Entre dos corazones y un nuevo destino

Capítulo 5: El amigo que no se rinde

Al día siguiente, Marcos insistió en llevarla a buscar trabajo.
—Hoy te conseguiré algo o me cambio de nombre —dijo con seriedad falsa.
—¿Y cómo te vas a llamar?
—“Empleado exitoso”.
—Eso no es un nombre.
—Es un destino.
Elena soltó una risa, pero lo observó de reojo mientras caminaban.
Marcos saludaba a todos en la calle, hacía bromas con desconocidos, imitaba anuncios, incluso fingía que era guía turístico.
—¡Y a su derecha tenemos el edificio más aburrido del país! —decía señalando un banco.
—Estás loco —respondió Elena riendo.
—Eso es lo que me hace encantador.
Pero en medio de sus bromas, Elena notó algo.
Cuando creía que ella no lo veía, Marcos se tocaba el pecho, como si algo le doliera.
Una vez.
Luego otra.
—¿Te duele algo? —preguntó ella de repente.
—¿A mí? No. Soy indestructible.
—Marcos.
Él suspiró.
La sonrisa bajó un poco.
Solo un poco.
—Es nada… cosas viejas.
Elena se detuvo.
—No eres “nada”.
Silencio.
Por un segundo, Marcos no hizo ninguna broma.
—No quiero arruinarte este nuevo comienzo con mis problemas —dijo más bajo.
Elena se acercó un poco.
—No lo estás arruinando.
Él la miró.
Y por primera vez en mucho tiempo, su sonrisa no apareció de inmediato.



#2947 en Novela romántica

En el texto hay: amor y secretos

Editado: 09.07.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.