Enamorada por casualidad.

|Capítulo 10|

Ha pasado una semana desde que empecé a salir con ambos chicos y me la he pasado increíble con ambos, faltan dos semanas para que lleguen las tan anheladas vacaciones, estoy ansiosa por iniciar algo nuevo en mi vida.
Aparte de salir con ambos chicos, lo único relevante es que Perla va muy bien en su relación con Rodrigo, cada vez se miran más unidos y podría jurar que su noviazgo no será pasajero. «Ojalá algún día me pase algo así».
Estaba a punto de bañarme cuando escuché que mi celular estaba sonando.
—¡Buenos días, bonita!
—¡Buenos días!
—Hoy es mi día libre y quería saber si... —Hizo una enorme pausa.
—¿Sí....?
—Si quieres salir conmigo hoy. —Respondió y se notaba nerviosismo en su voz.
—¡Claro qué sí! —Grité eufórica.
Estaba gustosa porque Carlos me sorprendiera, él siempre lo hacía.
Debo admitirlo, la química que sentía con Carlos no la sentía con Esteban, creo que lo que sentía por él era algo más superficial o más pasajero.
—Pasaré por ti a la universidad pequeña, te tengo preparada una sorpresa.
—¡Lo sabía! Nos vemos en la tarde.
Cortó la llamada, no sin antes mandarme un par de besos.
En el camino a la universidad me encontré a mi mejor amiga de la secundaria... Samantha.
—¡Katyyyyy! —Gritó alocada.
—¡Samantha! —Devolví el grito.
A mitad del camino se subió Esteban y me sonrió a lo lejos.
—¿Quién es ese guapo?

—Mi amigo.
—¡Qué amigos tan sexys te cargas! —Respondió mordiéndose el labio.
—¡Samantha! —Me enfadé.
Y no, no por celos, sino qué Samantha tenía que controlar sus hormonas.
Seguí hablando con ella, estaba a punto de llegar a mi destino cuando preguntó algo que me incomodó, me dejó anonadada y sin palabras.
—¿Te molestas si le hablo a tu amigo?
—Para nada. —Contesté neutral.
—Gracias Katy, estamos en contacto.
—Nos vemos.
Nos despedimos y al bajarme del autobús noté que Samantha se sentó alado de él, ¡sí qué le interesaba!
La clase de metodología de la investigación siempre me ha sido tediosa, hoy tuve 3hrs y fueron realmente aburridas.
Tomé las materias que más me gustaban y el tiempo pasó muy rápido, era hora de irme con Carlos.
**Carlos.**
*Estoy seguro de que la bella de Katherine no se imagina lo que le tengo preparado, es muy cursi lo admito, pero quiero que sea un día inolvidable, mi vida tendrá un inicio o un fin a partir de hoy.
Sé y estoy seguro de que ella no es una chica más del montón, no es una más en la lista de mis contactos y mucho menos una más que quisiera en mi cama. Es la chica que me roba el aliento con cada mirada que me dedica, es todo aquello que cualquier hombre quisiera tener entre sus brazos, es más que su físico perfecto o más que su intelecto y madurez, es algo imposible de describir, lo único que sé es que todo lo que busco se encuentra en ella y es más de lo que alguna vez imaginé que podría conocer.

—¿Estás lista? —Le di un beso en la frente.
—Sí. —Respondió con su tono más dulce de voz.
Hablamos de la universidad y de asuntos familiares, el tiempo pasó volando y ya habíamos llegado a nuestro lugar de destino.
—¡Nooo, Carlos! ¿Es broma? —Preguntó con un brillo en sus ojos.
—¡No es broma, vamos!
—¡Soy malísima, aunque me encanta y no me dejaré ganar tan fácil! —Me retó.
—¡Ya veremos!
Entramos al centro de entretenimiento, aunque su atracción principal era el boliche, pedimos nuestros zapatos, Katherine pidió unos color morado y yo unos color negro.
Primero comimos y después empezamos a jugar.
Katherine empezó y era muy buena, solo le faltó un bolo por tirar.
Jugamos por un buen rato, hasta que el gerente me llamó, al parecer ya estaba todo listo.*
Un señor le llamó a Carlos, en eso seguí acumulando puntos, al parecer no era tan mala como pensaba.
Carlos llegó con un ramo gigantesco de rosas azules y de otros colores y en eso ocurrió algo que jamás hubiese imaginado.
—¿Cuántos puntos llevas, bonita?
—No lo sé, deja ve...
¡Nooooo, no podía ser cierto! En la pantalla donde aparece la puntuación salían fotos de nosotros dos y en medio tenía unas palabras que se quedarían siempre en mi memoria "¿quieres que empecemos una historia juntos?... ¿Quieres ser mi novia?"
Mi corazón comenzó a palpitar muy rápido, todo estaba planeado, todo fue demasiado original y ahora tenía que contestar a una de las preguntas más importantes que me harían en mi vida.
—¡S-s-í Carlos! —Contesté segura y nerviosa por su reacción.
—¿Quieres ser mi chica? —Preguntó dándome las rosas y tomando mis manos.
—¡Sí Carlos, si quiero!
Estaba lista para dejar a Sebastián atrás y estaba segura de que quería que Carlos fuera mi chico, había que hablar con Esteban pero por el momento tenía que disfrutar lo sucedido.
Carlos se acuclilló un poco y dejó un tierno beso sobre mis labios.
Mi primer beso formal, mis labios por primera vez habían sentido la presencia de otros labios y esa sensación era única, no sé qué pasará, ni cuánto durará todo esto, de lo que estoy segura es de qué pase lo que pase jamás cambiaré o le fallaré a mi chico, a mi Carlos.




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