Enamorada del enemigo

Dejemos de fingir

Siento como poco a poco mi conciencia vuelve, pero me siento tan débil que mi cuerpo no se mueve y, por más que quiera abrir los ojos, no se abren.

—¿Cuánto tiempo más piensas seguir recostada en esa cama?— la voz de Evan resuena en mis oídos y muevo los ojos en un vano intento de abrirlos— Airon espera noticias, Julio viene todas las noches por noticias y siempre son las mismas: “Aún no ha despertado”.

Mi corazón se acelera al escuchar esas palabras salir de su boca y la pregunta surge al instante: ¿cuánto tiempo he estado inconsciente?

Siento cómo poco a poco mi garganta se llena de saliva y un repentino asco. Como puedo y mi cuerpo lo permite, tuerzo mi cuerpo, vomitando en el suelo.

—¡Judy!— dijo Evan aturdido al verme por fin moverme.

—¿Cuánto tiempo?— dije terminando de abrir los ojos— ¿Cuánto tiempo he estado inconsciente? ¿Qué sucedió con Airon? ¿Y la reina?— tomo aire para relajar mi cuerpo, dejándolo caer en la camilla de nuevo— ¿Qué sucedió?

—Nada bueno está pasando desde que quedaste inconsciente— me dijo mientras se sentaba frente a mí en una pequeña silla— Primero, la reina no sale de su cuarto, está paranoica. Segundo, el rey impuro está buscando a la que yo supongo es su esposa. Tercero y para colmo, Airon parece un desquiciado— dijo claramente cansado psicológicamente.

—¿Airon? ¿Desquiciado?— dije cerrando los ojos para intentar disipar el dolor de cabeza que eso me había ocasionado, pero al instante me senté en la camilla y dejé mis pies colgando de esta— ¿Puedes hacerme un favor?

—¿Qué pasa?— dijo levantándose de nuevo y sacándome el suero— Si es una locura, no cuentes conmigo.

—El libro, ¿dónde está?— le pregunté mientras tragaba saliva.

—No lo sé, cuando llegamos los guardias del turno nos sacaron el libro— dijo rápidamente mientras miraba mi brazo, el cual sangraba un poco por la aguja recién sacada— Por suerte, la reina dio la orden de que no abran el libro, por lo que no pueden leerlo. Nadie sabrá tu identidad, pero aun así, si el rey impuro nos ataca, moriremos.

—Si esto continúa de este modo, la historia se repetirá— le dije mientras me incorporaba de nuevo en la camilla, cerrando los ojos con fuerza por un dolor fuerte en mi estómago.

—¿Repetirse?— preguntó serio mientras me miraba con el ceño fruncido— Elizabeth era la guardaespaldas de Airon y su prometida— asentí sin abrir los ojos— ¿Creíste que estaba muerto?

—Mmmmm— dije sin saber cómo mantener lo de la reina en secreto— Algo así, fue algo parecido pero no exactamente— le dije mientras me bajaba de la camilla.

—No deberías hacer eso— dijo serio, agarrándome del brazo para mantenerme de pie.

—El laboratorio— dije, haciendo que su cuerpo se tensara— Deshazte de la sangre de Elizabeth— me zafé de su agarre y me agarré de la camilla para mantener el equilibrio— Los híbridos no se volvieron locos, la sangre de Elizabeth los puso así— comienzo a caminar hacia la puerta con dificultad— Deshazte de ella si no quieres que Airon haga lo mismo que hizo ella.

—Pero…— se quedó callado, pero al instante se dirigió hacia mí— Está bien, sé dónde queda el laboratorio, pero ¿cómo sabes todo esto? Hace nada no recordabas nada de esto— dijo mirándome sin entender.

—No lo recuerdo todo, pero sí lo más importante— le dije mientras mis ojos se clavaban en los suyos— Necesitamos hacer que esa sangre desaparezca, si un híbrido bebe esa sangre va a hacer lo mismo— él pasa su brazo por mi cintura y yo paso mi brazo por sobre sus hombros— Simplemente puedes compararlo a un apocalipsis zombie, sin solución y sin cura. La única solución sería matar a todo híbrido que haya bebido de esa sangre, una masacre.

—Lo entiendo perfectamente, no digas más, no puedo ni imaginarlo— me dijo mientras los dos salíamos de la enfermería y caminábamos lentamente por los pasillos— Tenemos que ir con la reina, ella debe saber lo suficiente como para encontrar las bolsas de sangre.

Asentí con la cabeza mientras le daba completamente la razón.

—Tenemos que encontrar esas bolsas lo más rápido posible y, sobre Airon, creo tener una idea de qué podemos hacer— miro mis pies descalzos mientras camino lo mejor que puedo con la ayuda de Evan— Él cree que estoy muerta, si le doy señales de que no, todo se calmará, al menos con lo que respecta a él— levanto la mirada hacia arriba encontrándome con los pasillos interminables del castillo— Sobre el rey— mi sonrisa aparece— Es momento de negociar con lo que tenemos al alcance y darle a entender que esto no es un juego de una simple niña que no quiere que el mismo infierno se desate aquí— lo miro— Para eso tenemos a la reina.

—Eres más sádica de lo que pensé— dijo Evan mientras comenzábamos a bajar las escaleras.

—Eso se llama manipulación, Evan— miro hacia abajo para no tropezar con las escaleras— Es fácil para mí fingir que soy inocente y que no puedo matar una mosca, cuando la realidad es completamente lo contrario— sonrío aún mirando el suelo.

—Bueno…— se queda callado y yo lo miro con los ojos entrecerrados— No he visto que mataras a nadie, creo— titubeó al instante.

—No, no lo he hecho— lo miré mientras la luna iluminaba su rostro— Solo destrocé sus órganos, eso se cura en un vampiro, ¿no?— dije desviando la mirada hacia las escaleras— Supongo que solo quedó inconsciente— mi ceño se frunce al instante— Espero.

—Supongamos— dijo haciendo una mueca mientras terminábamos de bajar las escaleras.

Caminamos un poco más hasta dar con dos puertas enormes resguardadas por dos guardias que nos impidieron el paso.

—Qué fastidio— murmuré, haciendo que Evan no pudiera soltar una pequeña risita— ¡Reina! ¡Soy yo! ¡Necesito hablar con usted!— grité y Evan me soltó para que entrara por mi cuenta.

—¡Pasa!— gritó la reina desde su cuarto, tan mandona como siempre.

Me solté de Evan y caminé como pude hasta la puerta, intentando no tropezar con mis propios talones. ¿Quién me mandaba a hacer las cosas apurada? Claramente la locura que se estaba trayendo encima Airon era obvia, pero la pregunta surgió casi al instante: ¿podré hacer algo antes de que suceda? La verdad no estaba segura, pero por primera vez, desearía estar completamente segura de que sí.



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En el texto hay: #amor, #acción, #romence

Editado: 29.01.2026

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