Eneida

Irías conmigo a New York?. Parte 1

Romance Paranormal.

Novelas Por Capitulos

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Dedicado a todos y cada uno de los que todavía tienen esperanza en obtener ese amor imposible ; hacerlo realidad,ser y hacer feliz una pasión perdurable, invencible; cómo todo eterno amor vestido con manto de suprema adoración y pasión.

Dedicado a todos y cada uno de los que todavía tienen esperanza en obtener ese amor imposible ; hacerlo realidad,ser y hacer feliz una pasión perdurable, invencible; cómo todo eterno amor vestido con manto de suprema adoración y pasión

Nota del autor::: ninguno de mis personajes creados los hemos desarrollado con Character Backstory Generator de alguna aplicación. Todos desarrollados a fuerza de imaginación

Años antes...En Julio del 2016

Fue en los días en que Marina Raeders a sus 18 años fue admitida en la Universidad. Duraría un año lejos de casa. Despedidas, promesas de estar en contacto

--. Estaré en contacto-- prometió a todos y disimulando una lágrima abrazo a sus compañeras de hight scholl.

Se fue en autobús con el miedo con alegría de comenzar la lucha para alcanzar una nueva meta.

@$!#

Un día antes de marcharse a La universidad. Específicamente el domingo 17 de Julio de 2016

Marina Caminaba bajo un sol que derretía el asfalto. Shorts, playera y un sombrerito.. Se había acabado los refrescos. Quería una grapette de uva...si... Eso quería. El verano estaba fuerte y lamentaba no poder ir a la playa.

Llegó al pequeño supermercado. Casi solo.. Claro. Calor y mediodía.

Vio llegar la Kawasaki 650 motocross verde claro.. Pero..no era la moto.. Era él que descendió de ella. .

-- !¡Maldita sea!. Justo cuando me estoy marchando.-- susurro al verlo. Era un chico blue jeans rotos, camiseta sin mangas y le sonrió espléndidamente, únicamente dedicado a ella.

Era un chico blue jeans rotos, camiseta sin mangas y le sonrió espléndidamente, únicamente dedicado a ella

-- Desgraciado Maldito. Sabes que estás divino-- se dijo a si misma-- no voy a verlo.. No voy a voltear . No le voy a sonreír.

No pudo evitarlo. Le devolvió la sonrisa. Y lo contempló por un instante..."Para tropezarme y caer en sus brazos"-- pensó fugazmente.

Cuando fue a entrar giró su vista hacia el estacionamiento. Fueron dos pasos que ella dio nada más. Sabía que él había descendido y estaba justo detrás de ella.

Confundida. Estupefacta sin poder creerlo. Ni la moto ni el. No estaba. Era imposible. No había nadie. Miró el estacionamiento. La avenida estaba totalmente vacía.

-- Es broma?-- dijo en voz alta. A lo lejos vio la otra.. En el otro lado de la calle. Una chica desde el otro lado de la calle la miraba

Incrédula quedo paralizada. La otra le hizo señas de no con el dedo. Paso lentamente un inmenso camión tráiler Mitsubishi . Paralizada miró luego que el camión cruzo en la esquina. Tampoco la otra estaba..

Marina se estremeció. El chico bello, maldito, desgraciado , que estaba como le daba la gana. Y la otra...en la acera de enfrente del supermercado.. A pesar del calor se estremeció.. De frio. Con la piel de gallina... La otra...No podía ser. Casi podía jurar que era ella misma...

Esa noche Marina tuvo la primera de tres pesadillas iguales... Exactamente iguales..

.......

El rugido del motor de su auto era la única compañía en la desolada autopista. La noche era oscura, solo iluminada por la tenue luz de la luna y los faros del vehículo. Un escalofrío la recorrió al recordar la llamada que la había sacado de su casa a esa hora: un accidente grave en la misma ruta que ella estaba transitando.

Marina aceleró, ansiosa por llegar al lugar y ayudar en lo que pudiera. De pronto, una sombra cruzó la carretera a lo lejos. Frenó bruscamente, esquivando por poco lo que parecía ser un hombre alto y demacrado. Su corazón palpitaba con fuerza mientras observaba el retrovisor, pero la figura ya no estaba allí.

Unos kilómetros más adelante, se detuvo en una gasolinera solitaria para calmarse. El lugar estaba desierto, a excepción de un viejo surtidor de gasolina y un par de botes de basura oxidados. De nuevo, la misma figura espectral se materializó frente a ella, mirándola con ojos vacíos y una sonrisa macabra.Marina gritó, aterrorizada, y se encerró en el auto. El hombre fantasmal no se movía, solo la observaba en silencio. Pasados unos minutos, desapareció en la oscuridad.



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En el texto hay: amor juvenil

Editado: 22.02.2026

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