Hoy hice un helado que me recordó a ti.
Y no fue por lo frío,
ni porque no era para mí.
Era de mi sabor favorito,
pero no fue por eso.
Era dulce como tus besos,
al menos yo creo eso...
No probé ninguno.
Pero eso tampoco es.
El cono era del color de tu piel,
las chispas del de tus ojos,
y no se derritió en mis manos...
se derretió en las de otro.
Aún así,
me recordó a ti,
porque lo vi
y sonreí.
Editado: 14.07.2026