Primera parte. El inicio del caos
Salir de fiesta nunca estuvo en mis planes. Pero cuando tu mejor amiga te insiste con esa carita de "no me puedes decir que no", terminas ahí, rodeada de ruido, luces y un montón de desconocidos con vasos rojos en la mano.
Yo solo quería pasar desapercibida. Olvidar —aunque fuera un rato— que acababa de cortar con mi ex. Pero el destino tenía otros planes.
Entre la multitud apareció ella.
Lo que no imaginé fue que esa noche cambiaría todo.