En otra vida y en otra piel

"Sexto Sentido: La caída de José Luis".

¿Por qué será que después de la tempestad viene la calma, pero también, tras la serenidad, siempre acecha la tormenta? En esos instantes de quietud, cuando logras relajarte y pensar, todo parece demasiado perfecto. Podrías estar en tu ciudad, contemplando desde la ventana los edificios altos, y de pronto esa perfección se siente tan efímera, tan fantasiosa, que el sexto sentido te advierte: algo está por suceder. Es un sentimiento punzante, una certeza de que el peligro acecha.

​Al abrir la puerta, Itzel queda sorprendida. Era el médico.

—Doctor Sergio, ¿cómo está usted? ¿Qué se le ofrece? —preguntó ella con extrañeza.

—Me temo que no traigo buenas noticias —respondió él con pesadumbre—. Lo siento mucho, Abraham, pero tu padre ha muerto.

​—¡No! ¡No es cierto! ¡Me rehúso a creerlo! —gritó Abraham, entrando en un estado de shock absoluto. Se quedó inmóvil, con la mirada perdida, sin siquiera parpadear.

​Itzel, angustiada, interrogó al facultativo:

—¿Qué pasó, doctor? Por favor, díganos.

—Cuando ustedes se retiraron, me percaté de que alguien caminaba entre las sombras del callejón. Ya saben que aquí en España, al igual que en Nueva York, los callejones tienen esas escaleras de emergencia que se deslizan hacia abajo. Alguien estaba oculto ahí. Ustedes no lo notaron por el momento tan emotivo que estaban viviendo, pero esa persona bajó con cuidado y abordó al señor José Luis. Tuvieron una charla que no alcancé a escuchar, y de pronto, vi cómo le propinaba múltiples puñaladas en todo el cuerpo.

​El doctor suspiró profundamente antes de continuar:

—Me sorprendió que, minutos antes, el señor José Luis estuvo hincado, llorando y cubriéndose el rostro con las manos. Lo que no van a creer es quién fue la responsable... Fue Isadora. Ella mató al señor José Luis.

​En ese instante, algo pareció romperse dentro de Abraham. Se desplomó en el suelo, hincado, y soltó un grito tan desgarrador, tan cargado de agonía, que erizaba la piel. Itzel se lanzó tras él, abrazándolo con fuerza mientras las lágrimas inundaban su rostro.

—¡No puede ser posible! ¡Apenas lo recupero y la vida me lo arrebata de esta manera! ¡Isadora, no puedo creer que hayas sido tú! —exclamaba Abraham una y otra vez, hundido en la desesperación.

​—¡Doctor, ayúdeme! —suplicó Itzel—. Está entrando en una crisis, le está dando un ataque de pánico.

—Así es —asintió el médico—. No queda más que sedarlo para que pueda dormir y asimile la noticia poco a poco.

​Mientras ellos intentaban calmar a Abraham, Isadora se dirigía a la mansión para encontrarse con Dalila, su amante. Al llegar, la recibió con una sonrisa triunfante.

—Listo, mi amor —dijo Isadora—. Está hecho. José Luis ya no será un estorbo.

—Muy bien, cielo. Sabía que podía contar contigo —respondió Dalila con satisfacción—. ¿Y qué pasará con Abraham e Itzel?

​—Tengo un plan —sentenció Isadora—. Voy a seducir a Abraham. Mañana regresará al trabajo, ya lo investigué; tiene una junta importante y no puede faltar. Además, un vecino me confirmó que ya vive con Itzel, así que frecuentará su oficina para acercarme a él. Una noche, lo llevaré a su departamento y le daré una bebida con veneno. Así nos desharemos de él y seremos las dueñas de todo.

​—Pero, ¿y qué hay de Itzel? —cuestionó Dalila.

—Ella no es un impedimento. Una vez que Abraham esté muerto, eliminarla será muy simple. Solo hay que tener paciencia y ejecutar el plan con inteligencia.

​Más tarde, mientras Dalila dormía, Isadora se situó frente al espejo. Comenzó a cepillar su larga melena pelirroja con un hermoso peine de plata y cerdas de seda. Con la mirada fija en su reflejo, susurró para sí misma:

—Sí, Dalila... muy pronto conocerás mis verdaderos planes. En cuanto me firmes ese documento que tanto quiero, ya veremos quién se queda con todo.

2026 Gabriela González Calette (Gabby Rose Noir). Todos los derechos reservados.

​Esta obra, incluyendo todos sus capítulos, personajes y universos narrativos, está protegida bajo las leyes internacionales de derechos de autor. Queda estrictamente prohibida la reproducción total o parcial de este contenido, así como su distribución, transformación o almacenamiento en cualquier sistema de recuperación, sin el consentimiento previo y por escrito de la autora.

Título de la obra: en otra vida y en otra piel.

Autora: Gabriela González Calette

Nombre deautora: Gabby Rose Noir

Contacto: fridagabbycalette@gmail.com




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