestido para patear la puerta, pero no puede derribarla, en el proceso tiene intenciones de desgarrarlo así que Clares le propina una descarga eléctrica que la remueve, Tae pasa por la puerta y ve que está pasando, la sostiene de los hombros antes de desmayarse y cae la corona de su cabeza.

- ¿Por qué lo hiciste? -pregunta Tae a Clares con mirada amenazante.

- ¿Por qué lo permitiste? -interrumpe Key, antes de que Clares respondiera- Ellos van a reconocerme -dijo y Tae entendió a qué se refiere.

-Déjanos solos -se dirige a Clares- todo debe estar listo para dar inicio en unos minutos -dijo Tae

-La fiesta debe ser un éxito Tae, la princesa debe aparecer elegante y dispuesta como sea esta noche debe llevarse a cabo -dijo Clares antes de abandonar el salón de espera.

Tae pensativo frunce el ceño, suelta los hombros de Key y ella cae contra el suelo a un lado de la corona que adornaba su cabeza, no puede moverse y Tae le da la espalda.

-Levántate princesa Leila, no hay tiempo, los invitados esperan -dijo Tae

-No -grita con dificultad- los príncipes abusaron de mi desde que era pequeña, comprando a mi padre con regalos y un puesto de trabajo que nos de sustento de por vida, ese día en el acantilado me confundiste porque ellos me regalaron una capa igual a la de su hermana, fue por ese error que ella está muerta, fue por ese error que condenaste mi vida -dijo Key con rabia y lagrimas

Gira en su dirección y la toma de los hombros -No me hagas repetirlo -dije Tae amenazante

-Todo tu engaño será descubierto y no sé qué más harán conmigo -dijo Key con los ojos lastimeros haciendo contacto visual con Tae

- ¿No sé de qué habla princesa Leila? Sus invitados esperan -dijo Tae sin apartarse

-Ellos no me veían como humano sino como un juguete que podían manipular, como tú, la única diferencia es que ellos no tienen fuerza sobre natural y colmillos afilados -dijo Key

Tae frunce el ceño, pasa su brazo derecho detrás de la espalda de Key y estrecha con fuerza su cintura para levantarla y pegarla a su cuerpo, cerca de su rostro, rosando narices, Key esquiva la mirada aun con lágrimas mojando sus mejillas.




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