En otra vida se dio un amor.

Cap. 10. Una pista

Llegué al colegio me senté al lado de unos arbustos que estaban en la parte del jardín cerca de la entrada. Me encogí de rodillas a hombros pensando nuevamente en los anónimos.

¿quien podía estar detrás de ellos?

Estaba tan metida en mis pensamientos que no escuche cuando Mathias se acercó a mi

—Martha ¿como estas?— se sentó a mi lado e intento besarme en los labios

Aparte mi rostro... no por desamor si no que simplemente no tenia la fuerza necesaria para un beso.

—bien—susurré sin ánimos de hablar, con un nudo en la garganta

—no se te nota, ¿es que no dormiste bien?— pregunto preocupado por mi

—algo asi— volvi a susurrar

—si me imagino, mañana es sábado sabes lo que significa verdad— me miro con una sonrisa tan suave

Sábado. Un dia donde solo importamos el y yo un dia solo para nosotros.

—jaja si ¿A que lugar iremos?— pregunte con un poco de entusiasmo

—iremos al cine pasaré por ti a las 4:00 p.m te parece bien—

Solo asentí con la cabeza, se levantó y extendió su mano derecha hacia mi ayudándome a levantarme, al ayudarme se acercaron nuestros rostros estaban a unos pocos. Centímetros intento besarme pero yo no quise. No es que no quisiera besarlo es solo que no estaba muy animada.

Y note que no le pareció muy agradable que no quisiera besarlo, era la segunda vez que intentaba besarme en los que empezaba el dia.

Caminamos por unos segundos tomados de la mano, hacia Celeste y Marcos quienes estaban bajo la sombra de los árboles besándose como si el mundo fuera de ellos, como si nadie pudiera verlos.

—no interrumpimos— dijo Mathias entre risas

Al escuchar la voz de Mathias dejaron de besarse y se voltearon hacia nosotros.

—no para nada, ¿pasa algo?— dijo Marcos tocando su cabello negro despeinado como si no supiera utilizar un peine

Aunque es novio de mi mejor amiga no me agrada tanto es que aveces es un poco insoportable.

—Martha y yo queremos preguntar si les gustaría ir al cine mañana con nosotros— me abrazo

—si vamos di que si Marcos— insistió Celeste para que su novio aceptara ir

—bueno si mi novia quiere ir yo también— dijo Marcos tocando las mejías rosadas de Celeste

—¿A que hora?— pregunto Celeste

— a las 4:00 p.m— dije un tanto emocionada

—bueno, nos vemos luego— dijo Mathias

Esta vez no intento besarme en los labios solo un beso en la mejía vi como se alejaba cada vez mas, camino hacia la puerta del colegio.

Celeste y Marcos se quedaron dónde estaban y yo fui al baño antes de entrar a clases eran las 7:30 a.m tenía media hora antes de la clase de matemáticas con el profesor Jorge. Para el dia de hoy se suponía que tendría que ser puntual en las clases al menos eso se repetía una y otra vez en mi mente.

Llegué mas rapido de lo que imaginaba al baño, entre y me mire al espejo y en mis ojos solo habia tristeza aunque ya estaba un poco animada no era suficiente. Después de una noche llena de recuerdos doloroso. Abrí el grifo lave mi rostro y volví a verme al espejo nuevamente.

Escuche voces que se acercaban cada vez mas lo normal seria que saliera de ahi pero entre a uno de los sanitarios no quise que se dieran cuenta de que yo estaba ahi, así que puse mi mochila en mis piernas y trate de ocultar mis pies para que me vieran, no queria que me vieran no asi no con los ojos llenos de tristeza.

Escuche como abrían el grifo y pues me fue un poco imposible reconocer las voces pero escuche a lo lejos lo que decían.

—viste la cara de Martha ayer ja que estupida hoy enviare otro anónimo—

Aunque el ruido del agua corriendo por el lavado me impedía escuchar puede oír un poco de. lo que dijeron.

Las manos me empezaron a temblar, el corazón palpitaba, el sudor corría por mi rostro y el aire me faltaba. Esto no podia ser posible, esto no me podía estar pasando a mi, no a mi. Y enterarme de esta manera en el baño del colegio.

¿Quién podría ser tan cruel?

¿Quién estaba detrás de los anónimos y que es lo que yo le hice como para que sea de esa manera conmigo?

Escuche como el grifo se cerraba bajando el ruido del agua corriendo en el lavado, también como se cerraba la puerta me quede unos segundos sentada paralizada con lo que escuche. Salí del sanitario apoye mis puños con mucha fuerza en el lavado tenia ganas de enfrentar a esas personas pero no podía, no por ahora.

Mi respiración se volvía cada vez mas rápida, y solo podia escuchar la palpitación de mi corazón y mi respiración. Trate de calmarme recordando que mañana iría al cine con Mathias pero fue en vano ni siquiera eso me pudo tranquilizar, ya no sabía si aun queria ir al cine.

Sono el timbre me mire al espejo y salí corriendo en los pasillos no habia nadie solo yo quien corría desesperada por llegar a la clase de matemáticas, llegué pero el salón ya estaba cerrado lo que significaba que había perdido la primera clase del dia.

Y lo peor es que era la clase del profesor Jorge. Quien me empezaba a conocer como la chica impuntual aunque los dos meses anteriores no fui tan impuntual si perdí algunas clases pero no tantas creo. Tenia dos opciones caminar sin rumbo por los pasillos o quedarme sentada en las gradas, y pues claro q preferí quedarme sentada en las gradas. Camine sin ánimos de nada puse mi mochila en el suelo y me perdí en mis pensamientos otra vez.

Pensé en lo que escuche en el baño, estaba tan metida en mis pensamientos que no me di cuanta cunado alguien se sentó a mi lado y fui tan estúpida que no me aparte de de esa persona cuando me abrazo.

—Martha— dijo en un tono tranquilo

Al escuchar su voz de inmediato la reconoci era Daniel.




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