PAULA
Se aficionó a los horóscopos de tarotistas en canales de internet cuando se separó de Lara. Sólo le interesaban aquellos que le transmitían buenas vibraciones, la esperanza de una nueva vida que tanto anhelaba tras meses inmersa en el desconsuelo de una ruptura amarga. Paula los veía cada día mientras desayunaba y, últimamente, coincidían en un tema; llamas gemelas. Había escuchado sobre ese tipo de conexión sin suscitarle interés alguno, sin embargo, ahora sentía curiosidad.
En su trayecto hacia el estudio donde trabajaba de diseñadora, seguía pensando por qué lo repetían en cada horóscopo. Disponía de una hora para la comida, y ese día se reunió con Carla y Eva, dos amigas que no veía hacía muchos meses. Alejada de todo, pasó un largo periodo en soledad donde en ocasiones se sentía abrumaba llevándola a momentos de profunda tristeza.
—Es hora de socializar —se dijo.
Quedaron en un restaurante cercano a su trabajo. Se saludaron con entusiasmo después del tiempo transcurrido. Sus dos amigas querían saber el motivo de su alejamiento, pero Paula evitó dar explicaciones.
—Necesitaba ocuparme de mí —afirmó.
Sentadas ya en una mesa, una camarera se acercó a tomarles nota. Atractiva y con una sonrisa encantadora, cruzó su mirada con Paula que notó como todo a su alrededor desaparecía. ¿La conocía? Así lo presintió. Intentó disfrazar su nerviosismo sin mucho éxito, lo que provocó las sonrisas cómplices de sus amigas. Tomó el pedido, y la joven camarera se alejó con una sonrisa pícara. Carla, sentada a la izquierda de Paula, le propinó un leve codazo.
—No puedes dejar pasar esta oportunidad.
—¿Qué oportunidad? No digas tonterías Carla, por favor—contestó aún turbada.
—De tonterías nada Paula, ese cruce de miradas, ha sido de otro mundo —le dijo Eva riendo.
La comida transcurrió entre conversaciones distendidas y provocaciones hacia Paula por lo sucedido con la joven camarera, que no volvió a aparecer. Antes de salir del restaurante, Paula quería verla de nuevo y comprobar si el magnetismo era real. Recorrió con la mirada cada rincón del establecimiento en vano.
Cuando llegó a su apartamento, sin perder ni un segundo, se dirigió a su mesa de trabajo y abrió su laptop. Leyó páginas y páginas sobre llamas gemelas.
”Las llamas gemelas se consideran un alma dividida en dos cuerpos separados. Ambas personas forman un poderoso vínculo que trasciende el tiempo y el espacio cuando las llamas gemelas se encuentran”
Siguió leyendo con curiosidad y mucho asombro.
“Cuando te cruzas con tu llama gemela, puedes sentir una conexión instantánea que desafía cualquier explicación. Es como si os conocierais de toda la vida y os sintierais fuertemente atraídos el uno por el otro; se siente como si la llama gemela te completara”
Se preguntaba, si era exactamente lo que había percibido cuando la joven camarera la miró, ni siquiera podía dejar de pensar en ese breve, pero profundo instante. Su imagen fluctuaba sin cesar en su mente. Aquella mirada la dejó paralizada, pura intensidad, algo mágico que en absoluto había experimentado en su vida.
—Y ni siquiera sé su nombre —afirmó riendo.
A la mañana siguiente, como era ya su costumbre, volvió a desayunar en compañía de los tarotistas a los que estaba suscrita. Una de las predicciones le auguraba un encuentro próximo con su llama gemela. De nuevo el tema, pensó.
—Estoy obsesionada y seguro que por eso lo atraigo —añadió.
Su jornada laboral transcurrió sin mucha novedad, con la excepción de algún que otro cliente que presionaba más de lo habitual. Se llevaba bien con todos sus compañeros principalmente con Darío, un especialista en redes con el que tenía mucha afinidad ideológica y podía conversar infinitas horas de cualquier tema. Coincidieron en la sala de empleados, lugar que la mayoría utilizaba para comer. Ambos rieron al ver sus sándwiches.
—Tú y yo debimos ser almas gemelas en otras vidas. Hasta en la comida nos ponemos de acuerdo—comentó Darío.
—Darío, ¿has oído hablar de las llamas gemelas? —le preguntó Paula.
—Sí, claro. Conozco una pareja que lo son. Tienen una conexión de llamas gemelas.
—He leído que son relaciones complicadas, intensas pero difíciles.
—A ver Pau, ¿y qué relación no lo es? Ellos ahora son muy felices.
—¿Por qué dices, ahora?
—No sé si sabes que las llamas gemelas pasan por una serie de etapas. Una en concreto, es la que llaman 'la prueba' donde se enfrentan a desafíos y obstáculos, surgen conflictos, separaciones, situaciones difíciles. Ellos estuvieron muchos años separados, viviendo sus vidas con otras parejas, sin ningún tipo de contacto. Separados no lograron encontrar la paz ni la plenitud.
Paula escuchaba a Darío con asombro, y tuvo curiosidad sobre por qué estaba tan informado respecto a este tema. No parecía que se tratara sólo de conocer la vida íntima de una pareja conocida. Y estaba en lo cierto. Darío le confesó que Isabel, su ex pareja con la que mantuvo una relación durante once años era, junto a Mathías, la pareja de llamas gemelas de la que estaba hablando.
Le contó que Isabel viajó a Grenoble para asistir a un congreso relacionado con su trabajo y allí coincidieron. Cuando regresó a casa, le dijo a Darío que quería separarse porque había encontrado su llama gemela y se había enamorado. No estaban en su mejor momento como pareja, pero Darío no entendió nada o no quería hacerlo a pesar de las explicaciones que le dio Isabel. Era todo muy confuso y doloroso sobre todo cuando le confesó que ya no sentía nada por él. Su desconcierto fue tan grande que entró en pánico. Desconocía ese tipo de vínculo, jamás oyó hablar de algo así. Isabel lo abandonó y comenzó una relación con Mathías. Le llevó tiempo aceptarlo, estaba convencido que volvería y le pediría perdón, pero se equivocó. Indagó sobre las relaciones de llamas gemelas y comprobó que su lucha por recuperar a Isabel estaba perdida. Se trata de conexiones muy intensas que, una vez se encuentran, nada ni nadie puede separarlas.
Paula conocía a Isabel, habían coincidido. Darío, por su parte, compartió con ella los momentos difíciles que estaba viviendo con su separación, sin embargo, lo que le acababa de contar, aunque la desconcertó, también fue muy esclarecedor.