En la oscuridad

Capitulo:17 La maldad tras las rejas.

Ayer por la tarde mientras estuve con Jasper hubo un momento en el que por primera vez logre ver un lado que no creí que existiera, debido a mis teorías fallidas, encontré otra parte de él totalmente diferente a la del acosador que no me quitó los ojos de encima las ultimas veces, esta parte era divertida, agradable, de verdad me gustó su compañía, por eso agradecía que no fuera él el responsable de tantas muertes y desgracias, me agradaba un poco.

Aunque me encontraba frustrada, quería ponerle fin a esto y por esa razón me precipité, me equivoqué y vaya que lo hice.Volví al punto de partida sin saber dónde buscar, este sujeto seguía en la penumbra, en la densa oscuridad y no había manera de hacerlo salir.

- ¿Nos puedes decir que fue todo eso? - exigió mi padre.

-Yo...-no tenía idea de que decir.

- ¿En que estabas pensando?

- ¿Asesino? ¿En serio? - el frágil cuerpo de mi madre se acercó a mí.

- ¿Qué te ocurre? ¿A caso te drogas?

- ¿Qué? No yo...

- ¿Es eso verdad?

-No jamás lo haría.

- ¿Entonces? – lucía tan roja a causa de la ira, temía que en cualquier momento explotara.

-Debemos llevarte con algún médico, eso no está bien.

-No, es solo que todo esto del asesino serial me aterra y me hace actuar con paranoia lo siento yo no quise hacerlo.

-Debiste pensarlo, no puedes dejarte llevar por tus emociones, ¿cómo pudiste? Hemos quedado en vergüenza.

-Rose- pronunció padre con voz firme-cariño entendemos tu miedo muchos lo tienen, incluso nosotros, pero no puedes dejar que este te controle, tienes que ser más fuerte que eso.

-Gracias, yo prometo hacer lo necesario para remendar la relación con los Beicop me siento mal por lo que hice...

Algo en la portátil de mi progenitor que aún se hallaba sobre la mesa capturó mi total atención, entorné los ojos examinando con mucho detenimiento el tipo de letra que utilizó, me resultaba familiar, realmente conocida, solo que no podía recordar donde...

Mis ojos se ensancharon ante el golpe de lucidez.

Las notas...

La primera que hallé pegada a la pared.

La segunda que encontré en ese aparato macabro el cual casi aniquila mi vida.

Las dos poseían la misma fuente.

¿Cómo?

" la última vez que salimos a casa de Karen él fue a cerrar las ventanas de tu cuarto"

Aguanté la respiración por un momento.

Él está ocasionando estragos en tu mente, solo captura tus pensamientos tratando de subyugarlos no lo permitas, sabes que tu padre jamás haría algo como eso.

Recobré el aliento obedeciendo a mi voz interna, era cierto él solo deseaba sucumbirme, socavar en mi para enloquecerme.

No lo logrará.

Notó que me encontraba ida viendo el computador por lo que lo cerró de prisa.

¿Qué rayos?

Fruncí el ceño.

¿Qué estaba escondiendo?

¿Qué era lo que no podía ver?

-Deberías ir a tu cuarto.

Un tanto desconcertada obedecí, conformé subía me empezaba a cuestionar acerca de lo que acababa de negar.

¿De verdad él no sería capaz?

"Ayer vi a tu padre en Stevens Point."

Eso dijo Thomas el día después del asesinato de Maya además, recordaba perfectamente haberlo oído llegar tarde y él fue el único que entró a mi cuarto.

¿Quién más pudo dejar la tabla llena de clavos?

¡Estas sacando conclusiones de la nada!

Bien podría ser otra persona, está jugando contigo de nuevo.

Es él.

Tiene que ser él.

¡Podrías estar completamente equivocada!

Esa era una posibilidad, pero no tenía tiempo para descartar a nadie, al saber que mi vecino no lo era el que seguía era él.

Junto con Rune.

Y los otros, que bueno los anoté solo por no dejar el de Jasper solo.

Scott, es decir, mi progenitor.

Poseía mucho en contra.

Al igual que Jasper.

¡Cállate!

Mi discusión interna fue ignorada, no podía seguir con ella era agobiante y no quería gastar fuerzas en una forma tan innecesaria.

Por más que quisiera no podía deshacerme del saber abrumador.

La idea de tener que enfrentarlo, tener la posibilidad de que sea él mi verdugo me dolía, porque era mi padre, mi protector, al menos para una niña un papá es la máxima figura, aunque el mío haya sido tan ausente yo igual lo quería.

Mi mundo se terminó otra vez y una de las únicas personas en las cuales tenía la certeza de que podía confiar, era el peor mentiroso y monstruo de todos.

Ahora comprendía sus extrañas actitudes.

Ahora comprendía porque casi quebró la pantalla de su computadora, no quería que lo descubriera.

Fue en vano ya que lo había hecho.

Y el que sea mi padre no impedía mi deseo por verlo pagar.




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