En esta Vida

Capítulo 6

Durante la semana siguiente, el cuaderno permaneció guardado en el cajón del velador.

Inés lo abrió algunas noches, casi siempre cuando Javier ya dormía, pero no tuvo nada nuevo que agregar. Releyó las anotaciones más veces de las que estaba dispuesta a admitir y empezó a conocerlas de memoria: la sal en las manos, el movimiento bajo los pies, la carta, Manuela, Buenos Aires, Carmela. Cuatro episodios que ocupaban apenas unas páginas y que, vistos así, escritos con su propia letra, parecían mucho menos extraordinarios de lo que habían sido mientras ocurrían.

No buscó nada.

Cumplir esa regla resultó bastante más difícil de lo que había imaginado. Varias veces abrió el navegador con la intención de escribir Carmela y Buenos Aires, y otras tantas lo cerró antes de hacerlo. No tenía sentido contaminar lo poco que sabía por impaciencia. Si todo aquello provenía de información olvidada, tarde o temprano encontraría la conexión. Y si no provenía de ahí, necesitaba algo más sólido que una sensación en la playa y un nombre común.

Josefina respetó el acuerdo durante casi tres días.

El miércoles le mandó un mensaje.

¿Nada de tu amiga?

Inés estaba entre consultas y respondió:

Carmela no es mi amiga.

qué sabes tú

nada nuevo

fome

es mi posible alteración neurológica, no una serie

si fuera una serie ya habría cancelado la suscripción

Inés guardó el teléfono riéndose justo cuando Nico apareció con una ficha.

—¿Qué pasó?

—Nada.

—Te estabas riendo sola.

—Tengo amigos.

—Ah.

—Hueón.

Nico dejó la ficha sobre la mesa.

—El pastor alemán de la cuatro está mejor.

La conversación terminó ahí.

Inés agradecía que en el hospital nadie tuviera tiempo suficiente para observar demasiado a los demás. Podían pasar diez horas trabajando juntos, comer parados en la misma mesa y saber exactamente quién había dormido mal o quién estaba de mal humor, pero siempre había un paciente esperando, un teléfono sonando o alguien buscando una jeringa que estaba frente a sus narices. La intimidad tenía límites prácticos.

Carmela no volvió.

Tampoco apareció ninguna otra imagen.

Al principio Inés sintió alivio. Después curiosidad. Finalmente empezó a experimentar una impaciencia que le daba vergüenza reconocer. Había establecido la regla de no buscar hasta tener algo concreto, pero para obtener algo concreto dependía de un fenómeno que no podía controlar y que parecía haber decidido desaparecer precisamente cuando ella había dejado de temerle.

El viernes, después de cenar, salió a fumar a la terraza. Se sentó en el lugar habitual y permaneció ahí bastante más tiempo del necesario. Intentó reproducir las condiciones de la última vez sin reconocer del todo que lo estaba haciendo. Miró la mesa. Pensó en una vela. Pensó en la carta. Repitió mentalmente el nombre de Manuela y después el de Carmela.

No ocurrió absolutamente nada.

Javier abrió la puerta corrediza.

—¿Te vas a fumar la cajetilla completa?

Inés miró el cigarro entre sus dedos.

—Voy en uno.

—Llevas como veinte minutos afuera.

—Estoy tranquila.

—Ah.

Javier salió con una taza de café y se sentó frente a ella.

—¿Qué haces?

—Nada.

Él sonrió.

—Tu actividad favorita últimamente.

Inés estuvo a punto de molestarse, pero el comentario no llevaba suficiente carga como para justificar una pelea.

—Pensaba.

—Peor todavía.

—¿No tienes trabajo que hacer?

—Terminé.

—Milagro.

Javier tomó café y apoyó los pies en la silla vacía. Durante un rato hablaron de las niñas. Pascal tenía una presentación en la escuela de música dentro de algunas semanas y Julieta había decidido que necesitaba zapatillas nuevas para vóleibol porque las actuales, según ella, estaban afectando su rendimiento deportivo. Javier sostenía que las zapatillas tenían menos de seis meses. Inés sospechaba que Julieta simplemente había visto otras que le gustaban más.

—Mañana la llevo a mirar —dijo Javier.

—No le compres las primeras que pida.

—¿Por quién me tomas?

Inés lo miró.

—Por ti.

—Qué poca confianza.

—La última vez fueron unas zapatillas y volvió con una pelota.

—Estaba en oferta.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.