Enamorada del enemigo

El despertar

—¿Estás segura de esto? Una vez que lo recuerdes todo, no habrá vuelta atrás —dice Airon mirándome directamente a los ojos— Tu sed de venganza te matará de nuevo.

—No lo hará —le digo negando con la cabeza.

—No lo sabes.

—Airon, los necesito para ayudarte.

—¿Y quién te ayuda a ti? —me mira seriamente— ¿Te lo has preguntado? Estás empeñada en ayudar a todos y te arriesgas por todos pero, ¿te has preguntado si esas personas son capaces de hacer lo mismo por ti?

—Hago esto sin esperar nada a cambio —le digo mientras me alejo de él.

—¡Deberías esperar algo a cambio de tu sacrificio! Por Dios, Judy, te vas a consumir de odio solo por ellos —me mira claramente enfadado— ¿Es que acaso no entiendes eso?

—Lo entiendo mejor que nadie —lo miro con tristeza en los ojos— Nos están matando, tú podrías ser el siguiente.

—No haré esto —se aleja de mí levantando las manos para que no lo toque— No sembraré más odio del que ya tienes, no joderé más tu vida.

—Airon, por favor. Entiende mi punto de vista también.

—Lo entiendo, por eso me niego a hacerlo —dice mirándome.

Lo agarras con fuerza de los brazos sin llegar a lastimarlo y este suspira al ver mi expresión de súplica.

—Eres imposible —dice y une su frente con la mía.

Un recuerdo de Elizabeth matando a todos sin pensarlo dos veces me invadió.

—Mierda —intento alejarme, pero él me agarra suavemente de la cabeza y lo evita.

—No te muevas, si cortas la comunicación no podré establecerla de nuevo —él pasa sus brazos por mis hombros en un abrazo protector— Esto dolerá más de lo que crees.

El recuerdo de las peleas de Airon con Elizabeth después del lavado de cerebro de la reina.

Agarro sus brazos y cierras los ojos con fuerza. Mi cuerpo comienza a temblar con terror de lo que pueda seguir viendo en los recuerdos.

—No te resistas —dice con voz suave— Estos son solo recuerdos, recuerda que no te harán daño.

Mi cuerpo sigue tenso entre los brazos protectores de Airon, suspiro y me relajo como puedo.

Mi cuerpo tiembla aún más con los recuerdos que llegan a mi cabeza, esos recuerdos que antes no se presentaban y estaban en mi inconsciente eran los que me habían afectado toda la infancia, ocasionando ataques de pánico incontables veces, pero ahora sentía como todo tenía un motivo y que todo estaba conectado con los recuerdos guardados en mi inconsciente y cuerpo a través del cuerpo.

La frente de Airon se mantiene unida a la mía mientras sentía que mi cuerpo dejaba de temblar al comprender todo lo que tuvo que pasar Elizabeth para llegar a lo que llegó.

Él separa su frente de la mía y me abraza con fuerza, era la primera vez desde que lo conocia que él se comportaba así conmigo, supongo que era porque no quería que me sintiera incómoda al estar invadiendo mi espacio personal o incluso el límite que siempre les pongo a las personas que no conoco bien.

—¿Airon? —mis manos tocan su espalda suavemente sin comprender exactamente el porqué de su comportamiento invasivo de repente.

—Las bolsas de sangre —te abraza aún más fuerte— ¿Aún las tienes?

—¿Seguirás con eso? —le pregunto sorprendida, intentando separarme de él, pero este no me lo permite.

Su cabeza se agacha un poco más, haciendo que sintiera su respiración en mi oreja, enviando escalofríos por toda mi espina dorsal.

—Tíralas... No las necesitamos, encontraremos otra forma —dice y mis ojos se abren de par en par sin creer lo que mis oídos oyen— Es cierto, no estoy pensando correctamente —él se separa un poco de mí y me mira con los ojos llenos de arrepentimiento, pero con una vulnerabilidad palpable en ellos— Solo no quiero perderte de nuevo, no quiero...

Lo miro a los ojos sin decir nada al respecto, mis palabras no salen y se acumulan en mi garganta provocando un nudo que no puedo tragar. Mis ojos se enfocan en los suyo, esos ojos que antes mostraban confianza y alegría, ahora están apagados y mostrando un conflicto interno que solo él sabía cómo se sentía.

Él acepta mi silencio y suavemente pasa un brazo por mi cintura, acercándome más a él, apoyando su frente en mi hombro y soltando un suspiro. Yo, por mi parte, sigo sin decir nada, mis ojos y sentidos se enfocan en cada uno de sus movimientos y reacciones, las palabras siguen atascadas en mi garganta y siento como si pudieran asfixiarme en cualquier momento. Sin saber exactamente cómo expresar cómo me siento con palabras, mis ojos se llenan de lágrimas, aún sintiendo el nudo en mi garganta que me sofoca.

Él parece haber notado la tensión de mi cuerpo para contener las emociones que me azotan como si fueran un látigo con púas, se separa ligeramente de mí y me mira directamente a los ojos. Mis ojos, a comparación de los suyos que se conectan directamente con los míos sin dudarlo, tiemblan al verlo directamente, dudando en si debería o no mirarlo realmente.

—Está bien —acaricia mi mejilla suavemente— Todo estará bien, lo prometo.

Lo miro con los ojos llorosos y me relamo los labios en un gesto de contención de emociones. Aunque me esforzara muchísimo para contener mis emociones desbordantes, uno que otro lloroso sale de mis labios temblorosos.

—Tú la pasaste peor que yo y aun así... —mi voz sale en un hilo de voz, tembloroso y en un susurro mientras intento dejar de perder lágrimas involuntariamente— No puedo dejar de pensar en las cosas que hice y lo que sucedió con nosotros.

—Es normal, lo has recordado todo de una sola vez —pasa su pulgar por mis mejillas— estás perturbada. Elizabeth tomó muchas malas decisiones después de que la reina nos haya lavado la cabeza a todos y dejó que su propia ira la consumiera. Yo... yo quería alejarte de todo esto hasta que tu fecha de muerte pasara para que vivieras como una persona normal, pero la reina agarró mi sacrificio y lo destruyó por completo cuando te encontró. Por Dios, se supone que te tendría en tu casa, con tu madre riéndose de tus tonterías —mis lágrimas caen de nuevo al recordar la sonrisa y la risa de mi madre, haciendo que mis llorosos empeoren aún más, toda la fuerza que he mostrado hasta el momento se desmorona en tan solo un segundo y por un solo recuerdo— Se suponía que no tendrías que haberte enterado de mi existencia.



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En el texto hay: #amor, #acción, #romence

Editado: 06.03.2026

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