Enemigos juntos hasta el altar

Capitulo 25

———

CHAPTER 25

“ Dejemos el pasado atrás ”

———

Desperté sintiendo la calidez del abrazo de Adam, ayer ocurrió muchas cosas que me dejaron pensando. —¿ Es hora de dejar el pasado atrás? Debemos borrar ese sentimiento de odio y comenzar a conocernos. Estaba muy cansada pero aún así quería levantarme e ir a prepararle el desayuno a Adam; en el momento en que me dispuse a levantarme de la cama... Adam me atrajo hacía él.

—Ahm, que bueno que ya despertaste. Justo iba a levantarme para prepararte el desayuno; ya que estás despierto sueltame para así poder ir a preparar el desayuno—

—¡Buenos días, esposita! . No te preocupes, tu querido esposo ya preparó el desayuno—

Le sonríe y fui a ducharme e intenté quitarme el peinado que me hicieron para la boda; fue un poco difícil pero no imposible. Me pusé un vestido rosa y salí del baño, Adam abrió los ojos al verme tan hermosa. Busqué en su armario algo que combinase con mi vestimenta pero no encontré nada, cuando casi perdía la esperanza encontré una camiseta rosa que tenía unas letras que decían: ¡Stop , bro! The girl is mine .

Combiné esa camiseta con un pantalón blanco, me acerqué a mi “ esposito” y le ofrecí ayuda por si queria ducharse aunque era completamente una broma; él se puso como un tomate y me respondió con nerviosismo—No, gracias por tu ayuda—; yo salí del cuarto porque recibí una llamada, además también para darle más privacidad .

Contesté la llamada y eran mis padres avisandonos que vendrían; paso algunas horas y no había rastros de ellos. Cuando llegaron nos contaron el motivo de su demora, resulta que mi madre le estaba preparando un ungüento para no dejar cicatrices en las heridas de mi esposo; también mi padre preparó diferentes platillos como: sushi, chofan, arroz chino, ensalada de frutas y vegetal, legumbres, un chocoflan de postre y de bebida pues un jugo de cereza. Comimos los cuatros, en ese mismo momento apareció los padres de Adam. —Mi príncipe lamento llegar tarde, no pude venir temprano porque a tu padre no le gustaba mi vestimenta ; según él “me veía muy hermosa y me podrian arrebatar”—

Nos sentamos todos y disfrutamos de los choques de los diferentes sazones, el de mi suegra y el de mi madre . Luego todos se fueron; mi esposito enseguida se tumbo al suelo. Me expresó su descontento por su cruel destino, él quería ir de luna de miel conmigo pero por su herida no podría caminar mucho y no quería ser una carga para mi. Lo comprendí y le ofrecí cambiar la fecha de nuestra luna de miel.

Para nuestra luna de miel teníamos planeado ir a visitar Egipto e Italia; pero tuvimos que suspender ese pequeño viaje para realizarlo en otro momento.

———

Le preparé la comida y la cena a Adam, él elogió mi comida. No pudimos conversar mucho porque yo tenía bastante trabajo pendiente; las había cancelado para poder irme de luna de miel pero eso no se pudimos ir así que las tuve que realizar todo ese trabajo pendiente . Era mejor así, para cuando Adam se recuperase ya estaría completamente libre de todo mi trabajo y pediría algunos días libres para así irnos de luna de miel e intentar disfrutar de la vida.

Quise dejar el pasado atrás y le comenté eso a Adam; él aceptó con mucho gusto. Para nosotros sería un nuevo comienzo, tendríamos que conocernos desde cero. Terminé de trabajar a las siete de la noche, preparé la cena y la subí a la habitación de mi ahora esposo que se encontraba durmiendo.

—¡Querido, querido! Despierta, no puedes irte a dormir sin cenar y sin tomar tus medicinas— . Él se levanto y se quedó un buen rato sin decir nada, pero me obedeció, él ceno y tomo todas sus medicinas; le di un abrazo y le dije —Yo se que muy pronto te recuperarás además también tienes a la mejor cuidadora; que es tu querida esposita—. Al menos le saqué una sonrisa, él se recostó y me dijo:

—Querida, quédate aquí para hacerme compañia. Además eres mi esposa y deberías estar a mi lado—

No dije nada simplemente llevé los platos a la cocina y me pusé a limpiar todo; mientras limpiaba sentí que alguien estaba detrás de mi, cuando quise mirar atrás, sentí las cálidas manos de Adam pagoneandose por mi cintura. Él solo me dió un abrazo y pasaron unos minutos pero él aún no se decidía a soltarme; seguí limpiando mientras él me perseguía a todas partes. Tuve que detenerlo cuando él quiso subir los escalones y seguirme a la azotea.

—¡Dime! ¿qué es lo que quieres?—

—Vine a buscarte porque aún no volviste para hacerme compañia—

—¡Esta bien! Yo te haré compañia pero ahora yo quiero que vuelvas a la habitación. No es una petición, es una orden de tu esposa—

—Ya me esta gustando esa faceta mandona, grr. Solo me iré si me dejas acompañarte a la azotea—

—¿Estás loco? ¿Te hace falta tres martillazos? ¿ Acaso perdiste algunos tornillos de tu pinche cerebro?. Adam ya me estás sacando de mis casillas; te he dicho que vuelvas a la habitación. Si sigues caminando vas a terminar reabriendo tu herida o lastimándolo aún más—

—¡Esta bien, esposita! Ya te haré caso—

Intenté cargar a mi esposito y llevarlo de regresó a la cama. Soy una chica atlética así que cargar a Adam no fue un problema. Lo llevé a la habitación y lo pusé encima de la cama; él no paraba de reír. Yo le pregunté —¡Querido! ¿Qué pasa? ¿Responde cariño?—




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.