En la escuela...

Capitulo 7

Tomás
Amigo de mi salón. No me parecía que fuera mi tipo, aunque tenía ojos bonitos y grandes. Me mandaba cartas insistentemente, me hacía reír. Le gustaba dibujar; varias veces escribió mi nombre con diferentes estilos y colores.

Siempre me recordaba, sutilmente, que estaba ahí esperándome. Algunas veces pensé en decirle que sí. Me gustaba mucho… pero solo como amigo.

Arturo
Amigo del transporte. Tercer año. Divertido, infantil, alto… medio mi tipo. Con él me reía a carcajadas.

Después de que me pidió ser su novia varias veces, un día cualquiera le dije que sí. Me abrazó… y en ese instante me arrepentí.

Les digo que a esa edad uno cambia de opinión como de ropa.

Un minuto antes me sentía muy segura de lo que estaba haciendo, me sentía lista y convencida. Pero en el momento en que me abrazó, me lo imaginé besándome… y supe que en realidad no quería convivir con él en otro ámbito que no fuera el de amigos. Estaba confundiendo mis sentimientos de amistad.

Sí, me sentía increíble cuando estaba con él, pero porque era mi amigo.
La intensidad de cada persona es un mundo. Ahora entendía a mis ex novios con más claridad, y lo único que me quedaba claro era que estas cosas del amor seguían siendo demasiado complicadas para mí.
Cinco minutos después abracé a Arturo y le dije que ya no podíamos andar. Fuimos el chiste del momento. Nuestros cinco minutos de noviazgo se volvieron una leyenda en la escuela.
Le pedí disculpas tantas veces que perdí la cuenta. Él me decía que no me preocupara. Lo dejaba abrazarme cuando quería, a ver si así no se sentía tan triste, porque era todo lo que le podía ofrecer. Arturo parecía feliz. Yo era la que se sentía culpable. Me sentí terrible durante mucho tiempo.
Pero seguimos siendo amigos.

Richard
Jovencito amable, tierno, atento y simpático de primer año. Alto, pelo rizado, tez blanca, ojos cafés. Sí, era mi tipo.
Me regaló chocolates el 14 de febrero. Me mandó dos recados de amor.
Le dije que no estaba buscando ninguna relación en ese momento.

Ray
Jovencito tierno y guapo de primer año. También era mi tipo.
Me pidió ser su novia, pero era demasiado tímido.
Una relación imposible. Tímido él, tímida yo… ¿a dónde íbamos a parar?

Simplemente, a ningún lado.

Como verán, no estuve dispuesta a arruinar otra amistad.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.