Helena
Escuchando la cuenta atrás para que empiece el año nuevo, no puedo evitar echar la vista atrás para ver cómo ha cambiado mi vida y la de mi familia durante este último año.
Hace 1 año, mi amistad con Amaia ya estaba más que consolidada, pero todavía no sabía que ella era la persona que había salvado a mi hermana Bea del maltrato de su por entonces novio.
Amaia aún no había conocido a mi hermano Lucca, quién en menos de un año se convertirá en su marido y con quién tendrá unos mellizos a los que estoy deseando conocer. Ambos empezaron el año siendo padres solteros de 1 niña y ahora lo acaban siendo padres de familia numerosa.
Mi hermano Tony todavía no se había atrevido a pedirle matrimonio a Clara, la maravillosa mujer que consiguió que mi hermano volviera a ser el hombre divertido que era antes de que una mala persona intentara arruinarle la vida.
A mi hermana Bea, a sus 18 años, le faltaban a penas unas semanas para convertirse en madre e, igual que yo, estaba lidiando con el hecho de ser madre soltera, aunque en su caso es porque el padre no quiere saber nada de su hijo.
Reyes y Ana, las mellizas que hacen que sea imposible no reírse con sus locas travesuras, a sus 15 añitos, estaban comenzando a aprender lo difícil que puede ser el loco mundo de las citas y el tener un amor no correspondido.
Con respecto a mí, mi vida ha cambiado drásticamente y, afortunadamente, ha sido para mejor, sobre todo en estos últimos meses.
Si hace unos meses me hubieran dicho que acabaría el año encontrando al papá de Luis, jamás me lo habría creído. Es un sueño hecho realidad. No sólo porque mi hijo tendrá a su padre en su vida, sino porque yo he encontrado al hombre de mis sueños.
Quizás, para alguna gente, pueda parecer que vamos demasiado rápido, ya que hace poco más de 1 mes que nos reencontramos, pero es que el amor es así. Cuando encuentras a la persona correcta, el tiempo da igual, lo que importa son los sentimientos,
-¿No vas a darme mi beso de año nuevo?- me pregunta Daniel, quién me tiene abrazada desde atrás, cuando no hace ni 5 segundos de que el año ha comenzado.
-Eres un poco impaciente, ¿No?- le digo dándome la vuelta, estando todavía entre sus brazos, y abrazándole por el cuello.
-Cuando se trata de que tú me beses, sí. Necesito tus besos para poder respirar.- me contesta de forma dramática, lo que hace que no pueda evitar reírme.
-Supongo que entonces tendré que besarte. No quiero que te pase nada ahora que por fin te he encontrado.- le digo antes de besarle con todo el amor que siento por él.
-Te quiero.- me susurra Daniel cuando dejamos de besarnos.
Eso hace que abra los ojos, que aún tenía cerrados después del beso, y que le mire sorprendida. Es verdad que, con sus acciones, ya me había demostrado que me quiere, pero aún no me lo había dicho.
-Yo también te quiero.- le respondo abrazándole. -No sé qué he hecho para merecer a alguien cómo tú.-
-Existir y, por supuesto, darme un hermoso hijo que hace que se me acelere el corazón cada vez que me dice papá.- contesta él. -Aunque, si no sabes que hiciste para darme ese hijo, puedo recordártelo cuando lleguemos a casa.- me susurra al oído y, después, me mira con una sonrisa seductoramente sexy.
-Y, ¿Por qué hay que esperar a que lleguemos a casa? Podemos ir a mi antigua habitación.- le pregunto mordiéndome el labio de forma sugerente.
-¿Estás segura?- me pregunta él mirando a nuestro alrededor.
-Sí, vamos antes de que se den cuenta de que nos hemos ido.- le digo tomándole de la mano y haciendo que me acompañe discretamente.
Cuando volvemos a la fiesta, pensamos que nadie ha notado que no hemos estado durante un buen rato, pero, cuando Amaia se acerca muy sonriente, empiezo a temer que no hemos sido tan discretos como creíamos.
-¿Paseando no?- pregunta Amaia con una sonrisa que nos dice que se ha enterado de todo.
-Sí, sólo hemos ido a ver a los niños y hemos salido un rato al jardín, ¿Verdad Daniel?- le pregunto, pero él no me contesta porque está totalmente absorto en su teléfono.
-Amaia, ¿Crees que tu hermano se molestará si, aunque estemos en una fiesta familiar, le pido un favor con respecto a su trabajo?- le pregunta Daniel a Amaia ignorando mi pregunta anterior, lo que hace que me preocupe.
-Claro que no. Voy a buscarlo. Os vemos en el despacho.- le contesta ella yendo a buscar a David.
-¿Qué ha pasado Daniel?- le pregunto sabiendo que algo ha pasado, lo que no sé es la gravedad del asunto.
-Quizás sea una tontería, pero prefiero estar completamente seguro.- contesta y, por su cara, sé que es algo importante.
¡Ya hemos pasado una crisis familiar en el último año! ¡Con secuestro múltiple incluido! Espero que no sea otra vez algo como eso.
-Hola chicos, ¿Qué pasa?- pregunta David, el hermano de Amaia, al entrar en el despacho con ella y con su hermano Rodri.
-Seguro que es algo sobre un ex, como la última vez.- dice Rodri.
-Déjate de tonterías y déjalos hablar.- le riñe Amaia.
#2522 en Novela romántica
#770 en Otros
#309 en Humor
enemies to lovers, comedia romántica odio-amor, peleas y humor
Editado: 27.04.2026