En Guardia

SEI TU

~ Eiden ~

Acababa de volver de mis vacaciones en Francia y, a pocas horas de haber llegado a Italia, mis mejores amigos me invitaron a almorzar.

-Esta bien, iré- dije, cansado, pero feliz de saber que volvería a verlos.

-Perfecto- dijo James, el mayor de los gemelos. Luego Evan habló -Bien, señor puntualidad, te esperamos a las 4:30 p.m.

-Bien, ahí estaré.

~~~

Tuve que ir al baño y, por culpa de eso, me retrasé cuatro minutos.

Cuatro minutos.

Para cualquiera probablemente no significaría nada, pero para mí era demasiado. Tome mis maletas y comencé a correr.

Odio llegar tarde. No importa que tan poco importante sea el encuentro, siempre debo llegar a tiempo. No puedo permitirme ni un minuto de retraso.

Comencé a correr en dirección al taxi que había pedido cuando, en medio de mi prisa, choqué con una chica que estaba parada en medio del camino.

-¿ Tus lentes no sirven? Mira por dónde andas, sciocca ragazza (niña tonta).

-Odio arrivare in ritardo (odio llegar tarde).

~~~

<< Relájate, solo son un par de minutos de retraso. >>

-Calla, es demasiado para mí.

Entré al restaurante y pude ver a mis amigos sentados en una mesa al fondo. Me acerqué a ellos y los saludé.

-Ey, el señor puntualidad llegó seis minutos tarde.- dijo Evan, divertido.

-Sí, eso es nuevo. ¿ Qué lo retrasaría?- preguntó James, divertido, Pero a la vez curioso.

-Tuve que ir al baño y luego una tonta se atravesó en el camino- les conté irritado al recordar aquello.

-¡Vaya!, ¿Lo escuchaste, Evan? Eiden interactuo con una chica- dijo James fingiendo sorpresa.

-¿Quién es la afortunada, Eiden?- dijo Evan, y ambos comenzaron a reír.

<< Tenías que callarte. ¿Por qué hablas de más si sabes cómo son? >>

Vamos, solo choqué con ella. No sé ni quién es, no hable demás, simplemente ellos están mal de la cabeza.

-Creo que el que está mal de la cabeza es otro.

Los miré. Ambos me observaban atónitos.

En ese momento me di cuenta de que había dicho todo en voz alta.

-Ya olviden todo- dije, un poco avergonzado.

-En fin...- hablaron al mismo tiempo.

-Sabes que lo decimos porque no sueles interactuar con mujeres, y el simple hecho de que choques con una nos sorprende. Es como si les temieras- Dijo James.

-Pero creo que ya entiendo el porque, a tus 20 sigues soltero. Deberías checarte, amigo- dijo Evan, fingiendo preocupación.

Siempre me molestaban con eso.

Nunca había tenido novia. No solía interactuar muy seguido con mujeres, a menos que fuera estrictamente necesario, ya que estaba muy centrado en mi y en mi futuro. Además, creía que hacerlo era una perdida de tiempo.

Y tampoco era la primera vez que decía en voz alta lo que estaba pensando. Simplemente no podía controlarlo.

~~~

Luego de comer, volví a casa. Cansado, tomé un baño y me acosté.

Cuando estaba punto de dormir escuché música.

Música que provenía de la casa de al lado.

Sonaba tan fuerte que me era imposible dormir.

Bajé las escaleras irritado, salí de casa y camine hacia la casa de al lado. Me calme un poco para no sonar grosero al hablar y luego toque la puerta.

Una vez.

Dos.

Tres.

Cuatro.

Finalmente, alguien abrió.

Era una chica.

Morena, de cabello castaño ondulado y con unos lentes que se resbalaban ligeramente por su nariz. Claramente era extranjera.

Y tenía unos hermosos ojos.

<< Con que hermosos ojos >>

-Olvida eso, no son hermosos. Son marrones, simples, comunes.

<<Sí, si, lo que tú digas >>

La chica me miró, aparentemente confundida.

-Buenas noches, ¿qué lo trae por aquí ?- dijo ella con voz suave.

-Buenas noches. Vengo a pedirle amablemente que baje el volumen de su música, ya que nuestras casas están muy cerca y no puedo dormir por el ruido. Además, es una falta de respeto que a las... - miré el reloj de mi celular - 9:37 p.m. escuche música y con el volumen tan alto, como si no tuviera vecinos.

-Bien, de todos modos ya me iba a dormir- dijo con un enojo muy notable en su rostro.

Y justo en ese momento la reconocí.

-¡Ey¡ Eres tú, ¿No? la tonta que se atravesó en mi camino está mañana en el aeropuerto.

Ella me miró con sorpresa.

-Espera, ¿eres el imbécil del aeropuerto?- dijo con claro descontento.




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