Eneida

NOSOTROS TRES .Parte D

Sin una idea clara del itinerario iniciaron la ruta. Era importante no quedarse estático, mantenerse rodando, pasar algunos días, ver qué sucedía, escuchar los rumores de la calle;mientras ella lograba concretar una salida por algún aeropuerto secundario. Eso era el principio. Para Edna era un terriblemente estancamiento. Para Eliab era un inesperado giro en su vida planificada y ordenada. Por último para Oholiva era ver carreteras, no dejarse vencer por la depresión y melancolía de la pérdida de toda su familia.

Capítulo 4

Jeftte se mantenía vigilando el edificio que albergaba el imponente loft de Edna. El manager de la chica había tomado un jet privado con destino a Mallorca. Viajó Solo. A la vista de todo el mundo y con una expresión algo tensa en su rostro con lentes negros.

Una Cadillac Escalade Diesel estacionada en la cuadra de abajo le indicó que había otra gente vigilando, y un inconfundible Chevrolet impala negro diesel señalaba holográficamente a una patrulla de investigaciones de la policía federal.

Todo el mundo estaba pagando por información. Discretamente se evadió. En la rutina de aparecer y evaporarse todos entendieron que el apartamento de Edna solo estaba la servidumbre.

I

Eliab revisó los periódicos digitales. En lo más aislado del llano oriental, en lo profundo del Chaco, se alquilaba una hacienda de 150 hectáreas. Permitían labores de labranza, y había una infraestructura para criar 300000 pollos. Cosa que a Edna no le interesaba en lo más mínimo. Aire acondicionado, agua caliente y un buen amoblado si le importaba absolutamente. Vio las fotos. No estaba del todo mal. Muy sencilla, decorada en estilo americano rústico. Básica y confortable. por supuesto que tenia detalles y hasta auto abandonado

por supuesto que tenia detalles y hasta auto abandonado

--En unas 15 horas estaremos ahí.-- cálculo Eliab

-Tendré que extender el leasing del auto. -explicó tranquilamente ella

--¡Por dios¡. ¿No es tuyo?.- preguntó agobiado. Definitivamente, las mujeres y sus detalles.

--No.-contestó tranquilamente, no encontrando nada importante en el asunto. Eliab la miró angustiado. Detuvo el auto.

--¿Cómo pagaste el alquiler?-preguntó para sumergirse en los ojos cafe oscuro de ella...La hubiera besado ahí mismo. Realmente que era manipuladora. Estaba con expresión frágil y angustiada.

--Pues..Con mi tarjeta personal-dijo con un hilo de voz, entendiendo que había hecho algo malo, aunque no tenía idea de que tanto o qué cosa era. .

--Pues la regaste-dijo con los ojos cerrados Oholiva desde al amplio asiento de atrás.

--Tenemos que deshacernos de este auto inmediatamente. Somos un blanco fácil por el localizador GPS del mismo-explicó el hombre, iniciado la marcha una vez más.

--Bueno. Yo supuse que...

--No entiendo como no han llegado a nosotros. Por tu tarjeta nos encontraran sin falla. Ni dudes por un segundo que tienen gente en la policía.

--Lo sé. No quisieron ayudarme. -repuso ella.

--¿Nunca hiciste una película de acción?.En las tramas cosas así no se hacen

--Me duele que no las vieras-le dijo ella con un mohin , con la clásica actitud de llevar la conversación a otro tema y evadir responsabilidades--- Nunca hice películas policiales. Sólo románticas.

Contestó tersamente . Sin poder creérselo todavía, estaban creando atmósfera De una película romántica. Con ellos dos protagonizando la trama, solo que era real...Muy real y sin tiempo prefijado.

--Espero tengas suficiente efectivo. Y no en tele cajeros. No usarás más la tarjeta de crédito ni pagos por telefono. -anunció el, manejando sin mirarla.

--Es que..

--Vas a obedecer. Viviste una experiencia terrible. No busques una réplica de la misma.

--Por algo te busque-le dijo con el mismo ligero reproche.

--Si no te cuidas, no hay nada que se pueda hacer. -contestó, concentrándose en el camino.

La situación solamente era divertida para Oholiva, ser la testigo de ambos evadiéndose y evitando caer, estando agarrados en una cornisa resbaladiza.

--Se donde hay mucho efectivo. - terció Oholiva sacándolos de su ensimismamiento.

--No será en un banco.

--Mi "abue" tiene varios sitios donde mi papi y mami siempre encontraban efectivo.

--¿Dónde?.

--Pues pasaremos por Puerto Rodena. Siempre mis papis venían ahí y les daban efectivo.

--¿Quiénes?.

--Amigos. Me conocen. -informó la niña, animándose repentinamente, ella también quería comprar algunas chucherías

--De casualidad ¿estaban en la fiesta?

--Nunca estaban en contacto. Yo sé algunas cosas que no he dicho...Todavía. - adicionó confidencialmente a ambos inclinándose en medio de ellos, desde el asiento de atrás

--Pues tendremos que arriesgarnos. Me parece que estás hablando de una casa de seguridad.

--Mi abue.. Les decía Cambuche.

--Si. Un Cambuche-afirmó Eliab dirigiéndose a Puerto Rodena.

II

A las dos de la mañana llegaron a la zona industrial de Puerto Rodena. Casi catatónico Eliab despertó a Oholiva, mientras Edna ni se enteró de nada. Una calle oscura, de galpones uniformes y sin alumbrado.

--Ideal para una emboscada-se dijo a sí mismo. Lo peor sería encontrarse con una patrulla. Podía apostar y ganaría que los interceptaría, les "sembrarían" drogas y después una gran cantidad de dinero para salir del lío..

--¿Cuál es?.

--Siempre venimos de día. - explicó la niña, viendo las calles simétricas, con estructuras idénticas una de otra.

--Es esa- señaló la niña con completa seguridad al ver una en medio de una cuadra, en plena oscuridad..



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En el texto hay: amor juvenil

Editado: 15.03.2026

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