*Brida*
Quizás no escuche bien lo que el doctor dijo.
-Disculpe, puede volverme a repetir lo que dijo, por favor...
-Que según los análisis realizados la semana pasada; los dolores de cabeza, mareos y demás malestares no se deben a la falta de hierro o estrés, señorita... -el doctor no parece molesto por volver a explicarme, y agradezco por ello, ya que mis nervios ante sus palabras no ayudan en nada-. Los análisis arrojaron un recuento de glóbulos blancos bajo (leucocitopenia). Lo cual me preocupa, ya que en su estado debería ser al contrario.
-¿Mi estado?
Cada vez entiendo menos de lo que me está diciendo.
-Creí que ya lo sabía. Los análisis arrojaron Niveles altos de GCH... -si mi cerebro no está del todo Atrofiado, creo saber lo que significa eso-. Usted está embarazada...
Embarazada.
Embarazada.
El hecho de que este sentada no detiene la horrible sensación de vértigo que me invaden al escucharlo.
Esto no puede estar pasando.
-¿Embarazada?
Sin sombrerito no hubo fiesta las veces que Sebastián y yo estuvimos juntos.
Esto no puede estar pasando.
Debo verme fatal ya que el doctor se ha levantado de su puesto para llegar hasta mí con una expresión preocupada.
-Por favor respire profundo...
-La semana pasada vi mi periodo, o eso es lo que pareció...
Murmuró, sintiendo mi cuerpo temblar.
Como si de un balde de agua fría se tratase me levanto bruscamente asustando al médico, sin embargo esto no me detiene a comenzar a caminar de un lado a otro en el consultorio.
-Lo que presentaste fue Sangrado de implantación:se conoce como sangrado de implantación a la sangre que se desprende cuando el óvulo fecundado se implanta en las paredes del útero. Este sangrado regularmente es muy ligero, pero podría confundirse con la menstruación.
Explica con calma volviendo a su escritorio.
-En los análisis anteriores no había signo de embarazo, además la resonancia practicada...
Comienzo a hablar con rapidez, sintiendo cada vez más cerca las ganas de tirarme al suelo y llorar.
-Los estudios realizados anteriormente fueron con el objetivo de detectar alguna infección o enfermedad que no se reflejarán en los análisis de sangre, señorita. A eso es lo que quiero llegar, en la resonancia realizada logramos detectar una pequeña mancha del lado izquierdo del cerebro...
-¡Una Bendita mancha en mi cerebro!
Exclamó deteniendo cualquier movimiento de mis piernas, para girarme en dirección al doctor y observarlo estupefacta.
Necesito sentarme nuevamente. El doctor me sigue con la mirada, me dejo caer en la silla sintiéndome peor que antes.
-¿Los dolores de cabeza, mareos y demás malestares se deben al embarazo?
Preguntó sintiendo un nudo en la garganta.
-Al inicio no, ya que su embarazo es reciente...
"es reciente"
"es reciente"
Esas dos palabras se repiten en mi mente, y me llevan a los recuerdos de aquella última noche...
¡Ay no!
No, no, no.
Mierda.
Esa noche.
¡Dios mio!
-¿La mancha en el cerebro?
-No se ha convertido en tumor, dado que es de un tamaño muy pequeño, una infección que posiblemente se debe a un cuadro gripal mal tratado. Lo mejor será empezar con tratamiento para que ésta desaparezca y que no haya ningún riesgo. De haber venido antes cuando la resonancia estaba lista, hubiéramos iniciado con el tratamiento cuanto antes y sin su estado actual...
***
Embarazada.
Una mancha en el cerebro.
¿Qué más podría pasarme?
¿Qué voy hacer?
Un bebé.
Dejo salir las lágrimas sintiendo el cuerpo temblar por mis sollozos. En el momento que salí de la clínica en mi cuerpo se instalo una sensación de incertidumbre y desasosiego. Camine unas cuantas cuadras hasta la farmacia, con las manos y voz temblorosa compre un test de embarazo con Indicador de semanas, necesitaba comprobar por mi misma lo que tanto mi mente me gritaba. A la espera del transporte me sentía desfallecer, sentía que todas las personas me observaban y murmuraban a mis espaldas, sin embargo, todo esto es producto de mi imaginación y la avalancha de noticias y sentimientos que me invaden.
Al llegar a casa, no me preocupe en encender las luces, tan solo corrí al baño y de una vez por todas acabar con la intranquilidad de mi ser.
Mi respiración agitada es lo único que se escucha en el living, observo con recelo el test que se encuentra sobre la mesita de cristal en espera de los resultados.
La caja del test se volvió nada entre mis manos, y es que con la ansiedad que tengo la he estrujado una y otra vez.
A medida que transcurren los segundos siento los latidos de mi corazón más acelerados y mi piel transpirar...
Al escuchar la alarma de mi celular siento como la piel se me pone de gallina, con manos temblorosas la apago y estiró mi brazo hasta la mesita para tomar el test...
Embarazada 3+
¿Qué diablos voy a hacer?
Dejo que el flujo de emociones y sentimientos desaten mi calma, lloro gimo desconsoladamente de dolor.

Me siento decepcionada de mi misma.
Frustrada.
¿Qué hago?
Llamo a Sebastián y le comento:
-Oye Sebastián, aquella noche en la que estábamos borrachos como dos cubas, la noche en la que te rogué que hiciéramos el amor por última vez y al siguiente día desapareciste sin siquiera decir "adiós traicionera" ¿la recuerdas? Bueno resulta y acontece que tuvo frutos, estoy embarazada...
¡Dios, no!
Eso definitivamente no es lo que haré.
Lo menos que ese idiota hará es creerme.
También es su responsabilidad, debe saberlo. Sin embargo, no estoy dispuesta a rogar por un voto de confianza
Las decisiones que tomamos son únicamente nuestra responsabilidad, nadie más tiene influencia en ellas. En estos momentos me siento en una encrucijada y se que la decisión que tome a partir de ahora me marcará por siempre, ¿es mi decisión?, ¿es mi cuerpo?
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Editado: 19.02.2026