CHAPTER 15
“ De vuelta a casa ”
———
El vuelo fue rápido y pronto nos encontramos de nuevo en nuestro hogar. Saludé a nuestro mayordomo y le di un fuerte abrazo; además de ser quien cuida la casa cuando no estamos, para mí es como un abuelo. Él fue quien me enseñó a pescar y a valorar lo poco que la vida nos da. A pesar de los años, sigue trabajando con nosotros y siempre le he tenido ese cariño inmenso desde que era pequeña.Llamé a mis amigos para avisarles de mi regreso y acordamos ir a un bar para celebrar. Me arreglé como nunca: me puse un vestido. rojo con apertura en la espalda y en la pierna, unos tacones y una cartera negra. Notifiqué a mis padres que regresaría tarde y me marché.
Al llegar al bar, me senté en una mesa y le pedí al mesero un whisky. Poco después, llegaron Alina y Mateo. Celebramos que mañana sería nuestra foto de graduación y que finalmente iríamos a la universidad. Noté a Alina un poco nerviosa y le pregunté:
—¿Qué te pasa, querida?—
—No, no es nada, Sharon —Contestó Alina , pero no apartaba la mirada de la puerta.
—No me mientas, Alina. Sabes que te conozco muy bien y sé que algo te aflige; admitirlo te hará sentir mejor —le sugerí.
Finalmente me lo contó todo: su hermano había terminado con su novia y llevaba toda la semana triste. —Así que lo invité a venir a este bar y, posiblemente, venga con "los insoportables" —soltó la verdad.—Era mejor que te hubieses quedado callada —añadió Mateo.
Pero yo no dejaría que arruinasen nuestra noche. Seguimos disfrutando en paz hasta que ellos llegaron y se sentaron justo en nuestra mesa.
—¡Hola, Sharon! Qué gusto volver a verte, pensé que te habías perdido —dijo Carl con una estúpida sonrisita.
—¡Hola, Carl! Yo no opino lo mismo al verte. El que debería buscar un mapa y perderse eres tú. Ándale, antes de que mi paciencia se acabe —le increpé con dureza.
Adam y Antón nos saludaron y respondí con una sonrisa fingida. Se sentaron y pidieron algunos tragos. —Sabían que existen más lugares para sentarse, ¿verdad? Pues lárguense —dijo Mateo.
—¿Nos estás botando? —preguntó Antón.
—A ti no, querido, pero a tus amigos sí —respondió Alina.
—Si crees que me iré, pues sigue esperando sentadita —contestó Carl, y sentí que esas palabras iban dirigidas directamente a mí.
—Me importa tres pepinos si te vas o no. No perderé mi valioso tiempo contigo —le aclaré.
Seguí contando detalles del viaje y tomamos de más. Adam, que había estado muy callado, intercambió asiento con Alina para acercarse a mí. En un momento de distracción, me tomó de la cintura y me besó. Alina, que estaba grabando a Mateo, se quedó estupefacta. El momento quedó registrado y todos nos quedamos sorprendidos.
—Me... me gus... —fue lo último que dijo Adam antes de desmayarse.
———
Sus amigos aseguraron que no estaba fingiendo, por si yo tenía dudas. Acto seguido, Carl se despidió y se lo llevó a rastras. Antón se quedó con nosotros. Le di algunos consejos y le dije que tarde o temprano encontraría a su media naranja. Él me dio las gracias de corazón. Me emborraché tanto que Mateo tuvo que cargarme hasta el coche y, al llegar a casa, me llevó hasta mi habitación. Después de eso, no recuerdo nada más.
Desperté y me preparé para la foto de graduación. Todo salió excelente. Volví a casa emocionada porque en unos meses empezaría la universidad. El tiempo pasó volando y llegó el día de la pijamada de despedida; nuestra pequeña fiesta antes de separarnos. Mateo se iría a estudiar al extranjero y solo quedaríamos Alina y yo.Hicimos palomitas de maíz, dulces y de colores. Como Alina también es repostera, preparamos unos postres deliciosos. Encendimos la tele y buscamos algo en Netflix. Jugamos cartas, nos hicimos trenzas, karaokes y grabamos un TikTok: ese donde un chico aparece lleno de marcas de besos. Alina llevaba labial rojo y yo uno rojo vino.
Cuando Mateo nos vio, quiso correr, pero lo atrapamos y lo llenamos de marcas para el video. También grabamos el de “Sugar on my tongue”. Tuvimos peleas de almohadas, historias de terror, chismes y, para concluir, les canté una canción de Barbie:
—"Puedes ver que es princesa y sin corona está. Puedes ver que es princesa... no tiene que ensayar. Los hombros atrás, na na na , postura ejemplar, na na na , incluso si tropieza, con gracia ríe igual , na na na".
—"¡Gira, da vueltas! ¡Qué chica!" —continuó Alina esa parte.
Y luego cantamos “I'd be crazy ” y luego “¿ Cómo me vez?” de Soy Luna, hasta que todos gritamos a coro:
Voy a salir de tu espejo... tu voz que a lo lejos me encontró . palabras que envuelven mi corazón. ¿Cómo me ves? , soy tu reflejo. Siempre estará en mí tu amor. Quiero decirte... como me ves, yo soy".
#739 en Fantasía
#3410 en Novela romántica
romance contemporaneo, amor de dos personas diferentes, enemiestolovers romance odio amor
Editado: 22.03.2026