Iker nunca imaginó que tendría que despedirse de su mejor amiga tan pronto.
Sol, la muchacha que había iluminado sus días más oscuros, llevaba meses luchando contra un cáncer de estómago que poco a poco había consumido sus fuerzas. A pesar de los tratamientos, las noches interminables en el hospital y las lágrimas que ambos intentaban ocultarse, ella jamás había dejado de sonreír cuando Iker entraba en su habitación.
El siempre le prometia que algun dia viajaran juntos, conocieran el mar y contemplarian las estrellas desde algún lugar donde nadie los pueda interrumpirlos.
Pero las promesas no siempre podían vencer a la muerte.
Durante sus últimos momentos juntos, Sol tomó la mano de Iker y le pidió que no llorara por ella. Quería que continuara viviendo, que encontrara la felicidad y que nunca se culpara por algo que no estaba en sus manos.
Iker le prometió que lo intentaría. Sin embargo, cuando Sol cerró los ojos por última vez, una parte de él también murió. Tres días después del funeral, Iker viajaba en automóvil con sus padres cuando un accidente cambió su destino para siempre. Sus padres sobrevivieron, pero Ike no.
Mientras su cuerpo permanecía inmovil entre los restos del vehículo, su conciencia despertó en un lugar donde no existían el tiempo ni el dolor. Allí, rodeado por una oscuridad interminable, escucho una voz misteriosa.
__ Dime Iker… Si pudieras regresar al pasado, ¿harías lo imposible para salvar a Sol?
El muchacho levanta la cabeza
__ ¿Qué?
__ Puedes regresar cinco años atrás. Tendrás otra oportunidad para cambiar los acontecimientos que condujeron a la muerte. También podrás proteger a tu familia. Tus padres están bien: los llevaré conmigo como si acabaran de despertar de una pesadilla. No recordarán este accidente como una realidad que hayan vivido.
Iker sintió que el corazón se le encogía.
__ ¿Puedo salvarla? ¿De verdad puedo evitar que muera?
__ Puedes intentarlo. Pero debes comprender algo: cambiar el destino tiene consecuencias que todavía desconoces.
Iker no necesito pensarlo dos veces.
__ Acepto.
La oscuridad comenzó a desvanecerse. Y, por primera vez desde la muerte de Sol, Iker volvió a sentir esperanza.
__ Esperame, Sol_ susurro mientras su conciencia desaparecia _. Esta vez no dejaré que te vayas.
Cinco años antes, el destino estaba a punto de cometer el mismo error. Pero Iker ya no era el muchacho que había perdido a su mejor amiga. Era alguien que conocía el final de aquella historia y estaba dispuesto a cambiarlo.
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Editado: 20.10.2026