Enamorada Del Gemelo Equivocado

Prologo

Mi nombre es Piper Carter y me mudé a esta ciudad con dos reglas:

*Regla #1:* Empezar de cero.
*Regla #2:* No enamorarme.

La primera era necesaria. La segunda era supervivencia.

Llegué con una valija rota, un corazón que todavía tenía curitas de mi antigua ciudad, y la promesa que me hice a mí misma en el colectivo de 8 horas: nadie iba a volver a tener el poder de romperme.

Iba bien. Hasta que lo conocí a él.

*NOAH BLAKE.*

Noah es todo lo que una chica que quiere mantener su corazón a salvo NO debería conocer.

Rubio, sonrisa perfecta, capitán del equipo, el chico que te abre la puerta y te pregunta cómo estuvo tu día y de verdad quiere saberlo. El chico perfecto.

Me conquistó en 2 semanas. Sin juego. Sin misterio. Con notas en mi casillero, con "¿quieres ir por un helado?", con mirarme como si yo fuera la única nueva en una ciudad que no me quería.

Yo pensé: ok, tal vez la regla #2 puede tener una excepción. Tal vez empezar de cero también es permitirte querer de nuevo.

Y entonces lo vi. O creí ver a Noah.

Pero no era Noah.

Mismo rostro. Misma altura. Misma voz. Pero ojos distintos. Oscuros. Fríos. Con una sonrisa que no pedía permiso.

— ¿Vos sos...? — le dije.

— Evan — dijo—. El gemelo malo. El que tu noviecito perfecto no te contó.

Evan Blake. Rebelde, misterioso, la versión rota de Noah. Tatuaje en la mano, moto, la fama de no enamorarse nunca. Todo lo opuesto.

Y me dijo algo que me heló la sangre:

— ¿Sabés cómo nos divertimos Noah y yo con las chicas nuevas? Jugamos a cambiar de lugar. A ver cuánto tardan en darse cuenta quién es quién.

Yo me reí. Pensé que era un chiste.

No era un chiste.

Desde ese día, cada beso, cada abrazo, cada "te extrañé" se volvió una duda.

¿Era Noah el que me besó en la biblioteca? ¿O era Evan haciéndose pasar por él?
¿Era Evan el que me miró con odio en la fiesta? ¿O era Noah celoso?

Un juego inocente entre gemelos se convirtió en mi pesadilla.

Porque me enamoré de Noah. Estoy segura que me enamoré de Noah.

Pero hay noches que sueño con los ojos oscuros de Evan. Y hay mañanas que el chico perfecto me mira como si no me conociera. Y hay tardes que el chico rebelde me habla como si me amara.

Dos gemelos.
Un solo corazón.
El mío.

Y tengo miedo de descubrir que todo este tiempo...

Estuve enamorada del hermano equivocado.




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