En los ojos de la luna

Capítulo 38

—¡Dime! —insistió Clara por quinta vez.

—No. —Repliqué nuevamente mientras caminábamos hacia el edificio de la preparatoria. Miraba al frente con cara de pocos amigos, fulminando a todos los que volteaban a vernos y secreteaban entre ellos. Clara jalaba la manga de mi camisa.

—Cast, por favor, ¡dime qué te dijo!

—Nada importante. —Me detuve en seco para mirarla de frente. Su trenza seguía pareciendo un nido de pájaros, y ni siquiera se había molestado en arreglarla después del incidente.

—Ven. —La tomé de la mano y la llevé hasta una banca. —Siéntate, aún tenemos tiempo de arreglarte antes de que Lorelei salga de clases.

Obedeció de mala gana, cruzando los brazos. —¿Por qué no quieres decirme de qué hablaron fuera del salón? Los vi, te pusiste tan tenso que estuve a punto de llamar a una ambulancia. "¡Auxilio, auxilio, al enano le dio una catalepsia!" —bromeó.

Sonreí mientras quitaba con cuidado la liga que sujetaba su trenza. Pasé los dedos entre su cabello, deshaciendo el patrón con lentitud; me deleité con la suavidad de sus mechones al resbalar por mis manos, eran como hilos de seda.

—No fue nada importante, de verdad. —respondí suavizando el semblante. Comencé a trenzar su cabello con cuidado, procurando no jalar de más. Ella cerró los ojos con un suspiro, disfrutando las caricias de mis dedos. —Sólo me sorprendió saber que el director de la universidad es su tío. —Mentí. No quería que supiera sobre la propuesta que Lorelei me había hecho.

—Entonces no habrá problema si te invito a una cita... una cita de verdad —me había dicho.

—Me encantaría, pero no estoy seguro de poder en estos días, Lorelei —le respondí—. Con lo que le acaba de pasar a Clara, seguramente mi madre y la suya querrán que la cuide. No puedo negarme... debo estar con ella.

Solo sonrió, tan dulce y amable como solo ella podía hacerlo. Asintió comprensiva, devolviendo la tranquilidad a mi cuerpo.

—Entiendo, tienes razón. Ella te necesita ahora. Es más, creo que también necesitará distraerse un poco. Los veré a la hora de la salida. Ven con Clara, me encantaría hablar con ella. —Me dio un beso en la mejilla antes de alejarse.

Clara inclinó el cuello para verme.

—¿Su tío? ¿Y eso qué tiene que ver con que vengamos por ella?

Sonreí. No se le escapaba nada. Tomé su rostro con una mano y lo bajé para que volviera a quedar derecha.

—Bueno, esa fue la otra parte. Dijo que quería vernos a ambos. No me explicó para qué, pero insistió en que tú vinieras conmigo. —Terminé su trenza y aseguré la liga con precisión. Me quedé unos segundos sosteniéndola antes de soltarla.

—Lista, ya no pareces una cacatúa.

Se levantó riendo, fingiendo estar ofendida. —Qué grosero. —Me dio un codazo, como era su costumbre.

Sonó el timbre de salida de la preparatoria.

—Rayos, vamos, ya debe estar por salir. —Me tomó de la mano y echamos a correr por los pasillos. —¿En qué salón dijo que iba?

—203. —respondí, adelantándola, tomando el control.

—¿Entonces Lorelei nos invitó a la feria a los tres? —Cloe estaba recargada contra un árbol, jugueteando con un escarabajo que sostenía entre los dedos mientras esperaba que yo tomara mi forma astral. —Vaya... no sé si tu princesita es muy estúpida o muy astuta. Mira que proponer una salida con su rival justo después de que la rechazaste... —rió con sorna— es una gran jugada.

Aventó al insecto lejos con un chasquido de sus dedos. Luego sacudió las manos y se acercó a mí con esa sonrisa burlona que tanto disfrutaba usar.
Ya incorporado como alma, la fulminé con la mirada.

—Ella solo quiere ser amable por lo que pasó con Clara —repliqué con calma—. Además, dijo que tú le agradabas... prima. —Crucé los brazos y me recargué en el árbol, ocupando su lugar. —Y Clara no es rival de Lorelei. Yo no la rechacé, solo...

—¿Solo le dijiste que no? ¿Para qué? —interrumpió con una mueca divertida—. Ah, claro, para cuidar a nuestra querida Clara. —Repasó sus dientes con la lengua, afilando más su sonrisa. —Bien, supongo que otra salida con humanos no estará mal, ya quiero ver el drama que provocas con tu hermosura. —dijo con una risita— Además, me gusta cómo me veo con ojos azules, aunque pierdo un poco de mi encanto. —Pestañeó de forma exagerada.

Refunfuñé, separándome del árbol.

—Bueno... ¿ya nos vamos?

—No, cariño. Hoy haremos una ronda por este bosque. He encontrado algo muy interesante. _______________________________________________________________________

Nota: Hola a tod@s!!! Gracias por llegar hasta aquí, pronto seguiré subiendo más capítulos, por favor me encantaría saber que les está pareciendo y quién es su personaje favorito hasta ahora? dejenmelo saber, eso me ayudará mucho a continuar con más de esta historia, saluditos a todos!




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