Enamorada de mi ángel

Capitulo 15

POV Adela

Después que son las ocho y vamos de camino al orfanato recuerdo que mañana es mi cumpleaños numero 18 y que cuando se cumple esa edad estas fuera del orfanato—no se que voy a hacer ni adonde iré—pienso.

—Ya solo queda dos calles para llegar, me convertiré en perro y así será más fácil para ti ayudarme a entrar—dice Darien.

—De acuerdo, vamos por ese callejón que está vacío para que te transformes.

Vamos por ahí y cuando el se convierte en perro observo que viene un tipo corpulento que no logro distinguir hasta que se acerca—hola Adela, que casualidad encontrarte aquí—articula Damian al verme y no le digo nada—¿estas sola?—pregunta y mira al perro—oh, por supuesto que no ¿verdad Darien?—expresa y yo frunzo el ceño.

—¿Cómo sabes que es Darien?—le cuestiono.

—Hay muchas cosas que no sabes Adela—se aproxima más a mí y levanta su mano acariciando mi mejilla y yo retrocedo con incomodidad dejando su mano suspendida en el aire y el chasquea la lengua—me imagino que no sabes principalmente quien eres tu o ¿me equivoco?—lo miro sin responder—te ayudaré un poco—Damian carga a Darien y lo muerde en la mano convirtiéndose luego en un ángel—oh, quieres jugar.

—Vete—manifiesta Darien.

—Aún no me he divertido un poco—contesta Damian quien dice unas palabras en un idioma desconocido haciendo que el bote de basura se levante y vaya hacía mí.

Darien se va corriendo para donde yo estoy y le cae encima el bote de basura en la cabeza derribándolo pero él se levanta rápidamente para mi sorpresa—¡te dije que te fueras!—vocifera Darien con notable molestia.

—Todavía no—Damian sigue musitando unas palabras extrañas y de pronto comienzan a aparecer unas sombras negras como si fueran duendes—vayan tras ellos.

Miro a Darien asustada—corre—me paralizo del miedo—¡ahora!—logro reaccionar y comienzo a correr junto con él pero, resbalo y caigo al piso con un fuerte golpe, Darien se da cuenta y va en mi ayuda.

Aunque esos duendes o lo que sea eso se me comienzan a subir encima y me asfixian—n-no puedo respirar—logro articular y Darien los quita de sobre mí sin embargo, se van para donde Darien y lo tumban pues, son muchos y le agarran las manos y los pies.

—Volteenlo—les ordena Damian a las sombras y lo hacen rápidamente antes que él pueda moverse—arranquenle las plumas de sus alas.

Darien intenta pararse no obstante, le comienzan a arrancar las plumas de una vez y lo veo debilitarse—¡sueltalo!—grito yendo donde él posteriormente, vienen esas sombras también donde mí y me tumban al piso.

—¡Ah!—escucho a Darien y me desespero.

—No, déjalo—de pronto, comienzo a sentir un calor en mis manos y se levanta un montón de tierra del suelo como una ola—he dicho ¡que lo sueltes!—vocifero llena de enojo y toda esa tierra va hacía Damian sintiendo como si poder hubiera salido de mí.

—Eso quería ver—manifiesta Damian con una sonrisa y desaparece antes que le toque la tierra y sus sombras también.

No le doy importancia al asunto y solo me acerco a Darien angustiada—¿estas bien?—le pregunto ayudándolo a ponerse de pie.

—Duele.

—Si, iremos a casa y allá te pondré algo ya lo verás—lo miro fijamente y noto que está sangrando una de sus alas—conviertete en un perro—lo hace y lo cargo en mis manos y pasan unos minutos mientras camino—ya estamos cerca—le digo y cuando estamos frente a la puerta veo a uno de los niños afuera y él me observa y mira al perro.

Yo le hago señas con el dedo de que haga silencio y él asiente con la cabeza.

Vamos por la puerta trasera que da al sótano y entramos.




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