PIPER.
Noah se fue del taller. No nos habló por 3 días.
Evan y yo empezamos a vernos a escondidas. En el taller, después de clases. Sin etiquetas. Solo nosotros.
Pero en el instituto, Noah seguía sentándose conmigo en Literatura. Me seguía abriendo el candado 214 cuando se trababa.
— ¿Por qué seguís haciéndolo si sabés que elegí a tu hermano? — le pregunté.
— Porque te dije que te cuidaba — me dijo—. Y yo no rompo mis promesas. Aunque me duela.
Y me dolió más eso que cualquier beso.
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Editado: 02.09.2026