Enemigos juntos hasta el altar

Capitulo 30

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CHAPTER 30

“ Un viaje y luego una sorpresa inesperada ”

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Después de tanto preparamos las maletas para irnos con los abuelos, mi papá compró un regalo para que pudiesemos llevarle a los abuelos, mi hermana hizo lo mismo. Yo en realidad iba a relajarme y a pasar el tiempo con los abuelos, no le compre ningún regalo porque prefiero comprarle un regalo en el camino.

Mi abuela adora las bufandas tejidas a mano y mi abuelo ama la jardinería; Adam manejaría mientras yo tomaba una siesta. Me desperté de esa pequeña siesta con la energía renovada, admire los paisajes y tome algunas fotos de Adam a escondidas. Él seguramente estaba cansado de conducir porque el camino para llegar a casa de los abuelos es muy lejos; le sugerí intercambiar de asientos y yo conduciría para que el pudiese relajarse y disfrutar. En el camino nos detuvimos para echarle combustible al coche y a comprar un servicio en KFC, también compramos una pequeña tarta. Al ver el gps me di cuenta que no estábamos ni por la mitad del camino; pero no me preocupaba porque podía manejar en la carretera en paz porque no había más coches además del mio.

Era un lugar muy tranquilo y realmente muy lejano, Lionor y yo decimos que ir a la casa del abuelo Blackwood es como ir al país de los perdidos. Aunque es muy lejos pero vale la pena ir porque las personas de allá son amables e interesantes; el paisaje es precioso pero lo que más me gustaba era ayudar a la abuela en su pequeña granja. La abuela construyo una granja porque ella quería productos naturales y sin nada de alteraciones o químicos.

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Llegamos y ayude a mi esposo a bajar las maletas y dejarlas frente a la puerta de la bella casa de mis abuelos; era una casa hermosa, hay un balcón que tiene dos sofás y muchas flores de decoración en todo el balcón. Estaba apunto de tocar la puerta pero alguien había abierto la puerta y esa persona era la abuela; le di un abrazo y entré lentamente para sorprender al abuelo.

—¡No lo puedo creer! Por fin volviste, mi pequeña— dijo el abuelo mientras corría a abrazarme.

Él abuelo me soltó e inmediatamente pregunto quién era él chico que me acompañaba —¿Quién es ese chico, pequeña?—. Le explique que era mi esposo —¡Lo siento! Es que creí que era un nuevo amigo tuyo; no pensé que tu esposo realmente vendría. Me imaginaba que el estaría muy ocupado con él trabajo—

—Bueno de verdad tengo mucho trabajo que hacer pero la familia es más importante; me olvidé de presentarme, soy Adam Martin el esposo de Sharon y soy juez—

—Son la pareja perfecta, ¿cierto, cariño? . Un abogado y un juez, es que ese partido es un partido del cielo— mi abuela respondió.

Mi abuelo ayudo a Adam a entrar las maletas y fue a enseñarle nuestra habitación; en cambio yo charlaba con la abuela. —¿Cuanto tiempo piensas quedarte? Yo espero que sea mucho porque nos prometiste que harías tantas cosas en cuanto volvieras a visitarnos— Dijo la abuela. Mi abuelo bajo con Adam y se fueron en dirección a la cocina, dentro de unos minutos no se encontraba rastro de ellos dos; volvieron con mucha comida, por supuesto que comí lo más que pude para renovar mi energía. Me despedí de los abuelos para llevar a Adam al mini mercado para comprarles un regalo; Adam dejo las llaves del auto en casa y nos fuimos caminando, todos al verme me saludaban y me preguntaban ¿quien es ese chico a tu lado?. ¿Que bonita pareja hacen? ¿Él es tu amigo si es así para poder presentárselo a mi hija?.

Llegamos al mercado y fui al puesto del mejor amigo de mi abuelo —¡Pequeña, Sharon!. Cuanto tiempo sin verte—. Corrí a darle un abrazo y a presentarle a mi esposo, escogí algunas tulipanes y semillas de sandía porque son los favoritos del abuelo; visite una tienda y me lleve hilos de lana : uno rojo, verde y blanco. Quería tejerle algo a la abuela, hacer una bufanda tardaría bastante así que decidí hacerle un bolso estilo navideño con un pequeño peluchito para poder estrenarlo en diciembre.

*

Compré herramientas para la jardinería aunque mi abuelo tiene muchas herramientas porque yo siempre le compro nuevas herramientas; a mi esposo le gustaron varios aceites aromáticos y perfumes pero él solo traía tarjeta, por lo tanto yo pagué todo. —Te pagaré en cuanto regresemos o prefieres que mi asistente te transfiera el dinero— expresó mi esposo.

—Soy tu esposa, no es necesario que me pagues o podrías pagarme de otra forma— me acerqué y deslice mi mano en su camisa.

—Amor esperó que no estes pensando en algo indecente—

—Como crees eso, yo me refiero a que me ayudes a cuidar la granja de mis abuelos—

—¡ Por supuesto que sí ! Yo estaré encantado de poder ayudarlos en lo que ustedes necesiten—

Nos fuimos a casa porque ya estaba un poco tarde, debíamos volver antes del anochecer aquí se siente que el tiempo pasa muy rápido. Al llegar a casa fuimos a ducharnos, mis tíos vendrían a cenar con nosotros. Ayudamos a los abuelos a poner la mesa y a entregar los regalos que me habían dado mis padres y los demás; disfruté con mi familia paterna.

*

El dia comenzó muy bien, mi esposo y yo fuimos a ayudar a ordeñar a las vacas, también recolecte algunas frutas y deje a mi esposo pescando junto con el abuelo mientras yo me concentré en coser el bolso y un pequeño peluche. Creo que mi esposo y mi abuelo se llevaron muy bien, mi abuela nos trajo un postre y una buena sopa, después de beberme la sopa me dispuse a comerme el postre pero comencé a tener nauseas. Antes de irme mi abuela me miro, pasé el día completo vomitando, creo que la sopa me cayó mal.




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