En mi lista ¡¡no Entras!!

Capitulo 35

POV Oswald

Ella me miró como si ya no me conociera.

Como si, de un momento a otro, yo me hubiera convertido en un completo desconocido.

Di un paso hacia ella.

—Audrey...

Pero antes de que pudiera acercarme, retrocedió y apartó mi mano.

Sentí un vacío en el pecho.

—¿Audrey?

No respondió.

Solo bajó la mirada y comenzó a alejarse.

No entendía qué estaba pasando.

¿Qué había cambiado en tan solo unos minutos?

Fue entonces cuando Noah pasó a mi lado.

Se detuvo apenas un instante.

Lo suficiente para inclinarse y decirme al oído:

—Tal vez esta vez sí la pierdas.

Luego siguió caminando, dejándome completamente inmóvil.

POV Audrey

El techo de la habitación nunca me había parecido tan interesante.

Llevaba varios minutos acostada sobre la cama, abrazando una almohada, sin dejar de mirar el mismo punto.

Mi cabeza era un desastre.

No podía ordenar mis pensamientos.

¿Quién era realmente Oswald?

¿El chico dulce que siempre me hacía reír?

¿El que me abrazaba cuando lloraba?

¿O el muchacho del que acababa de hablar Noah?

La puerta se abrió lentamente.

América entró con dos vasos de gaseosa en las manos.

Me observó unos segundos antes de dejar uno sobre la mesa.

Después se sentó a mi lado.

—¿Qué te dijo Noah?

Suspiré.

—Cosas...

Ella arqueó una ceja.

—¿"Cosas"?

¿No me vas a contar?

Negué lentamente.

—Ni siquiera sé si creerle.

—Audrey.

Tomó una de mis manos.

—Cuéntame.

Somos amigas.

Respiré profundamente.

Necesitaba decirlo en voz alta.

Tal vez así todo tendría sentido.

—Todo comenzó cuando Noah me llevó al jardín...

Flashback

—¿Qué pasó? —pregunté con la voz temblorosa.

Noah permaneció varios segundos en silencio.

Parecía buscar las palabras correctas.

Finalmente habló.

—Oswald me odia.

Asentí despacio.

—Sí...

Creo que eso ya lo había notado.

Él soltó una risa amarga.

—Pero nunca te preguntaste por qué.

Negué.

—No.

Bajó la mirada.

—Porque hace años...

...yo le quité a la chica que amaba.

Sentí que el corazón daba un vuelco.

—¿Qué?

—La chica que le gustaba... terminó siendo mi novia.

No podía creerlo.

—¿Solo por eso te odia?

Noah negó lentamente.

—Ojalá hubiera sido solo eso.

Se pasó una mano por el cabello.

—Déjame contarte desde el principio.

Éramos inseparables.

Oswald.

Melody.

Y yo.

Vivíamos prácticamente en la misma casa porque nuestras familias eran muy unidas.

Éramos como hermanos.

Cada uno era completamente distinto.

Yo era el chico popular.

Melody era la chica más bonita del colegio.

Y Oswald...

Sonrió con tristeza.

—Oswald era demasiado bueno para este mundo.

Siempre callado.

Siempre ayudando a todos.

Siempre sonriendo.

Nunca pensé que alguien pudiera romperlo.

Hasta que pasó.

Teníamos trece años.

Había una fiesta organizada por el colegio.

Todos bailaban.

Reían.

Jugaban.

Yo estaba buscando algo para tomar cuando Melody apareció frente a mí.

—¿Podemos hablar?

Asentí.

Nos alejamos un poco de la música.

Hasta quedar solos.

Ella respiró profundamente.

Y antes de que pudiera preguntar qué ocurría...

Me besó.

Abrí los ojos completamente sorprendido.

Cuando terminó...

Sonrió nerviosa.

—Me gustas desde hace mucho.

Creo que fui el chico más feliz del planeta.

Comenzamos a salir poco después.

Y durante un tiempo...

Todo fue perfecto.

Hasta aquel día.

Era hora del recreo.

Yo caminaba por los pasillos buscándola.

Entonces escuché un grito.

Corrí.

Y cuando doblé la esquina...

Los vi.

Oswald sujetaba a Melody del brazo.

Ella intentaba soltarse.

—¡Oswald, basta!

Pero él no escuchaba.

Le tomó el rostro.

Y la besó a la fuerza.

Mi sangre hirvió.

Corrí hacia él.

Lo empujé con todas mis fuerzas.

—¿¡Qué demonios haces!?

Oswald cayó al suelo.

Pero se levantó inmediatamente.

Y me golpeó.

Yo respondí.

En segundos los dos estábamos peleando en medio del pasillo.

Escuchaba a Melody gritar.

—¡Paren!

—¡Los dos!

Ninguno escuchaba.

Hasta que varios profesores llegaron para separarnos.

Los tres terminamos en dirección.

Pero antes de entrar...

Melody quiso hablar con Oswald.

Él tenía el labio roto.

La camisa desordenada.

Y los ojos completamente llenos de rabia.

—¿Qué te pasa? —preguntó ella con lágrimas en los ojos.

Él soltó una risa vacía.

—¿Qué me pasa?

La señaló.

—Que prefieres besar a mi primo delante de todos.

Ella dio un paso hacia él.

—Oswald...

Yo nunca quise hacerte daño.

Él apretó los puños.

—¿Entonces por qué?

Ella comenzó a llorar.

—Porque nunca me gustaste de esa manera.

Solo te veía como un hermano mayor.

El silencio fue insoportable.

Oswald bajó lentamente la cabeza.

Nadie dijo nada.

Hasta que él levantó la vista otra vez.

Pero ya no era el mismo.

Había algo oscuro en sus ojos.

Algo que jamás había visto.

—Te odio.

Melody rompió a llorar.

—No...

—¡Te odio!

Su voz retumbó por todo el pasillo.

Después me miró a mí.

Y el odio fue incluso peor.

—Y tú...

Nunca vuelvas a llamarte mi primo.

Yo intenté acercarme.

—Oswald...

Él me apartó de un empujón.

—Te di toda mi confianza.

Eras mi familia.

Su voz comenzó a quebrarse.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.