Entre cenizas (saga Caos)

ADELANTO DEL LIBRO DOS DE LA SAGA

Todo había explotado. No veía nada a mi alrededor. Alguien se había hecho pasar por Jack y,porque bajé la guardia por un momento, todo explotó. Intenté usar la magia del tiempo para detener el transcurso de los segundos, pero ese extraño usaba antimagia. Todo era demasiado extraño. ¿Cómo un humano había logrado llegar hasta allí?
-Hermanita, ¿no tenías ganas de verme?
Era imposible que mi hermano siguiese vivo. Yo misma le había visto morir atravesado por una lanza aquel día que los ángeles llevaron acabo la masacre a la humanidad.
Me escocían los ojos y, agachada, me arrastraba por el suelo en busca de mi daga.
-Vamos, Collet.-me hablaba cada vez más enfadado.-¡Sal de tu escondite!
Su voz era la de él, pero había algo que no encajaba. No, no era posible. Darío murió aquel día.
-¡Azazel y Miyuki, quedaros donde estáis!-les pedí.
Una vez pude que pude recuperar mi daga en medio del fuego y los escombros, me abalancé sobre ese hombre. No era un ángel,ni un demonio ... Era un humano, como Jack y como yo(si es que yo contaba como una)
Tenía cicatrices horrorosas en su cara y cuerpo, pero tenía los ojos de mi padre y el pelo de él. Era Darío, pero no... Algo estaba mal. Me tiré sobre él y le tiré al suelo a puño limpio. Acerqué la punta de la daga a su cuello. Él se mantuvo tranquilo, sin borrar esa estúpida sonrisa de su cara llena de marcas.

-¿Quién eres?-pregunté con las manos temblorosas

Él soltó una carcajada y, en el momento que bajé la guardia, me atacó. Sentí un golpe en la mandíbula, un par de patadas y, desesperada por protegerme cubriéndome la cabeza con las manos, me tiró al suelo devolviéndomela. Me pisó la cabeza con fuerza.

-Ya te lo he dicho, hermanita.-hizo especial entonación en esa última palabra con su voz

La sangre me hervía. Intenté levantarme, pero la presión en mi cabeza aumentaba. Respiraba agitada por la ira. Tenía el juicio nublado por la ira. Ese desconocido se agacho y me puso un paño en la boca.

-Tranquila, solo te voy a llevar a un lugar peor que el Infierno.

El pánico no me permitió aguantar la respiración, así que inhalé lo que fuese que tuviese ese pañuelo. Luchaba por no cerrar los ojos. Caí al suelo otra vez, incosciente.

*********************************************************************************************************************

Espero que te haya gustado la historia, querido lector, porque sí: la historia continúa...



#3663 en Fantasía
#754 en Magia

En el texto hay: #demonios, #fantaiaoscura, #romantasy

Editado: 10.05.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.