En Plena Oscuridad

2 insistir, Resistir y Persistir

*Brida*

Camino por la calle sintiendo como la presión amenaza con provocarme un dolor de cabeza, en las ultimas semanas no he logrado encontrar la paz que desee tener en el momento que decidí seguir con mi vida. Aunque Amara ahora se encuentra conmigo no puede evitar sentirme triste por la noche y seguir preguntando a la nada si ¿estoy haciendo lo correcto? Y Dios sabe que necesito siento agradecida por contar con ella, sin embargo, la sensación de vértigo no disminuye.

La vida a veces es como una enfermedad que no sabias que tenias, y no hasta que vas al médico y te dicen que la tienes para que los síntomas comiencen a joderte y borrar la paz de tu vida.

Al detenerme al otro lado de la calle en espera de que el semáforo se ponga rojo, dirijo mi vista al frente, al otro lado de la calle hay una tienda, en una de sus paredes hay una frase escrita en perfectas letras Alemanas, las cuales no puedo evitar leer "Nach und nach werden großartige Dinge erreicht, bestehen Sie darauf, widerstehen Sie und bestehen Sie fort"

Es imposible no ligar toda mi vida en esas palabras, y entender de una vez por todas que dejarme ganar por la tristeza y dolor no solucionarían nada en mi vida.

Al cruzar al otro lado de la calle me sentí mejor de lo que creí que podría sentirme el día de hoy. Con ganas de tomar un chocolate caliente y comer un trozo de pastel tres leche, me dirijo a la cafetería que está cerca de la parada de transporte que tomo para ir a casa. Nunca había entrado, siempre se encuentra full y las veces que paso por ella ando con prisa, solo me queda ver a las personas salir de ahí con delicias que me hacen agua la boca, parece que hoy es mi día de suerte ya que al llegar a la entrada veo que las mesas no están ocupadas y por los ventanales puedo ver que hay poca clientela dentro.

¿Será muy temprano, o tarde?

Cuando acompañe a Amara al aeropuerto eran recién las diez de la mañana, lo cual me indica que nuestra despedida o se extendió más de la cuenta o fue muy rápido. Aunque no deseaba regresar tuvo que hacerlo, debía traer más de sus cosas, sus papeles y no menos importante, informarle a Verónica de que ya no trabajará para ella.

No han pasado ni dos horas desde que se marchó y ya deseo que regrese.

"Ya deja de pensar tanto y entra por el bendito pastel "

Al ingresar al local puedo sentir la diferencia de temperaturas, mientras que afuera está haciendo un frío horrible, la calefacción del lugar es estable, el rico olor a pan recién hecho y café golpean mi olfato sin miramientos, dándome la bienvenida. Algunas personas hablan animadamente mientras toman su café o comen lo que parece ser las delicias que venden, y otras sólo permanecen sentadas con la mirada perdida sumergidas en lo que parece ser un mundo fuera de este mundo, tan parecidos a mí.

Es un lugar colorido y muy acogedor se siente desde el primer momento que entras en él. Mirando de un lado a otro con fascinación, hay grandes vitrinas de cristal con diferentes tipos de delicias dulces que me provocan con solo mirarlas, me dirijo hasta la caja donde solo hay dos personas esperando su turno. No pasa mucho tiempo para que me atienda, detrás del mostrador se encuentra una señora mayor con unos ojos verdes hermosos, en sus labios se dibuja una sonrisa cargada de amabilidad y algo más que no logro descifrar.

-Buenas tardes, ¿qué deseas pedir?

-Hola, quisiera un chocolate caliente y uno de sus trozos de pastel tres leche...

Respondo con rapidez, entusiasmada por probar el condenado pastel que me tiene la boca hecha agua. Es mas, creo que las ganas que le tengo a esa pastel es demasiado evidente en mis palabras, ya que la amable mujer sonríe con, ¿ternura? No se si lo sea, pero esa sonrisa me brinda una paz increíble .

-Pareces muy ansiosa por comer de esa pastel. Ese antojo debe ser cumplido con rapidez...

Menciona con dulzura, en su mirada puedo ver un brillo extraño, el cual me hace pensar que se refiere a algo o alguien en específico.

Recién cumplí dos meses no creo que se note tanto, ¿verdad? Aunque según amara mi vientre ha estado creciendo demás el poco tiempo, más yo no lo siento así.

-Gracias...

Articulo con una sonrisa, caminando hasta el otro paso para cancelar y al hacerlo busco una mesa a un extremo del lugar, la cual se ve muy acogedora.

Al pasar unos minutos la misma mujer que me atendió antes llega a mi mesa dejando el delicioso pastel y chocolate.

-Que lo disfrutes, querida...

Dicho eso se aleja dejando una agradable aura en el aire.

Quizás eran mis ganas por comerme el delicioso pastel, o simplemente que estaba riquísimo, no lo sé, pero en pocos minutos ya no queda nada en el platillo, ni rastro del chocolate. Permanezco allí pensando en mi próximo paso, no encuentro ningún trabajo de medio tiempo, y la universidad se está haciendo un tanto complicada con el horario, y la cereza del pastel son los diferentes estudios a los que estoy siendo sometida por la bendita mancha en mi cerebro, ¿qué si tengo miedo?

Decir poco sería una mentira, sin embargo, se que si dejo que tome el control de mi vida lo poco que he logrado avanzar se desvanecerá por completo. Los síntomas del embarazo parecen haberse alborotado en el instante que el doctor dijo "Estas embarazada" y definitivamente no es nada agradable. Para final de mes tengo dos citas agendadas en la clínica, la primera con la obstetra, lo cual no me deja dormir por las noches y es que en ese momento llegan a mí muchos pensamientos e interrogantes,

¿el bebé está bien?

¿Nacerá sano?

¿Y si no esta bien y viene con complicaciones?

Dios.

Esas preguntas chocan en mi cabeza como si de un martillo se tratará, cuyo golpe no parará hasta que lo escucho por boca de la doctora.

Y como si ya mi vida no fuera un desastre la otra cita agendada es con relación a la bendita mancha en mi cerebro.




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